Miguel Serrano Fernández

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El pasado 10 de Septiembre se conmemora el nacimiento de un autor Chileno el cual es conocido por títulos como La Flor Inexistente, El Hijo del Viudo, Quien llama en los Hielos entre otros títulos los cuales han recorrido el mundo dando a conocer una visión mística y mágica de la realidad, con una base ideológica potente como es el Nacionalsocialismo corriente ideológica proveniente de la Alemania de los años 30, pero que en Chile género raíces incluso mucho antes con el surgimiento del Partido Nacista Chileno, fundado por Carlos Keller Rueff y Jorge Gonzales Von Mareés, quienes impulsaron un movimiento que inspiró a los denominados Mártires del seguro Obrero, aunque preferimos denominarle Héroes pues sabiendo lo que ocurría en ese entonces prefierieron dar la vida por su ideal.

Sin extendernos más en la presente reseña o artículo, nos referimos a la figura del ya fallecido escritor Chileno Don Miguel Serrano Fernández, el cual es sin dudas uno de los escritores chilenos más reconocidos y controvertidos a nivel mundial. Más allá de su impecable trayectoria como diplomático, en cada uno de sus obras plasma a través de historias y poemas parte de su vida, en aquellos viajes donde recorrió a través de diferentes caminos y paisajes, su propia experiencia única de vivir, con un sentido más bien espiritual y contemplativo, que materialista.

Muchos han afirmado que sus obras tienen un contenido esotérico como fue denominada una de sus obras más conocidas y controvertidas “El Cordón Dorado”, como también “El Último Avatara o “Manu por el Hombre que Vendrá”. Pero nosotros con el respeto que nos merece su obra colinda más con lo simbólico, mágico y externo. Pues para cualquier persona describir el trabajo interno a través de textos, no puede en principio abarcar más que una pequeña parte, pues como el ser en su esencia es infinito no puede llegar a ser descrito en palabras si no más bien en la misma experiencia que el hombre lleva desde que comienza a recorrer el camino empedrado hasta que da su último aliento.

Pero también obras que trajeron temas que hasta el momento fueron tabú y de alguna forma estaba en contra de lo que se conoce como historia oficial, El Informe Leuchter, libro fundamental de la corriente Revisionista, Los Ovnis de Hitler en ufología, Nacionalsocialismo la única solución para los Pueblos de America en política, además grandes misterios que relacionaban directamente a Chile con la concreción del Nuevo Orden Mundial a través del el Plan Andinia, el cual actualmente está puesto en marcha para la creación de un estado denominado el Walmapu que no es otra cosa que “La nueva Israel”, podemos afirmar que vivimos tanto argentinos y chilenos en carne propia lo que en ese entonces se expuso a través de la literatura de Miguel Serrano.

De esta forma intentamos realizar un homenaje pues sabemos que ustedes nuestros lectores admiran la figura de este gran hombre de la literatura, denominémoslo un “instructor” que inspiró desde adentro a las organizaciones nacionalistas o afines al Nacionalsocialismo en Chile así como también en varios países de América del Sur. No podemos reproducir sus textos pues sabemos de antemano que la propia familia prohíbe la difusión por cualquier medio que no sea el ya conocido. Pero de todas formas nos arriesgaremos con un par de párrafos que consideramos serán del gusto de ustedes y un reflejo de la obra que realizó a lo largo de su vida.

Extracto de “El Último Avatara” Miguel Serrano Fernández

Agradecemos a quienes visitan nuestro blog y prefieren la labor literaria e ideológica como una mirada revolucionaria e Independiente como es Boca del Lobo Ediciones .

ALEMANIA DEBE PERECER Theodoro N. Kaufman Y LOS OBJETIVOS DE LA PLUTOCRACIA MUNDIAL Wolgfang Diewerge POR PRIMERA VEZ EN ESPAÑOL

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Lanzamiento oficial Mayo 2020 Ediciones Boca del Lobo

“Los más importantes libros de propaganda de la Segunda Guerra Mundial, escritos desde Lados diferentes, publicados al mismo tiempo en una edición especial por el escritor Mexicano Samuel Cruz en la traducción y comentarios, un trabajo en conjunto con Ediciones Boca del Lobo en el diseño, publicidad y distribución.”

En pocas oportunidades existe la oportunidad de tener acceso a documentos en donde claramente el autor declara abiertamente su propósito para destruir una nación como lo fue Alemania y de hecho fue realizado y hoy podemos ver las consecuencias a nivel mundial de esa acción.

Éste dinámico volumen describe un plan integral para la extinción de la Nación alemana y la erradicación total de la tierra, de toda su gente. También, está contenido dentro, un mapa que ilustra la posible disección de Alemania y el reparto de sus tierras.

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A todos aquellos hombres y mujeres que preferirían morir luchando por la libertad, que permanecer vivos como esclavos; A todos aquellos hombres y mujeres que, sin miedo, dicen la verdad; tal y como conciben a la verdad; A todos aquellos hombres y mujeres que, inspirados por los esfuerzos, las esperanzas y las aspiraciones de la humanidad anteponen sus propias necesidades; Este libro está humildemente dedicado.

Nota especial para el lector.

ALEMANIA DEBE PERECER presenta un plan para la paz permanente y duradera entre las naciones civilizadas. Basa su tesis en la eventual derrota de Alemania por parte del Imperio Británico y sus Aliados, sin la ayuda de los Estados Unidos. Sin embargo, si las circunstancias decretasen que el público estadounidense emitiese su voto a favor de la guerra como medida de autodefensa, (y es la ferviente plegaria del autor que esto nunca suceda) sería primordial que las vidas de nuestros hijos naturales no fueran sacrifcadas en vano como lo fue la vida de sus padres hace una generación. Si nuestros soldados deben salir a matar o morir en la batalla, al menos dejen que se les de no sólo un eslogan, sino un propósito solemne y una Promesa Sagrada. ¡Que este propósito sea una Paz Duradera! Y, ésta vez, esa promesa ¡debe ser cumplida!

Acerca de este libro

La actual guerra no es una guerra contra Adolf Hitler. Tampoco es una guerra contra los Nazis. Es una guerra de pueblos contra pueblos; de pueblos civilizados que visualizan la luz, contra bárbaros incivilizados que aprecian la oscuridad. De los pueblos de esas naciones que surgirán adelante con esperanza hacia una nueva y mejor fase de la vida, enfrentados contra la gente de una Nación que viajaría con entusiasmo hacia atrás a las edades oscuras. Es una lucha entre la Nación alemana y la humanidad. Hitler no es más culpable por esta guerra alemana de lo que fue el Káiser por la última. Ni Bismarck antes que el Káiser. Estos hombres no originaron ni continuaron las campañas de guerras Alemanas contra el mundo. Ellos fueron simplemente espejos refejando siglos de antigua lujuria innata de la Nación alemana por la conquista y el asesinato en masa. Esta guerra está siendo librada por el pueblo alemán. Son ellos quienes son responsables. Son ellos a quienes debe hacerse pagar por ésta guerra. De otra forma, siempre habrá una guerra alemana contra el mundo. Y con semejante espada colgando para siempre sobre las cabezas de las naciones civilizadas del mundo, no importa cuán grandes sean sus esperanzas, cuán agotadores sean sus esfuerzos, nunca lograrán crear esos frmes y sólidos cimientos que ellos deben primero establecer para la paz permanente, si alguna vez tienen la intención de comenzar a construir un mundo mejor.
Porque de hecho no sólo no debe haber más guerras alemanas; incluso no debe seguir habiendo la menor posibilidad de que alguna ocurra de nuevo. El objetivo de la lucha actual debe ser un alto final a la agresión alemana, no un cese temporal.
Esto no quiere decir un dominio armado sobre Alemania, o una paz con ajustes políticos o territoriales, o una esperanza basada en una Nación derrotada y arrepentida. Tales acuerdos no son garantías sufcientemente concluyentes de no más agresiones alemanas.
Esta vez Alemania ha forzado una GUERRA TOTAL sobre el mundo.
Como resultado, debe estar preparada para pagar una PENA TOTAL.
Y hay una, y solamente una, tal Pena Total: ¡Alemania debe perecer para siempre!
¡En realidad, no en suposición!

Diariamente, la verdad se imprime sobre nosotros por observación, y sobre otros menos afortunados por las bombas, que la doctrina alemana de la fuerza no se basa sobre la conveniencia política o la necesidad económica. La lujuria personal por la guerra de aquellos que dirigen al pueblo alemán no es más que una parte componente de la lujuria de guerra que existe en todo el conjunto de las masas alemanas.

Los líderes alemanes no están aislados de la voluntad del pueblo alemán porque, apartados de esta voluntad, no podrían surgir o existir en absoluto. Su inspiración personal, la motivación, incluso el consentimiento de sus acciones son todas y cada una proyectadas por los líderes alemanes desde lo más profundo del alma Nacional alemana.

Con demasiada frecuencia, se ha afrmado que el actual impulso alemán hacia el dominio mundial es sólo el gangsterismo callejero practicado a escala Nacional organizada, derivado principalmente de las clases más bajas, las heces de Alemania. Tal afrmación no está sustentada por hechos, porque la misma lujuria, la misma fuerza bruta que los alemanes muestran hoy bajo el gobierno de los llamados “ Nazis de clase baja”, también la manifestaron en 1914, en un momento en que “las clases altas” y los “especímenes más nobles” capaces de ser producidos por la Nación alemana, los Junkers(1), gobernaban esa tierra. Y un vasto número de intelectuales alemanes, otra “clase alta” alemana, ¡se sentaron como miembros del Reichstag alemán! ¡No! El problema del Germanismo no debe ser transmitido de nuevo a la próxima generación. El mundo nunca más debe ser estirado y torturado en el potro(2) alemán. Nuestro es el problema; nuestra solución.

El mundo ha aprendido, con un conocimiento nacido de tragedias demasiado numerosas, demasiado horribles para recordar, que independientemente de qué líder o clase gobierne a Alemania la guerra será librada contra él por ese país, porque la fuerza que lo obliga a la acción es una parte inseparable del alma de las masas de esa Nación.

Es cierto que esa alma, en algún momento, podría haber sido formada de otra manera.

Pero aquella época estuvo en el ciclo civilizador de hace mil años. Ahora es demasiado tarde. Nosotros sabemos eso. Nuestros hombres de 1917 no lo sabían. Ellos no tenían ningún precedente en el que basar su experiencia. Nosotros no tenemos esa excusa hoy. Sus inútiles sacrifcios y sus esfuerzos vacíos deben hoy dictar nuestras propias acciones y decisiones.

Nosotros estamos pagando por la falta de experiencia de la última generación al lidiar con las personas de la Nación alemana. Cuando, y si el momento llega para nosotros de tomar una decisión y acción similar, no debemos repetir su error. El costo resulta demasiado grande; no sólo para nosotros, sino para todas las generaciones futuras.

Debemos darnos cuenta de que ningún líder puede gobernar Alemania en absoluto a menos que, de alguna manera, él encarne el espíritu y exprese el alma de guerra existente en la mayoría de sus gentes.

La palabra “mayoría” es utilizada deliberadamente porque al hablar de las masas que componen una Nación, debe admitirse de manera imparcial que alguna fracción de la masa debe forzosamente discrepar de la misma. En consecuencia, aquí no se hace ninguna injusta afrmación de que todos en Alemania son culpables de sus infames delitos contra el mundo. De hecho deberemos, al seguir nuestro punto de vista, favorecer a Alemania permitiendo que como mucho el 20% de su población sea enteramente inocente de complicidad en sus crímenes, así como además de ser ajeno a cualquier porción de su alma de guerra. Nosotros por lo tanto concedemos, por el bien del argumento, que unos 15,000,000 de alemanes son absolutamente inocentes.

PERO ̶ deberán polacos, checos, eslovacos, austriacos, noruegos, holandeses, belgas, franceses, griegos, ingleses, irlandeses, escoceses, canadienses, australianos y estadounidenses, ya que nosotros también podríamos a la larga sentir la punta de la bota alemana ̶ ¿Deberán todos estos pueblos, que suman alrededor de 300,000,000 de los más civilizados, más cultos de la tierra sufrir constantemente y enfrentarse a la muerte no natural en cada generación para que una pequeña parte de la población alemana pueda seguir existiendo?

¿Son esos 15,000,000 de alemanes tan valiosos, tan indispensables para la humanidad que 300,000,000 de hombres, mujeres y niños inocentes deberán librar una guerra con Alemania cada vez que ella así lo decrete? ¿Será el único futuro que enfrenten los pueblos civilizados luchar perpetuamente contra los alemanes? ¿Por qué criar niños mientras que Alemania engendra guerra? ¿No son los holandeses un pueblo sobrio y prospero? ¿No son los franceses cultos? ¿No son los checos industriosos? ¿No están los polacos profundamente apegados a la tierra, la familia y Dios? ¿No son los escandinavos un pueblo decente? ¿No son los griegos valientes y audaces? ¿Acaso los ingleses, irlandeses, escoceses y estadounidenses no son personas progresistas y amantes de la libertad? Y en una muy simple aritmética, ¿no son estos 300,000,000 más que 15,000,000 de alemanes?

Si la democracia, como los estadounidenses lo saben, es un gobierno mayoritario en un sentido nacional, también debe serlo en un sentido internacional. El mayor bien para el mayor número es la regla de oro de la democracia; luchar por la democracia mundial es garantizar los derechos de la mayoría de los pueblos democráticos contra las incursiones hechas sobre ellos por una minoría autocrática.

Si esto no es así, ¿por qué reclutar un vasto ejército para la defensa de la democracia? ¿Por qué entrenar a los soldados estadounidenses para asesinar a un enemigo hipotético de la democracia, cuando la voluntad que engendra éste enemigo se fortalece y crece con cada baño de sangre sucesivo?

En 1917, los soldados estadounidenses, como los de cualquier otra Nación importante, fueron obligados a asesinar por millones. ¿Para qué?

¿Supongamos que nos vemos obligados a matar de nuevo? Porque las guerras sólo se ganan asesinando, no muriendo. ¿Una vez más para qué? ¿Otra traición? ¿Traicionar a nuestros soldados se va a convertir en un hábito Nacional? Porque es bastante evidente, que luchar una vez más en la defensa democrática contra Alemania con cualquier objetivo en vista, salvo la extinción de ese país, constituye, aunque pierda la guerra, una victoria alemana. Luchar para ganar, y no para acabar esta vez con el Germanismo para siempre exterminando por completo a aquellas personas que esparcieron su doctrina, es preconizar el estallido de otra guerra alemana dentro de una generación.

Déjennos pues advertir, porque no es ilógico suponer que algún día el soldado pueda emerger de debajo de la pesada capa del “deber” y llegar, como capital laboral y civil, a exigir “derechos”. No debe ser irracional conjeturar que un soldado también debe tener derechos, así como también deberes. Ciertamente, un hombre forzado contra su instinto de matar tiene derechos; tal vez no los derechos de salarios y horarios, ni los derechos a utilidades, ni el derecho de hablar sin restricción contra sus superiores, lo que en un sentido militar presagia una catástrofe. No, ninguno de estos; sólo algunos derechos simples, tres de los cuales aparecerían como su deber incontestable de exigir: uno, que se le suministre adecuadamente con las armas apropiadas en cantidades sufcientes para que haya un mínimo de desperdicio ligado a su capacidad de “matar”, ̶ en segundo lugar, que no sea traicionado por los quintacolumnistas(3) quienes deben, en tiempo de guerra, ser despachados sumariamente, por encarcelamiento o ejecución, y por último, de la mayor importancia, que reciba una declaración definitiva de su gobierno garantizándole de una vez por todas que éste macabro, horrible asunto de matar alemanes es para un fin; para que su hijo pueda conocer la paz sin tener que matar por ella.

Si tal garantía no se le concediera antes de su lucha, o no se la mantuviera después de su lucha, como no lo fue la última vez (aunque los generales sabían, entre ellos nuestro propio Pershing(4), que Alemania en aquel momento debería haber sido inalterablemente extinguida) ¿No puede entonces tomar tal acción por sus propias manos? Concediendo que los obreros tienen derecho a huelga cuando se violan sus derechos, concediendo que el capital se retiene de circulación cuando se considera que su uso no es rentable, concediendo que el civil se sienta tiranizado cuando se ponen en peligro sus libertades civiles, ¿Qué curso no puede tomar el soldado una vez que se dio cuenta de que ha sido engañado, repetidamente, por aquellos por quienes mató?

Cuando llegue el día del ajuste de cuentas con Alemania, como llegará, sólo habrá una respuesta obvia. ¡Ningún estadista, político o líder responsable de los acuerdos de posguerra tendrá derecho a disfrutar de darse el lujo personal del falso sentimiento y la mojigatería superfcial y declarar que Alemania, engañada por sus líderes, merecerá el derecho de resurrección! No se le permitirá, esta vez, olvidar tan fácilmente a los bombardeados, a los millones de mujeres y niños sepultados bajo escombros que vivieron un inferno en la tierra; los acribillados, los cuerpos de soldados aplastados por tanques; los muchos países cuyas energías fueron minadas y sus recursos agotados. ¡Y, sobre todo, no se le permitirá ignorar los sacrifcios desinteresados hechos por la gente común para que la bestia que es Alemania nunca vuelva a vagar por la tierra!

Es una obligación categórica que el mundo le debe a los que lucharon y murieron ayer contra el alemán, y para aquellos que están luchando contra él hoy, así como es una obligación ineludible para la generación actual con aquellos que aún no han nacido, asegurarse de que los perversos colmillos de la serpiente alemana nunca volverán a atacar. Y ya que el veneno de esos colmillos se obtiene de su fatal ponzoña, no desde dentro del cuerpo, sino desde el alma de guerra del alemán, nada más garantizará la seguridad y salvaguarda de la humanidad, al menos que esa alma de guerra sea expurgada para siempre, y el cadáver enfermo que lo alberga sea removido de este mundo para siempre.

Ya no hay ninguna alternativa:

¡Alemania Debe Perecer!

Esta guerra, con sus angustiosas miserias, sus indescriptibles devastaciones alemanas, sus indecibles atrocidades alemanas, es nacida del alma guerrera de aquellos bárbaros de quienes Maquiavelo, escribiendo hace más de cuatrocientos años, observó:

“Las ciudades alemanas tienen poco o ningún valor en cualquier cosa, a excepción de armar almacenes militares y hacer mejores sus fortificaciones.. en vacaciones en lugar de otras diversiones, a los alemanes se les enseña el uso de armas.”

Por Sac de Muñoz. ( Samuel Cruz)

La Masacre del Seguro Obrero. 5 de Septiembre de 1938 un día para nunca olvidar.

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Este 5 de Septiembre, conmemoramos no solamente la masacre del Seguro Obrero de 1938, ocurrida en el centro mismo de la Capital de Chile, Santiago. Conmemoramos digo, pero es más bien un recuerdo amargo tanto por lo cruento del hecho, como por su contexto. Nos referimos a un contexto político, social y económico, que pasados ya 82 años, en contraste con las actuales circunstancias que vive nuestro país, nos demuestra que de poco o nada nos ha servido conmemorarlo y por consiguiente, estudiar la historia de sus hechos. Es muy posible que al no habernos dado el trabajo de comprender el Proceso Histórico bajo el cual ocurrió la masacre, restaramos la importancia debida a reconocer con cuanta ingenuidad fuimos traicionados. Hoy transcurridos los 82 años ya mencionados, habiendo las diferencias extructurales propias del paso del tiempo, nos negamos torpemente a identificar aquellos actores comunes a ambos periódos y que coludidos con poderes extranjeros vuelven a buscar el sometimiento por la fuerza, de aquel impulso vital y místico que nos identifica como chilenos. Liberales, siempre los mismos, gestores de las izquierdas y las derechas traidoras, que incluso incorporados en las filas castrenses de 1938 y de este 2021, olvidan que el primer deber social de un individuo, lo constituye la lealtad natural que se debe para con la Nación en su conjunto. Ahora, cuando la derecha liberal clama a “los bien nacidos”, para que ocupen su lugar contra la izquierda liberal-progre, esta misma izquierda llama a refundar Chile, pese a que sus ideólogos ni siquiera aceptan la existencia de nuestro país. El clásico discurso de llamado al orden, efectuado por los liberales de derecha, aún cuando desde si y su propuesta de modelo ha nacido el desorden imperante, adorna junto a la izquierda liberal el discurso que estos últimos realzan en base a resentimiento. Pero no nos engañemos, ambos supuestos bandos nos rechazan desde lo más profundo de su ser, por ser contrarios a la tradición y por explicar solo desde el punto de vista materialista las causas de nuestra disgregación. Con esto necesito volver a nuestros recordados camaradas en el Seguro Obrero, pues contra lo que ellos se levantaron no sería la obvia crisis del modelo en aquel entonces, sino bien contra un largo y sostenido proceso de decadencia ya evidenciado en la Revolución de 1891. Hoy por hoy esa misma decadencia, manifiesta con el quiebre institucional de 1973, emerge purulenta pretendiendo arrastrarnos a luchar en trincheras equivocadas. Seamos claros, no es el modelo demoliberal el que se ve en peligro, sino que nuestra libertad. El modelo sabrá sacar provecho de el resultado en el plebiscito de Octubre pasado y esto lo señalo pues tengo claro que una planificación deconstruccionista como la que se manifiesta en el presente, ya debería tener incluso su propuesta de contitución redactada… O pensarón realmentre que los Comumistas estarían improvisando? Peor aún, realmente pueden creer que será la derecha liberal la que salve a nuestra Patria?

No cometamos nuevamente errores como de no saber reconocer a nuestros enemigos, o de esperar a que se produzcan los cambios, sin nuestra real participación. “Seamos motivo de canto para los Hombres que vendrán”.

Mauricio Olivares Tobar

Ediciones Boca del Lobo.

Extracto “Cartas desde la Celda 7“

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Hoy Martes 17 de Agosto de 2021 se conmemora el asesinato de Rudolf Hess. En su memoria queremos compartir a nuestros lectores un extracto del libro “Cartas de la Celda 7” en donde su hijo Volf Rudger Hess relata en breves palabras lo que fue la vida de su padre.

Al igual que ocurrió en el día en que fuiste lanzado al mundo el sol estaba allá en lo alto como si saludara a los planetas. Desde entonces has ido desarrollándote cada vez más firme, según una ley íntima que va en ti y que a ti atañe. Tienes que ser tú. No puedes escapar de ti mismo.

Goethe

“Sobre la Vida de mi padre”

A la pregunta dirigida por carta a Spandau por mi madre sobre si después del 1 de octubre de 19661 tan grave para él, no desearía recibir una visita de su hijo, respondió: «No sería, en realidad, un reencuentro sino un primer conocimiento. Pues del último encuentro, cuando tenía tres años, no puede haber quedado durante veinticinco años más que una sombra como recuerdo del padre. Y el niño de entonces no tiene con la fotografía del hombre crecido de hoy nada en común más que la certeza de que ambos son mi hijo…» Con excepción de un brevísimo momento, de todos modos bastante nítido, no ha quedado en mi recuerdo nada que pueda semejarse a un contacto personal, a un conocimiento personal con él. Tuve que reconstruir su imagen a través de relatos, anécdotas, informes e investigaciones personales, tal como acostumbra a hacer un estudioso con una figura histórica. Y sin embargo, se hizo sentir y sigue obrando todavía en mí algo singular: la sangre paterna, la herencia que siento actuar en mí, tiende el puente hacia un hombre a quien — por decir así — no conozco personalmente y del cual me encuentro muy próximo. Gracias también, sobre todo, al intercambio epistolar y los debates que en estas cartas se han suscitado sobre diversos temas y problemas, siempre con la rígida censura de Spandau de por medio, ha podido transformarse un,i imagen difusa y poco clara al principio, en una concreta figura de mi padre, a la que ahora creo ver con absoluta concreción. Todas las particularidades restantes que he ido descubriendo — procedentes de años muy lejanos con frecuencia o en papeles amarillentos por el tiempo— han contribuido a trazar esta visión de conjunto de su personalidad. En el bosquejo de la familia Hess que a continuación se ofrece y especialmente en el que trazo de la vida de mi padre, trato de transcribir este cuadro, por lo menos en sus contornos más precisos.

* * *

Los antepasados de la familia Hess por nosotros conocidos aparecen asentados en la región de Wunsiedel, en los montes del Fichtel. donde según una presunción no confirmada, debieron establecerse alrededor de 1730, procedentes de las zonas germanas de Bohemia. El primero cuya existencia es posible puede seguirse de una manera concreta nació en el año 1740, en Oberredwitz2. Sus años de estudios y de viajes le llevaron lejos del país; finalmente, volvió a la tierra natal y se estableció en Wunsiedel como zapatero. El carácter prolífero de la familia — Peter Hess tuvo cuatro hijos y dos hijas y también las siguientes generaciones fueron prolíferas — hizo que la estirpe comenzara a ampliarse. La mayor parte de los hijos y nietos de Peter Hess abandonaron Wunsiedel y emigraron a todos los puntos cardinales del antiguo Reich: como artesanos, médicos, clérigos, funcionarios, químicos, e ingenieros aparecerían en los tiempos subsiguientes. Sin embargo, nuestros directos antepasados permanecieron todavía por espacio de dos generaciones arraigados en Wunsiedel y también el bisabuelo de mi padre, Johan Hess, fue allá un apreciado maestro zapatero hasta su muerte (1863). El ansia de lejanías que heredado de Peter Hess, no se había hecho patente al principio más que en otras ramas de mi familia, se reprodujo en la nuestra en la persona de Christian Hess, mi bisabuelo. En su caso, como luego en el de mi padre — cuya capacidad para ello también se puso de manifiesto— no parecieron faltarle resoluciones que llevar consecuentemente a término. Nacido en Wunsiedel en el año 1836, abandonó el año revolucionario de 1848 la casa paterna y atravesando los Alpes con los coches de posta, viajó hasta Livorno, a casa de unos parientes lejanos. La agitación que aquel año reinaba también en Italia no pareció asustar gran cosa al muchacho de trece años que era entonces. Unos años más tarde, tocado otra vez del afán viajero, apareció en Trieste, donde ingresó en la razón social del comerciante suizo Johannes Bühler. Según ha quedado puntual constancia, su principal le tuvo en gran estima por «su capacidad y su «excelente carácter», hasta el punto de serle concedida en 1862, cuando tenía veintiséis años, la mano de la tercera de las hijas de Bühler.



A los tres años de la boda, cuando le habían nacido una bija y un hijo, abandonó Christian Hess la razón social de su suegro para vivir nuevas aventuras: en Alejandría, en Egipto, fundó en el año 1865 la empresa de importación «Hess Co .», que más tarde fue regentada por sus hijos Fritz y Adolf. Este Fritz Hess —mi abuelo— se buscó novia en la patria: Clara Münch, con quien contrajo matrimonio en 1892, era hija de un industrial procedente de la Franconia septentrional. Su familia aportó a la herencia paterna y mediante una tradición de afición musical, un cierto equilibrio a los caracteres prosaicos y secos de los antepasados de los Hess y los Bühler3. El primer hijo de esta unión —mi padre— nació el 26 de abril de 1894 y fue bautizado en el templo alemán evangélico de Alejandría con los nombres de «Rudolf Richard.» Fritz Hess no solamente había heredado de su padre Christian la competencia y el espíritu de iniciativa, sino una severidad llevada en ocasiones a los máximos extremos. Sobre el orden que por voluntad del dueño y señor de la casa reinaba en el hogar de mi padre, en Alejandría, se contaban en el seno de la familia reveladoras anécdotas. Por ejemplo, las comidas se efectuaban con la máxima puntualidad de que era capaz el reloj. Los miembros de la familia se encontraban ya en torno a la mesa cuando el padre llegaba, procedente de la empresa, en el minuto exacto. Durante la comida, no> se atrevía nadie —ni siquiera la madre— a pronunciar una sola palabra en tanto que el padre no hubiera abierto la conversación. Desde que un día rechazó la ensalada con las palabras «No soy una cabra», no hubo más lechuga en la mesa de casa de los Hess. La existencia de la casa estaba enteramente ajustada a las idas y venidas del padre, a sus horas de levantarse y de comer y sus gustos y sus inclinaciones: era un patriarca, que ejercía la autoridad ilimitada en el seno de la familia. En una de sus cartas desde Spandau recordaba mi padre que el patriarca en cuestión, en el año 1897 y por razón de que el acontecimiento no parecía inminente y en definitiva, tampoco le concernía a él de una manera activa, durmió tranquilamente mientras nacía su segundo hijo4. De bastante tiempo después data otra anécdota que caracteriza a mi abuelo Hess: hacia los años 30 y al efectuar un viaje fuera de las fronteras, comprobó que el aduanero alemán había escrito en el formulario su apellido «Hess» con «ss» y le llamó para que rectificara y lo hiciera con doble «s» 5. El funcionario comentó: «¡Ah! ¿Lo escribe usted como el lugarteniente del Führer?». A lo que respondió Papá Hess: «No; él lo escribe como yo. porque soy su padre.» A pesar del orden tan severo que reinaba en el hogar, los dos hermanos transcurrieron una infancia feliz; jugaban con amigos en el jardín paterno y aprendían por el contacto de los numerosos sirvientes aquello que no hubieran debido aprender. En especial parecieron haber adquirido una especie de maestría en el uso de juramentos árabes; mi padre contaba luego, no sin un punto de orgullo, que con el natural horror de la madre, podía recitar durante un minuto, sin interrupción ni repetición, aquella estridente parte del caudal lingüístico árabe sólo apto para labios masculinos. No había en el gran jardín, arrebatado con mil penalidades al desierto y convertido en un mar de flora africana y europea, rincón que no hubiera sido conquistado por los «Oíd Shatterhand», «Winnetous» y «Hadchi-Halef-Omar»6. que no hubiera sido transformado en campamento de pieles rojas o guaridas de piratas. Los escorpiones eran algo cotidiano; tan solo cuando de unos matorrales especialmente favoritos y frecuentemente explorados apareció en una ocasión una cobra —que fue muerta por un portero árabe con un palo — se colocó en un gran vaso lleno de alcohol, como símbolo y a manera de advertencia. Al lado de estos aconteceres infantiles y divertidos, el ambiente oriental, con sus características y peculiaridades, dejó al primogénito una marcada huella, ya en aquellos primeros años. Décadas más tarde escribiría al recordar Egipto desde Spandau que «recibido con la fuerza vital de la juventud» había dejado, como segunda patria «imborrables huellas». Hacia finales de siglo y con la finalidad de vincular más estrechamente la vida de su familia con Alemania, Papá Hess se hizo construir en Reichsgoldgrünn, en las montañas del Fichtel, una gran casa de campo. La casa fue a partir de aquel instante el objetivo de viajes anuales de vacaciones. También estos viajes aparecen evocados en algunas de las cartas de Spandau. Despertaron en mi padre, en años juveniles, el amor por la naturaleza, que tan sugestiva se muestra en aquellos rincones de la Alta Franconia.



El entusiasmo bélico de los primeros días de agosto di 1914, significó un punto final para las relaciones entre padre e hijo, en su carácter hasta entonces autoritario. Para el joven aprendiz de comerciante no hubo un segundo de duda: dejó que los estudios continuaran sin él y se alistó inmediatamente y contra el deseo del padre como «voluntario de guerra». El sentimiento impetuoso que agitaba la entera Alemania, la patria, que era para él patria de sus antepasados y arrebatadamente querida desde el extranjero, hizo que olvidara cualquier otra cosa. Nada hubiera podido detenerle. Se dirigió a Munich, donde ingresó el 20 de agosto de 1914 como recluta de la sección suplementaria del 7o Regimiento de Artillería de Campaña, del que fue traspasado el 18 de septiembre al arma de infantería (Primer Batallón de reserva del Regimiento Bávaro de Infantería número 1) 9. El día 4 de noviembre de 1914 entró en campaña y fue adscrito finalmente a la primera compañía del Regimiento Bávaro de Infantería número uno, llamado «del Rey». El 21 de abril de 1915 fue nombrado cabo y pocos días después, obtuvo la Cruz de Hierro de segunda clase, siendo promovido algo más tarde — el 21 de mayo de 1915— a la categoría de suboficial. Su regimiento estuvo a la sazón destacado por espacio de varios meses en el Somme; en el invierno de 1915-16 pasó al Artois y en junio de 1916 lanzado a la batalla de Verdún. Ante el fuerte de Douaumont fue herido, el 12 de junio de 1916, por un casco de granada. A mi padre le ocurrió lo que a tantos de los jóvenes alemanes de entonces, que se fueron al campo de batalla con el himno en los labios y el ardor en el corazón. La crueldad de las mortíferas batallas de material hizo que aquellos muchachos que apenas habían dejado atrás la adolescencia se convirtieran de pronto en hombres maduros. Uno de los que fueron entonces sus camaradas en el Regimiento Bávaro de Infantería número 1 me ha explicado: «Tu padre pertenecía a aquellos que tras un breve conocimiento y tras intercambiar las primeras palabras era admitido como un auténtico camarada. No se apartaba un instante de sus hombres y muy pronto se convirtió en uno de los más acometedores soldados. Cuando se trataba de encontrar voluntarios para patrullas de reconocimiento o grupos de asalto, aparecía con frecuencia entre ellos. Durante los ataques era un ejemplo por su sangre fría y su escasa preocupación por sí mismo. Pero no sólo venerábamos a tu padre por su valor personal y su arrojo, sino por sus juicios y criterios sobre los hechos y situaciones de las que éramos protagonistas.» Tras reponerse de las graves heridas sufridas en Douaumont, pasó a formar parte, el 4 de diciembre de 1916, del Regimiento de Infantería de Reserva número 18, como jefe de pelotón de la Décima Compañía. Le enviaron de nuevo en campaña, aquella vez a Rumania. Del 25 de diciembre de 1916 al 8 de enero de 1917, tomó parte en la batalla invernal de Rimnicul-Sarat y los decisivos combates de persecución; estuvo en la batalla del Putna y en los combates de posiciones del Sereth y fue herido de nuevo, aunque en esta ocasión levemente, por un fragmento de granada en el antebrazo izquierdo, en los Cárpatos transilvanos. En las luchas en el Moldava occidental y la marcha por las estribaciones carpáticas, cuando ponía cerco a Ungureana, un disparo de fusil le penetró en el pulmón izquierdo; en lucha con la muerte fue trasladado al hospital de campaña de Bezdivasarhely, justamente a tiempo para que pudiera salvarse. Siguió una convalecencia de varios meses; mientras se reponía llegó —el 8 de octubre de 1917— su nombramiento como teniente. Así como había tenido suerte a raíz de su segunda grave herida —una suerte de apenas un centímetro, puesto que de alojarse un poco más allá la bala le habría matado—, el hecho tuvo asimismo en otro sentido una repercusión feliz para él: considerado a partir de entonces no apto para su servicio en infantería, fue trasladado, tras una solicitud largamente expresada, a los servicios de vuelo. Siguió una brevísima instrucción, en la primavera y el verano de 1918 (Escuela de Aviadores número 4) y en octubre de 1918 fue destinado a la escuadrilla número 35, y, finalmente, al servicio de vuelo, tomando parte en los últimos combates aéreos de la Primera Guerra Mundial, del 1 al 10 de noviembre, sobre Valenciennes. Tras el armisticio, la escuadrilla fue pronto disuelta: se le concedió permiso para regresar a Reicholdsgrün y el 13 de diciembre, «licenciado sin destino del servicio militar activo», tal como decía el documento oficial.


9- Sobre la carrera militar de mi padre informo tan sólo de una manera fragmentaria y esquemática, según los datos que he podido procurarme. En una carta dirigida a Spandau le rogué respuesta sobre algunas preguntas que le hice sobre hechos y sucedidos lejanos y obtuve una contestación marcadamente afectuosa: los recuerdos de la juventud y los años adultos le conmovían tanto, según me escribió el 17 de diciembre de 1966 “que la vuelta atrás de la memoria me causa daño, en el estado en que me encuentro. Me resulta tan doloroso, que evito pensar en ello y he conseguido tender un velo que evito tocar en lo posible. Os ruego que tengáis comprensión por ello si no respondo a diversas preguntas que me habéis hecho en la última carta. No se compagina bien haberse sumido en semejante tabú y luego tratar de quebrantarlo. ¡Nada de experimentos! Y añade que la palabra “sonríe”, que tan a menudo aparece entre paréntesis en los párrafos de sus cartas para indicar su visión irónica de alguna cuestión, se refiere a veces a circunstancias que ni para él ni para nosotros tienen nada de agradable. (N. del A.).


La guerra había terminado y quienes habían salido hacia el frente con las banderas desplegadas, regresaban —aquellos que sobrevivían— derrotados y endurecidos. Lo que experimentó mi padre en su interior al enterarse de las brutales exigencias del armisticio, sólo puedo intuirlo. En una carta escrita más tarde —en el año 1927— a una prima, expresó retrospectivamente algunos de aquellos sentimientos. «Sabes que sufro por la situación a que se ha llevado a nuestra nación antes tan orgullosa. He luchado por el honor de nuestra bandera allá donde un hombre de mi edad tenía que luchar, allá donde resultaba más duro, entre la suciedad y el barro, en el infierno de Verdún, de Artois, y allá donde tenía que ser, arrostré el peligro de la muerte en todos sus aspectos, me sacudió durante jornadas enteras el estrépito del fuego, dormí en un hoyo donde yacía el cadáver de medio francés, pasé hambre y sufrí, como los luchadores del frente sufrieron y pasaron hambre. ¿Tiene que haber sido todo ello en vano? ¿Y los sufrimientos de las personas decentes, en la Patria, tienen que haber sido igualmente vanos? Sé por ti misma lo que vosotras, las mujeres, hicisteis. No; de haber sido inútil, lamentaría que el día en que fueron conocidas las duras condiciones del armisticio y su aceptación, no me hubiera atravesado un proyectil la cabeza. Si no hice los posibles porque así fuera, fue con esta única esperanza: «Puedes todavía tener tu parte en la evolución del destino.» La fe y la voluntad en «la evolución del destino» fue, a partir de aquel instante, su pensamiento predominante. En la Alemania del invierno 1918-19, sacudida por alzamientos comunistas y atormentada por «consejos de obreros y soldados», reconoció que a pesar de todos estos elementos de derrota, existían todavía posibilidades para su país y su pueblo. Su principal anhelo fue oponerse con todas las fuerzas a la visible situación de servidumbre en que había quedado Alemania: un anhelo que se trocó, paulatinamente, en irritación y concentrada ira.

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La derrota y la subversión de Alemania afectaron también profundamente las relaciones familiares de mi padre. La razón social Hess y Co. de Alejandría fue expropiada, mi abuelo, de sesenta años, tuvo que reconstruirla con grandes sacrificios y no pudo ofrecer así a su hijo un apoyo económico. Sobre aquellas semanas he encontrado en los papeles de familia indicaciones de que mi padre, en enero de 1919, telegrafió a Potsdam en solicitud de un puesto de servicio: «Ruego información sobre si necesitan instructor aviador, con experiencia del frente.» La respuesta fue igualmente lapidaria: «Todos los puestos de instructores de aviación están ocupados.» Hubo otro intercambio de cartas con Berlín: un conocido de Egipto, que ocupaba un puesto en el ministerio del Exterior, informó sobre la solicitud de mi padre sobre la creación de cuerpos francos para «Defensa de nuestra marca del Este». Fracasaron públicamente también, en febrero de 1919, sus planes militares, de tal manera que mi padre se dirigió a Munich, para inscribirse en la Universidad como estudiante. Era aquel un Munich convertido en un hervidero: entre la generación del frente se preparaba el levantamiento contra el dominio de la ciudad por los consejos. Mi padre —que estaba obligado a ganar su propio sustento— no solamente fue empleado por un antiguo camarada de guerra en la pequeña empresa «Munchner Wohnungskunst GmgH.», ejerciendo con ello una actividad remunerada, sino que entró también mediante el jefe de la empresa en contacto con un importante círculo de correligionarios: la sociedad «Thule». Con estos camaradas formó, en los almacenes de la razón social y también en los locales de la sociedad, un verdadero arsenal que jugaría su papel en las luchas decisivas para la liberación de Munich. Cuando el choque con el gobierno de los consejos llegó a su punto culminante, con el tronar de los cañones en el perímetro exterior de la ciudad, a cuyas inmediaciones llegaban ya las tropas del gobierno procedentes de la Alemania del norte y Wurtemberg, así como el Cuerpo Franco bávaro de Epp, fueron asesinados siete miembros de la sociedad Thule, entre ellos una mujer, la condesa Westarp. Mi padre escapó entonces por milagro de la detención y el fusilamiento e incluso llegó a conseguir, mediante un golpe de mano, un cañón que el Cuerpo Franco en retirada había tenido que abandonar en el Altheimer Eck, uno de los reductos rojos situados en el centro de la ciudad.


Cuando las luchas en Munich terminaron, mi padre llevó a cabo los planes trazados ya en Reicholdsgrün e ingresó por cinco meses en el «Cuerpo Franco Epp» (5.a Compañía de Alarma) como voluntario temporal. Por aquella época se inició asimismo un contacto que sería de fundamental importancia para la trayectoria siguiente de mi padre: su jefe en la «Wohnungskunst GmbH.» le presentó al general Karl Haushofer, que era una personalidad extraordinaria: general del Estado Mayor bávaro, había efectuado con anterioridad a la primera guerra mundial numerosos viajes al Asia Oriental y obtenido, después de tres años de estancia en Japón, extraordinarios conocimientos políticos y geográficos. Coincidente con Ratzel y en unión del profesor sueco Kjellen, desarrolló Haushofer nuevas ideas sobre la geografía política, sintetizadas bajo el concepto de «geopolítica». En la primavera y verano de 1919 —Haushofer estaba aún encargado de misiones militares —se preparó para su carrera académica y en el año 1921 fue llamado a una cátedra de la Universidad de Munich. En el joven teniente Hess no sólo encontró Haushofer un interesante oyente, sino también un decidido interlocutor. Para mi padre, aquellas conversaciones fueron el primer paso del pensamiento político instintivo al concreto y para ambos hombres, constituyeron el principio de una auténtica amistad que se prolongó durante un decenio. Todos aquellos acontecimientos y circunstancias habían hecho que los estudios universitarios quedaran en un segundo término. Como se deduce de algunas de sus cartas de entonces, no por ello los abandonó. Además de las asignaturas que más le interesaban, se había decidido también por las leyes y la economía: una última concesión al padre y a la «Hess & Co. siempre amenazadora en el horizonte». En la primavera de 1920 volvió a producirse una interrupción, cuando fue llamado a prestar servicio en el aeródromo de la Reichswehr de Sleissheim, a raíz del alzamiento de los espar-taquistas en la región del Ruhr, el 29 de marzo de 1920. Una semana más tarde voló —tal como atestigua su documentación militar— para llevar un aparato a la «Escuadrilla Háfner», en la región del Ruhr, y terminó así su servicio militar Queda lacónicamente informado así en la lista del escalafón de guerra: «Separado el 30 de abril de 1920.»

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Debió ser por aquella misma época cuando —al lado de Haushofer— una segunda personalidad influyó en la vida de mi padre. Según el relato de mi madre, fue durante un acto oratorio, en la sala de actos de la «Sternecker Brau», en el Münchener Tal, donde el estudiante Rudolf Hess oyó hablar por vez primera a Adolfo Hitler. Casi inmediatamente se sintió atraído por él. Unos dos años después, remitió a un concurso convocado por la asociación estudiantil, patrocinado por un alemán del extranjero que vivía en España, un trabajo, que no solamente fue importante por haber obtenido el primer premio, sino más aún: porque —sin citar el nombre de Hitler— describía las reflexiones y esperanzas que habían hecho que mi padre se convirtiera en uno de los primeros partidarios de aquel hombre. El tema era el siguiente: «¿Cómo tiene que ser el hombre que devuelva Alemania a su nivel?» Mi padre respondió aquella pregunta, en la que se caracterizaba precisamente la situación alemana a la sazón: «Si queremos buscar lo probable para el futuro, tenemos que mirar atrás, en el pasado. La historia se repite a grandes rasgos. El desencadenamiento de idénticas enfermedades hace que los políticos formados sean igual a médicos. ¿De qué sufre el pueblo alemán? Ya antes de 1914, el cuerpo no estaba sano. Los trabajadores intelectuales y los manuales aparecían enfrentados, en vez de obrar conjuntamente. El intelectual contemplaba con una cierta soberbia al manual. En vez de dar líderes de sus filas, dejó a los otros abandonados a sí mismos, como pasto propicio a unos cabecillas que aprovecharon las injusticias para hacer mayor el abismo. Se tomaron el desquite cuando tras el enorme esfuerzo de los cuatro años de guerra, fallaron de pronto los nervios. La derrota fue en primer lugar obra de aquellos líderes y los apoyos que encontraron entre el enemigo. Desde entonces, Alemania aparece presa de la fiebre. Apenas se mantiene en pie. Una hemorragia en sus principales arterias, como consecuencia del Tratado de Ver salles; una administración dilapidadora, con las cajas vacías, y una circulación fiducidaria en febrecida, con una grotesca desvalorización del dinero.


Entre el pueblo, brillantes fiestas al lado de una miseria clamorosa; buena vida al lado del hambre, usura al lado de la propiedad y la honradez. Las últimas fuerzas parecen haber desaparecido.» Describía así al «hombre» capaz de dominar aquella situación: «Con sus discursos lleva a los obreros hacia el nacionalismo, destruyendo la ideología internacional-social del marxismo. En su lugar presenta el concepto nacional-social. Además, educa a los obreros manuales como a los llamados intelectuales: el interés general tiene que superar al interés personal; primero la nación y luego el «yo» personal. Esta conjunción de lo nacional con lo social es el eje de nuestro tiempo, como fueron las reformas del barón Von Stein antes de las guerras de liberación. El jefe tiene que recoger las ideologías sanas de su tiempo y transformarlas en unas ideas incendiarias que vuelvan a ser efectivas entre las masas.» «Una gran pasión política es el más valioso tesoro; el corazón pusilánime de la mayoría de las gentes ofrece escaso espacio para ello. Feliz el linaje al que una necesidad impone una noble ideología política, grande y sencilla, comprensible para todos y aprovecha todas las otras ideas de la época.» (Treitschke) También los pensamientos de Haushofer eran identificables en algunos párrafos: «El destino de un pueblo se determina por la política sobre la economía. Todas las reformas internas, todas las medidas económicas serán inefectivas mientras estén en vigor los tratados de Versalles y St. Germain. El hombre guía, político-geográfico, deberá tener un concepto general del mundo. Conocer a los pueblos y sus influyentes particularidades. Según las necesidades y circunstancias, tendrá que pisar con botas de coracero o anudar hilos con dedos cautos hasta en el quieto océano. »Su tarea más destacada será el restablecimiento de la dignidad alemana en el mundo. Saber lo que es imponderable; saber que la antigua bandera bajo la cual se desangraron millones en la fe por su pueblo, tiene que volver a ondear; saber que hay que llevar a cabo la lucha contra la mentira de la culpabilidad con todos los medios. El fuerte sentido nacional en el interior, la fe en sí mismo, fortalece a un pueblo tanto como la salvación del honor en el exterior.»


El trabajo premiado terminaba como una llamada con versos de Dietrich Eckart:

Todavía no sabemos cuándo el “hombre” intervendrá para efectuar la salvación. Pero millones tienen la intuición de que aparecerá. Habrá llegado el día cantado por un poeta :

Ataque, ataque, ataque.

Suenan las campanas de torre en torre.

Llaman a los hombres, los ancianos, los niños

Llaman a los durmientes en sus estancias

Llaman a la muchacha que desciende la escalera

Llaman a la madre que está junto a la cuna

Tienen que retumbar y resonar en el aire

Enfurecerse entre los truenos de la venganza

Llamar a los muertos de su sepulcro.

¡Despierta, Alemania!»

Dietrich Eckart

Entretanto, y para facilitar los estudios de mi padre, afectados por la desvalorización creciente del dinero, una hermana de su padre que vivía en Suiza, había decidido remitirle mensualmente cien francos oro. En los tiempos de la avasalladora inflación alemana, aquello permitía llevar un tren de vida efectivo, aunque sin grandes lujos. Así es que pudo despedirse de la «Munchener Wohnungskunst GmbH», aunque no sin proporcionar al jefe amigo una experta sucesora en la persona de su posterior esposa, mi madre. La tía de Suiza estaba muy lejos de sospechar que en el abundante tiempo libre conseguido, mi padre se dedicaría más a la política que al estudio. Sobre el principio de esta actividad, ha aparecido al efectuar la investigación de los documentos de aquel tiempo en los archivos oficiales bávaros, una carta de mi padre con fecha del 27 de mayo de 1921. Fue dirigida al presidente del consejo de ministros, Von Kahr. De ello se extrajo que había acompañado ya a Hitler en una audiencia concedida por el presidente del Consejo; en esta carta solicitaba mi padre la confianza de Kahr, ya que escribía lo siguiente sobre la posición política de Hitler: «El punto central es que Hitler se halla convencido de que solamente es posible un restablecimiento de la postura mundial de Alemania si se consigue atraer a la gran masa, en especial a los trabajadores, hacia lo nacional. Pero esto es solamente concebible con un socialismo razonable y honrado. Por de pronto, antiguos elementos comunistas y miembros del USP han ingresado en considerable número en el «Partido Obrero Alemán Nacionalsocialista». Al final de un arrebatador discurso de Hitler pronunciado en el Circo Krone, unos dos mil comunistas cantaron, de pie, el himno alemán. Las diferencias de clase se han superado y el obrero manual alterna en las asambleas con los oficiales y los estudiantes. Para mí, que como alemán nacido en el extranjero, detesto todos los partidos, este movimiento representa el «partido sobre los partidos», que está llamado a un gran futuro. Conozco muy bien personalmente al señor Hitler, puesto que casi cada día converso con él y también me siento muy próximo a él como persona.»


Al final decía: «Para dar a mis palabras algún peso más, ruego a Su Excelencia que, en caso de desear informes sobre mí, tenga a bien solicitárselos al general, profesor doctor Haushofer, con el que me une una estrecha amistad.» La siguiente intervención de mi padre en el acontecer político fue de naturaleza más violenta: pertenecía a la «Defensa de salas del NSDAP», antecesora de las «Secciones de Asalto». En tal condición, tomó parte en el ya famoso encuentro en la cervecería «Hofbrauhaus», de Munich, el 4 de noviembre de 1921, y fue herido, inclusive. Sobre aquel hecho escribió Hitler con posterioridad que aquella noche «había aprendido a conocer verdaderamente a Rudolf Hess». Más tarde organizó en la Universidad de Munich un «Grupo estudiantil del NSDAP», del que fue jefe hasta los acontecimientos del 8 y 9 de noviembre de 1923. Acontecimientos en los que llevó a efecto una misión especial: tuvo que custodiar, la noche del 8 de noviembre, a los ministros bávaros detenidos en la «Bürgerbräu». Efectuó la tarea de una manera muy cortés. En un libro aparecido recientemente, donde se hace historia de dichos acontecimientos, puede leerse; «La jefatura de la «Kampfbund» sabía exactamente porqué confió aquel pelotón a un antiguo teniente aviador procedente de una familia de la gran burguesía, que apareció casi tímidamente ante sus prisioneros. A ninguno de los rehenes le ocurrió nada grave.» De todos modos, aquel episodio tuvo una consecuencia: en un proceso paralelo al gran «Proceso de Hitler», fue mi padre condenado, a finales de abril de 1924, y en unión de cuarenta participantes en el «putsch» de noviembre, a pena de reclusión en la fortaleza de Landsberg. Siguieron casi tres cuartos de año de forzada holganza, que supo aprovechar de todos modos. Al lado de estudios para la explicación de un curso y actividad deportiva —había montado en el jardín de la cárcel un dispositivo para efectuar saltos de altura—, sostuvo conversaciones con Hitler, que, como es sabido, se hallaba entonces atareado en la redacción del «Mein Kampf». En aquella época, mi padre escribió a máquina, al dictado de Hitler, el manuscrito del «Mein Kampf». Efectuó, tras cada una de sus conversaciones privadas con Hitler un borrador privado; tan sólo después fue encargado de repasar las correcciones del «Mein Kampf».

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Tras la liberación de Landsberg, en la noche de San Silvestre de 1924, mi padre tuvo que tomar una decisión difícil: el profesor Haushofer ofreció al recién salido de la cárcel, un puesto de ayudante en ciencias, que mi padre aceptó primeramente. Pero cuando, a mediados de febrero de 1925, permitió el gobierno bávaro la nueva fundación del NSDAP y Hitler le ofreció el puesto de secretario particular, se decidió por Hitler. Fue éste un paso que Haushofer no le perdonó por entero. Aunque la geopolítica atraía mucho a mi padre, aunque veneraba y apreciaba al anciano caballero, tan lleno de ciencia y sabiduría, la dinámica y el impulso del joven movimiento político, ejercían una intensa fuerza de atracción sobre él. Terminó sus estudios y se entregó de lleno a su nueva tarea. Iba con Hitler de reunión en reunión —muy pronto los recorridos se extendieron a la entera Alemania—, escribía, organizaba y planeaba conjuntamente con él. La empresa «Hess & Co.» de Alejandría —a pesar de su reconstrucción— desapareció de su existencia; la vida de aquel hombre de treinta años estaba fundamentada y decidida de otra manera. Podía llevar a cabo los deseos tantas veces reprimidos. En los documentos familiares que todavía se conservan se encuentra una carta, fechada el 20 de noviembre de 1927, dirigida a sus padres, en la que les anuncia su boda prevista para el 20 de diciembre y se hace constar lo siguiente: «Pero os hablo de boda y viaje de bodas, sin que sepáis siquiera que vuestro hijo mayor piensa casarse. ¿O acaso no tenía que habéroslo dicho? Sin duda, habíais ya contado con que un día me casaría con la buena camarada de tantos años, con la compañera de escaladas y práctica de esquí, con la compañera en los días buenos y malos del tiempo pasado, con le visitante de la cárcel, que me aportaba los domingos un cambio en la monotonía de la vida de cautiverio, con aquélla que era objeto de todos mis pensamientos y acciones, con Use Pröhl, en una palabra.


Con ella entro en el puerto del matrimonio: es ese puerto cuyos escollos conozco tras años enteros de estar juntos, como el piloto las aguas, que recorre durante la tempestad y la calma. Por demás, no preciso haceros una larga descripción de «ella»; la conocéis. No necesito convenceros, como un buen hijo, de que es un ángel y por qué es un ángel. O para repetir la imagen utilizada por Schopenhauer en una de sus cartas, aclararos, porque estoy convencido de «haber pescado la mejor anguila en un saco de culebras». Que esta anguila sea seis años menor que yo, tranquilizará sin duda a mi padre, dada su actitud ante este problema. No esperamos necesariamente —la anguila y yo— el cielo en la tierra en todo momento, pues estamos demasiado maduros para ello, pero sí cuanto pueden conseguir dos personas que se conocen y que se aman como no se han conocido otras personas antes del matrimonio y que están decididas a recorrer juntas el camino de la vida…, esto es, con frecuencia, más hermoso que el «cielo» en un sentido estricto. Con el cielo en el sentido corriente no tenemos que ver mucho ninguno de los dos, puesto que no tenemos ninguna relación con las confesiones actuales…, acaso por sentirnos ambos profundamente religiosos. No conocemos aquí ningún sacerdote que coincida con nuestra concepción. Por ello hemos efectuado nuestro matrimonio para nosotros, con Dios y rechazado todas las formalidades externas…» Sus temores sobre si los padres aceptarían aquel sorprendente escrito, resultaron infundados. El padre envió inmediatamente sus felicitaciones; la madre escribió con una retrospectiva alusión llena de humor al alistamiento voluntario efectuado al estallar la guerra: «Cuando en el año 1914 fuiste soldado de Infantería, nos escribiste: “Alegraos conmigo; soy de Infantería.” Como padres, recibimos la noticia con escasa alegría, pero pusimos buena cara a aquel grave juego. Tu carta actual termina igualmente con las palabras: “Alegraos conmigo…” En la presente ocasión, lo hacemos de todo corazón.»


El 20 de diciembre de 1927, los dos hombres que había escogido como maestros, fueron sus testigos: Adolfo Hitler y el profesor Karl Haushofer. Una fiesta nupcial celebrada en casa del conocido editor de Munich, Hugo Bruckmann. entre un estrecho círculo de amistades, cerró el día que consagró la unión de dos personas que no podían sospechar entonces los acontecimientos adversos a que se vería sometida su unión; unión que ha capeado todos los temporales y no sólo ha crecido, sino que se ha hecho más profunda. Es hoy mucho más fuerte que entonces.

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Los años siguientes, hasta el 30 de enero de 1933, aportaron, como los transcurridos anteriormente, innumerables viajes, asambleas, encuentros violentos, esperanzas, decepciones, derrotas y victorias. Aquéllas eran las señales de una ardua lucha política, llevada con fe fuerte e indomable en la victoria de las propias convicciones, estimuladas y apoyadas por los crecientes triunfos. Es de hacer notar también que mi padre no había abjurado como «secretario» de su antigua pasión por el vuelo, sino que lo practicaba en su aspecto deportivo como pionero. Pertenecía a los primeros «aviadores privados» de Alemania, tras haber conseguido de la editora del periódico del Partido y con finalidades de propaganda, la adquisición de un «Messerschmitt 25», en cuyo fuselaje podía leerse, con grandes caracteres, «Vólkischer Beobachter», y cuyos mandos ocupaba el «secretario» volante. Mi padre consiguió convencer a Hitler para no trasladarse a las asambleas o mítines en tren o en automóvil, sino utilizar el «vehículo aéreo», como lo denominaba, para ahorrar tiempo. Pero la técnica imperfecta —de acuerdo con los niveles actuales— de los aviones deportivos, los escasos medios auxiliares para la navegación y el desconocimiento de las condiciones atmosféricas de ello resultante, hacían que mi padre llegara a los lugares previstos después de innumerables aventuras y con considerable retraso o bien le obligaban a aterrizar en lugares no previstos para ello. Hitler llegó a decir un día, irónicamente, a su «loco volador»: «Cuando vuelva a hablar en Hamburgo, le dirigiré a usted a Colonia y en tal caso existirá por lo menos una probabilidad de que tropiece con usted en Hamburgo.» Semejante ironía espoleó el amor propio del aviador, que se esforzó en demostrar a partir de entonces que podía llegarse a Hamburgo cuando se quería ir a Hamburgo. Pero los éxitos permanecieron inciertos, según los deseos del tiempo, el motor o diversas circunstancias. Mi padre aspiraba también a llevar a efecto grandes designios deportivos; llegó a pensar en replicar a. la primera travesía del Atlántico por Lindbergh, en 1927, con un vuelo desde Europa a América; todavía en el año 1932 —el año decisivo desde el punto de vista interior— obtuvo el segundo premio, que fue el primero en 1934 en la prueba para aviones deportivos «en torno al Zugspitze»10. Su mayor hazaña aérea fue también la última: el vuelo solitario a Inglaterra en la noche del 10 al 11 de mayo de 1941.

* * *

Las fechas de la trayectoria pública de mi padre constan en todas las obras de consulta: a las pocas semanas de que Hitler, como jefe del mayor partido alemán a la sazón, fuera llamado a la cancillería del Reich, había encargado a su «secretario» de una importante tarea, al nombrarlo, tras la denominada crisis Strasser, presidente de una «Comisión Política Central del NSDAP», recién creada. Cómo mi padre valoraba su trayectoria ascendente quedó de manifiesto, ya en aquel diciembre de 1932, en la respuesta que dio a las felicitaciones por su cargo: «Hacer carrera está emparentado con el «hacer dólares» americano. «Haz dólares, hijo mío, si puedes, honradamente…, pero de todos modos, haz dólares.» El que hace carrera está con frecuencia muy cerca del chanchullero. Está más próximamente emparentado con el seductor que con el que verdaderamente sabe. Frecuentar compañías, atar relaciones, aprovechar estas relaciones: estos son los medios del que hace carrera. Se puede bailar carrera, cenar carrera, beber carrera, impulsar carrera hacia arriba, hacerla descender, intrigar hacia arriba y hacia abajo, casarse con carrera y hasta incluso dormir carrera… «Hacer una cosa por propia voluntad» y hacer carrera se lleva mal una cosa con otra. El que hace carrera lleva a cabo las cosas en pro de ella. Ante el que hace carrera se halla situado aquél que debe todo a su carácter ascendente. Efectúa su deber, sin pararse a considerar el resultado que tendrá sobre su carrera. También puede cuidar la sociabilidad, si así lo desea; puede bailar, amar, fumar en compañía de otros caballeros, casarse…, pero nunca con el pensamiento puesto en la carrera, sino en primer lugar en aquello que sirve. Llegar a la cumbre fresco y descansado: he aquí la ambición del que hace carrera y que trata de conseguir a todo trance puesto en el funicular. El otro, en cambio, asciende por su propio esfuerzo: «Llega más alto aquél que no sabe dónde sube.» Aquél que no escoge las etapas de la carrera como punto de orientación, sino que sigue al impulso interno para alcanzar la verdadera creación.» Tras la toma del poder por Hitler, el 21 de abril de 1933, pasó del puesto de «Presidente de la Comisión Central» al de «Lugarteniente del Führer del NSDAP», al que siguió el nombramiento hecho todavía por el presidente Hindenburg de «ministro del Reich sin cartera». La tarea de mi padre permaneció invariable: tuvo que dirigir en representación de Hitler al Partido Nacionalsocialista, convertido en partido estatal. Con su iniciativa de paz en mayo de 1941 rebasó ampliamente su «competencia». Que tras haber llevado a efecto aquella acción aventurera, con evidente peligro de su vida y tratando de poner fin a los hechos bélicos, fuera condenado en el proceso de Nuremberg por un presunto «crimen contra la paz» —y solamente por ello— es una de las más amargas «majaderías» que marca la historia de nuestro siglo. En su declaración final ante el tribunal de Nuremberg, mi padre dijo: «No me arrepiento de nada. Si volviera a estar al principio, actuaría como lo hice. Incluso si supiera de que al final ardería una hoguera para mi muerte en las llamas. Poco importa lo que hagan los humanos; algún día me sentaré ante el Juez Eterno; ante El me responsabilizaré y sé que me declarará inocente.» Hoy han transcurrido más de dos décadas desde que fueron pronunciadas estas palabras; más de veinte años largos transcurridos tras gruesos muros, en la celda de una prisión. No han podido doblegarle, no han podido quebrantarle; sigue con la fe puesta en su derecho rígido y correcto. Rechaza pedir gracia. Y a quienes le encadenaron, les responde: «Mi honor es para mí algo más alto que la libertad.»

Volf Rudiger Hess

Obras Completas de José Antonio Primo de Rivera.

Destacado

Boca del Lobo Ediciones presenta en su catálogo oficial una recopilación titulada “Obras Completas de José Antonio Primo de Rivera”.

Tratándose de un documento bastante extenso optamos por realizarlo en dos tomos, así de esta forma sea más cómodo para el lector. Nos interesa por sobre todo incluir la figura del autor, Don José Antonio Primo de Rivera entre nuestros títulos del catálogo oficial 2021 por la importancia que su figura y legado político representa para todas las corrientes de tercera posición.

En una época donde el Demo – Liberalismo y el Marxismo han causado nefastas consecuencias en las sociedades la visión Joseantoniana representa una clara respuesta y solución.

Don José Antonio Primo de Rivera de Zaens Heredia fue un abogado y político español nacido en Madrid el 24 de Abril de 1903 en España. Junto a Julio Ruiz de Alda fundan La Falange Española el 29 de Octubre de 1933 en el Teatro de la Comedia.

La patria es una síntesis trascendente, una síntesis indivisible, con fines propios que cumplir; y nosotros lo que queremos es que el movimiento de este día, y el Estado que cree, sea el instrumento eficaz, autoritario, al servicio de una unidad indiscutible, de esa unidad permanente, de esa unidad irrevocable que se llama Patria.”

Discurso del Teatro de la Comedia, 29 de Octubre de 1933

Fusilado en la Cárcel de Alicante el 20 de Noviembre de 1936

“Ojalá fuera la mía la última sangre española que se vertiera en discordias civiles. Ojalá encontrara ya en paz el pueblo español, tan rico en buenas cualidades entrañables, la Patria, el Pan y la Justicia”

José Antonio Primo de Rivera Noviembre de 1936.

PUNTOS INICIALES

I. ESPAÑA

Falange Española cree resueltamente en España.

España no es un territorio. NI un agregado de hombres y mujeres. España es, ante todo, UNA UNIDAD DE DESTINO. Una realidad ‘histórica. Una entidad verdadera en sí misma, que supo cumplir –y aún tendrá que cumplir– misiones universales.

* * *

Por tanto, España existe:

1º. Como algo DISTINTO a cada uno de los individuos y de las clases y de los grupos que la integran.

2º. Como algo SUPERIOR a cada uno de esos individuos, clases y grupos, y aun al conjunto de todos ellos.

* * *

Luego España, que existe como realidad distinta y superior, ha de tener sus fines propios.

Son esos fines:

1º. La permanencia en su unidad.

2º. El resurgimiento de su vitalidad interna. 3º. La participación, con voz preeminente, en las empresas espirituales del mundo.

II. DISGREGACIONES DE ESPAÑA

Para cumplir esos fines, España tropieza con un gran obstáculo: está dividida:

1º. Por los separatismos locales.

2º. Por las pugnas entre los partidos políticos.

3º. Por la lucha de clases.

* * *

El separatismo ignora u olvida la realidad de España.

Desconoce que España es, sobre todo, una gran UNIDAD DE DESTINO.

Los separatistas se fijan en si hablan lengua propia, en si tienen características raciales propias, en si su comarca presenta clima propio o especial fisonomía topográfico.

Pero –habrá que repetirlo siempre– una nación no es una lengua, ni una raza, ni un territorio. Es una UNIDAD DE DESTINO EN LO UNIVERSAL.

Esa unidad de destino se llamó y se llama España.

Bajo el signo de España cumplieron su destino –unidos en lo universal– los pueblos que la integran.

Nada puede justificar que esa magnífica unidad creadora de un mundo se rompa.

* * *

Los partidos políticos ignoran la unidad de España porque la miran desde el punto de vista de un interés PARCIAL.

Unos están a la DERECHA.

Otros están a la IZQUIERDA.

Situarse así ante España es ya desfigurar su verdad.

Es como mirarla con sólo el ojo izquierdo o con sólo el ojo derecho: de REOJO.

Las cosas bellas y claras no se miran así, sino con los dos ojos, sinceramente DE FRENTE.

No desde un punto de vista parcial, de partido, que ya, por serio, deforma lo que se mira.

Sino desde un punto de vista TOTAL, de Patria, que al abarcarla en su conjunto corrige nuestros defectos de visión. * * *

La lucha de clases ignora la unidad de la Patria, porque rompe la idea de la producción nacional como conjunto.

Los patronos se proponen, en estado de lucha, ganar más.

Los obreros, también. Y, alternativamente, se tiranizan.

En las épocas de crisis de trabajo, los patronos abusan de los obreros.

En las épocas de sobra de trabajo, o cuando las organizaciones obreras son muy fuertes, los obreros abusan de los patronos.

Ni los obreros ni los patronos se dan cuenta de esta verdad: Unos y otros son cooperadores en la obra conjunta de la PRODUCCION NACIONAL. No pensando en la producción nacional, sino en el interés o en la ambición de cada clase, acaban por destruirse y arruinarse patronos y obreros.

III. CAMINO DEL REMEDIO

Si las luchas y la decadencia nos vienen de que se ha perdido la idea permanente de España, el remedio estará en restaurar esa idea. Hay que volver a concebir a España como realidad existente por sí misma.

Superior a las diferencias entre los pueblos. Y a las pugnas entre los partidos. Y a la lucha de clases.

Quien no pierda de vista esa afirmación de la realidad superior de España verá claros todos los problemas políticos.

IV. EL ESTADO

Algunos conciben al Estado como un simple mantenedor del orden, como un espectador de la vida nacional que sólo toma parte en ella cuando el orden se perturba, pero que no cree resueltamente en ninguna idea determinada.

Otros aspiran a adueñarse del Estado para usarlo, incluso tiránicamente, como instrumento de los intereses de su grupo o de su clase.

Falange Española no quiere ninguna de las dos cosas: ni el Estado indiferente, mero policía, ni el Estado de clase o grupo.

Quiere un Estado creyente en la realidad y en la misión superior de España.

Un Estado que, al servicio de esa idea, asigne a cada hombre, a cada clase y a cada grupo, sus tareas, sus derechos y sus sacrificios.

Un Estado de TODOS; es decir, que no se mueva sino por la consideración de esa idea permanente de España; nunca por la sumisión al interés de una clase ni de un partido.

V. SUPRESIÓN DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS

Para que el Estado no pueda nunca ser de un partido hay que acabar con los partidos políticos.

Los partidos políticos se producen como resultado de una organización política falsa: el régimen parlamentario.

En el Parlamento, unos cuantos señores dicen representar a quienes los eligen. Pero la mayor parte de los electores no tienen nada común con los elegidos: ni son de las mismas familias, ni de los mismos municipios, ni del mismo gremio.

Unos pedacitos de papel depositados cada dos o tres años en unas urnas son la única razón entre el pueblo y los que dicen representarle.

* * *

Para que funcione esa máquina electoral, cada dos o tres años hay que agitar la vida de los pueblos de un modo febril.

Los candidatos vociferan, se injurian, prometen cosas imposibles.

Los bandos se exaltan, se increpan, se asesinan.

Los más feroces odios son azuzados en esos días. Nacen rencores que durarán acaso para siempre y harán imposible la vida en los pueblos.

Pero a los candidatos triunfantes, ¿qué les importan los pueblos? Ellos se van a la capital, a brillar, a salir en los periódicos y a gastar su tiempo en discutir cosas complicadas, que los pueblos no entienden.

* * *

¿Para qué necesitan los pueblos de esos intermediarios políticos? ¿Por qué cada hombre, para intervenir en la vida de su nación, ha de afiliarse a un partido político o votar las candidaturas de un partido político?

Todos nacemos en UNA FAMILIA.

Todos vivimos en un MUNICIPIO.

Todos trabajamos en un OFICIO o PROFESION.

Pero nadie nace ni vive, naturalmente, en un partido político.

El partido político es una cosa ARTIFICIAL que nos une a gentes de otros municipios y de otros oficios con los que no tenemos nada de común, y nos separa de nuestros convecinos y de nuestros compañeros de trabajo, que es con quienes de veras convivimos.

Un Estado verdadero, como el que quiere Falange Española, no estará asentado sobre la falsedad de los partidos políticos ni sobre el Parlamento que ellos engendran.

Estará asentado sobre las auténticas realidades vitales:

La familia.

El Municipio.

El gremio o sindicato.

Así, el nuevo Estado habrá de reconocer la integridad de la familia, como unidad social; la autonomía del Municipio, como unidad territorial, y el sindicato, el gremio, la corporación, como bases auténticas de la organización total del Estado.

VI. DE LA SUPERACIÓN DE LA LUCHA DE CLASES

El nuevo Estado no se inhibirá cruelmente de la lucha por la vida que sostienen los hombres.

No dejará que cada clase se las arregle como pueda para librarse del yugo de la otra o para tiranizaría.

El nuevo Estado, por ser de todos, considerará como fines propios los fines de cada uno de los grupos que lo integren y velará como por sí mismo por los intereses de todos.

La riqueza tiene como primer destino mejorar las condiciones de vida de los más; no sacrificar a los más para lujo y regalo de los menos.

El trabajo es el mejor título de dignidad civil.

Nada puede merecer más la atención del Estado que la dignidad y el bienestar de los trabajadores.

Así, considerará como primera obligación suya, cueste lo que cueste, proporcionar a todo hombre trabajo que le asegure no sólo el sustento, sino una vida digna y humana.

Eso no lo hará como limosna, sino como cumplimiento de un deber.

* * *

Por consecuencia, ni las ganancias del capital –hoy a menudo injustas– ni las tareas del trabajo estarán determinadas por el interés o por el poder de la clase que en cada momento prevalezca, sino por el interés conjunto de la producción nacional y por el poder del Estado.

Las clases no tendrán que organizarse en pie de guerra para su propia defensa, porque podrán estar seguras de que el Estado velará sin titubeo por todos sus intereses justos.

Pero sí tendrán que organizarse en pie de paz los sindicatos y los gremios, porque los sindicatos y los gremios, hoy alejados de la vida pública por la interposición artificial del Parlamento y de los partidos políticos, pasarán a ser órganos directos del Estado.

* * *

En resumen: La actual situación de lucha considera a las clases como divididas en dos bandos, con diferentes y opuestos intereses.

El nuevo punto de vista considera a cuantos contribuyen a la producción como interesados en una misma gran empresa común.

VII. EL INDIVIDUO

Falange Española considera al hombre como conjunto de un cuerpo y un alma; es decir, como capaz de un destino eterno, como portador de valores eternos.

Así, pues, el máximo respeto se tributa a la dignidad humana, a la integridad del hombre y a su libertad.

Pero esta libertad profunda no autoriza a tirotear los fundamentos de la convivencia pública.

No puede permitirse que todo un pueblo sirva de campo de experimentación a la osadía o a la extravagancia de cualquier sujeto.

Para todos, la libertad verdadera, que sólo se logra por quien forma parte de una nación fuerte y libre.

Para nadie, la libertad de perturbar, de envenenar, de azuzar las pasiones, de socavar los cimientos de toda duradera organización política.

Estos fundamentos son: LA AUTORIDAD, LA JERARQUIA Y EL ORDEN.

* * *

Si la integridad física del individuo es siempre sagrada, no es suficiente para darle una participación en la vida pública nacional.

La condición política del individuo sólo se justifica en cuanto cumple una función dentro de la vida nacional.

Sólo estarán exentos de tal deber los impedidos.

Pero los parásitos, los zánganos, los que aspiran a vivir como convidados a costa del esfuerzo de los demás, no merecerán la menor consideración del Estado nuevo.

VIII. LO ESPIRITUAL

Falange Española no puede considerar la vida como un mero juego de factores económicos.

No acepta la interpretación materialista de la Historia.

Lo espiritual ha sido y es el resorte decisivo en la vida de los hombres y de los pueblos.

* * *

Aspecto preeminente de lo espiritual es lo religioso.

Ningún hombre puede dejar de formularse las eternas preguntas sobre la vida y la muerte, sobre la creación y el más allá.

A esas preguntas no se puede contestar con evasivas; hay que contestar con la afirmación o con la negación.

España contestó siempre con la afirmación católica.

La interpretación católica de la vida es, en primer lugar, la verdadera; pero es además, históricamente, la española.

Por su sentido de CATOLICIDAD, de UNIVERSALIDAD, ganó España al mar y a la barbarie continentes desconocidos. Los ganó para incorporar a quienes los habitaban a una empresa universal de salvación.

Así, pues, toda reconstrucción de España ha de tener un sentido católico.

Esto no quiere decir que vayan a renacer las persecuciones contra quienes no lo sean. Los tiempos de las persecuciones religiosas han pasado.

Tampoco quiere decir que el Estado vaya a asumir directamente funciones religiosas que correspondan a la Iglesia, Ni menos que vaya a tolerar intromisiones o maquinaciones de la Iglesia, con daño posible para la dignidad del Estado o para la integridad nacional.

Quiere decir que el Estado nuevo se inspirará en el espíritu religioso católico tradicional en España y concordará con la Iglesia las consideraciones y el amparo que le son debidos.

IX. LA CONDUCTA

Esto es lo que quiere Falange Española.

Para conseguirlo, llama a una cruzada a cuantos españoles quieran el resurgimiento de una España grande, libre, justa y genuina.

Los que lleguen a esta cruzada habrán de aprestar el espíritu para el servicio y para el sacrificio.

Habrán de considerar la vida como milicia: disciplina y peligro, abnegación y renuncia a toda vanidad, a la envidia, a la pereza y a la maledicencia.

Y al mismo tiempo servirán ese espíritu de una manera alegre y deportiva.

* * *

La violencia puede ser lícita cuando se emplee por un ideal que la justifique.

La razón, la justicia y la Patria serán defendidas por la violencia cuando por la violencia –o por la insidia– se las ataque.

Pero Falange Española nunca empleará la violencia como instrumento de opresión. Mienten quienes anuncian –por ejemplo– a los obreros una tiranía fascista.

Todo lo que es HAZ o FALANGE es unión, cooperación animosa y fraterna, amor.

Falange Española, encendida Por un amor, segura en una fe, sabrá conquistar a España para España, con aire de milicia.

No (FE, núm.1, 7 de diciembre de 1933)

21 Cañonazos por nuestros Héroes. / 21 Mayo del 2021

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Mi Respeto y Saludos a nuestra Comunidad del Pueblo, base fundamental de la Nación, pues la gesta que conmemoramos este 21 de Mayo, no representa solo el sacrificio de nuestras instituciones armadas, sino que a todas aquellas familias que con su esfuerzo y trabajo constante, han aportado, ante la necesidad de la Patria, lo mejor de sus hijos. Hoy que el desprestigio parece corroer incluso aquellos baluartes de nuestro orgullo nacional, debemos recordar que Chile es cuna de Héroes y no de mártires… Que Chile es reflejo de nuestras acciones y omisiones, no solo de la traición de gobernantes inconscientes… Que Chile se construye día a día, con cada acto resuelto y no con voluntarismo inconducente.
En la Rada de Iquique se nos mostró el valor del sacrificio, como suprema manifestación de la voluntad. Punta Gruesa nos deja claro que la inteligencia y determinación están por sobre le tenencia de medios.
La movilización de toda la Comunidad del Pueblo chileno, enseñó al mundo que una Tierra distante en el Cono sur americano, con su gente, no solo puede y debe hacer respetar su propio destino, sino que tras el ejemplo grandioso de Héroes dispuestos al sacrificio, despertar del letargo miserable en que se encontraría, sin tener que pedir permiso por aquello que de propia voluntad y necesidad le es propio. Si me preguntan la diferencia entre el ayer y esta época, diría sin dudar que nuestra mayor falta consiste en haber olvidado nuestro origen. Que hemos conmemorado, pero no emulado actos admirables de nuestros antepasados y que sería por ello fácil a las nuevas generaciones no valorarlo.
Que jornadas como la de hoy sirvan para recordarlo.
¡¡¡ Viva Chile y su Pueblo!!!

Mauricio Olivares Tobar Editor de contenidos de Boca del Lobo Ediciones.

La Eterna Crisis Chilena/ Carlos Keller Rueff/ Boca del Lobo Ediciones.

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Lector mío
Este libro no ha sido escrito con la paciencia del investigador científico: lo he escrito con ánimo de boxeador.
Mi intención ha consistido en llevar las antinomías de nuestros problemas políticos, culturales y económicos hasta sus últimas consecuencias.

Encontrarás muchos juicios fuertes y a veces quizás duros. Créeme que los martirio de tanta paradoja, de tanta contradicción y fuerza ciega y bruta que experimentarás a leer muchas de estas páginas, los he sentido lo más profundo de mi alma.

He tratado los problemas con la resolución de dejarlos knock out. Muchas veces se revelará mi pensamiento y se oponía a decir lo que, finalmente, tuvo que decirse alguna vez.

Lo único que te pido es que me creas que este libro ha sido escrito con una intención pura y honrada, y con el deseo que tú experimentes alguna vez el sufrimiento espiritual que martirizó a su autor al escribirlo.

Quizá depende nuestra salvación de esta intranquilidad creadora.

Carlos Keller Rueff/ La Eterna Crisis Chilena 1931

Sin dudas el proceso político actual puede dejar a muchos con interrogantes acerca de los distintos factores que han determinado en el resultado reciente electoral en el cual es la Izquierda protagonista a nivel nacional.

Como editorial hemos insistido hasta el cansancio que hoy más que nunca existe la necesidad de comprender quienes somos, asumir que en la Historia de Chile, nuestra historia, los acontecimientos no son ciclos independientes el uno del otro, sino más bien un proceso que comenzó desde antes de la independencia hasta nuestros días.

Aquella mirada superficial, la indiferencia y conformidad respecto del bienestar económico, sólo ha servido a aquellos intereses externos que hoy al igual que a principios del siglo pasado han sido la principal herramienta para la no concreción de un estado nacional en regla.

Por esta razón comenzamos buscando y trabajando sobre aquellos textos que consideramos fundamentales para comprender la historia de Chile cómo un proceso. La Eterna Crisis Chilena de Carlos Keller, escrita en la década del 30, describe cabalmente cómo las problemáticas sociales y políticas se han extendido a lo largo de la historia.

No queremos ser indiferentes o mantenernos en una posición neutral frente a lo que se nos presenta como futuro incierto, sino protagonistas de una etapa en la historia en la cual el individuo decida por sí mismo conocer, aprender y actuar. Para ello entregar las herramientas literarias que hasta ahora no estaban dentro de la amplia gama de libros ideológicos y que se convertirán por primera vez en pilares de una revolución intelectual.

Lanzamiento Internacional 2021 / Boca del Lobo Ediciones.

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Judíos Declaran la Guerra a Alemania. Por Jonny Lazo Zubieta y Mauricio Torrico Romero

Ediciones Boca del Lobo se complace en publicar y distribuir a través del catálogo oficial un documento escrito en la ciudad de Cochabamba Bolivia, titulado: “Judíos Declaran la Guerra a Alemania”.

Escrito por Jonny Lazo Zubieta, Abogado, Licenciado en Filosofía, diplomado en Educación Superior (Sucre), Doctor en ciencias Políticas (USAL Buenos Aires), Doctorado en Relaciones Internacionales(USAL) y Mauricio Torrico Romero, Abogado ( UMSS Cbba), Licenciado en Psicología (UMSS Cbba), Master en Ciencias e Investigación Forense (Cbba) y Diplomado en Educación Universitaria (Cbba).

Jonny Lazo Zubieta y Mauricio Torrico Romero, realizan un exhaustiva investigación bibliográfica y recopilación de antecedentes por casi 4 años años, en los cuales realizan un recorrido por autores revisionistas tales como Norberto Ceresole, Jurgüen Graf, Joaquín Bochaca, David Irving, Robert Fourisson y Paul Rassinier, en una búsqueda por desmitificar la imagen que el pueblo judío tiene para la historia universal.

La imagen del judío es para la sociedad en todo ámbito cultural una víctima más de una serie de persecuciones a través de la historia. El mito más reciente y conocido por millones de personas es el holocausto de 6 millones de judíos perpetrados en campos de concentraciones en la Segunda Guerra Mundial. Es ahí en donde ambos escritores se introducen en una respuesta literaria que ellos denominan “Judíos Declaran la Guerra a Alemania” dando un vuelco a lo que conocemos como historia oficial.

“La lucha contra Alemania será llevada por la totalidad de las comunidades judías, desde las asambleas, desde los congresos, y desde cada judío, personalmente. Con esto, la lucha contra Alemania será animada y adelantada ideológicamente. Nuestros intereses judíos reclaman la destrucción final de Alemania. El peligro para nosotros, los judíos, radica en el pueblo alemán, en su totalidad… Nosotros, los judíos, debemos participar en esta lucha con toda nuestra fuerza y el poder que está a nuestra disposición…”

Judíos declaran la guerra a Alemania, pag 45.

Cómo Editorial hemos realizado una grata y muy interesante entrevista a uno de los autores de este documento. Mauricio Torrico Romero es quien se contacta con nosotros para la distribución de su obra, nosotros contribuimos con una entrevista telefónica, de esta forma dar a conocer la historia de sus autores y el recorrido que realizan para escribir y terminar posteriormente el lanzamiento en la ciudad de Cochabamba en Bolivia en el año 2013.

https://rumble.com/vg44r7-entrevista-al-licenciado-mauricio-torrico-romero-autor-de-judos-declaran-la.html

Entregamos a través de este artículo la Introducción del presente texto, e invitamos cordialmente a nuestro público selecto a ponerse en contacto con Boca del Lobo Ediciones para obtener un ejemplar artesanal de “Judios Declaran la Guerra a Alemania”

Introducción

“Nuestras ideas científicas valen en la medida en que nos hayamos sentido perdidos ante una cuestión, en que hayamos visto bien su carácter problemático y comprendamos que no podemos apoyarnos en ideas recibidas, en recetas, en lemas ni vocablos. El que descubre una nueva verdad científica tuvo antes que triturar casi todo lo que había aprendido y llega a esa nueva verdad con las manos sangrientas por haber yugulado innumerables lugares comunes”. José Ortega y Gasset, La Rebelión de las Masas.
Puede parecer ocioso volver al pasado de la Segunda Guerra Mundial. En verdad, lo fuera, si sólo buscásemos citar fechas y narrar acontecimientos. Pero no lo es cuando volcamos la mirada al pasado con el propósito de adquirir luces para explicarnos el presente, y prevenir nuestro futuro. Conociendo mejor el origen de lo que ocurrió y de lo que ahora ocurre, más podrá preverse lo que está por ocurrir.
Pocos vislumbraron que en la madrugada del primero de septiembre de 1939 ya se hizo visible los cimientos de lo que ahora sucede y de lo que está por suceder. Como alguien dijo, en el destello de la Segunda Guerra Mundial hay relámpagos que iluminan los decenios y quizás los siglos por venir. Abundante se ha escrito sobre aquella guerra. Torrentes de libros, de investigaciones y crónicas llenan nuestras bibliotecas. Libros de historia aparentemente serios. Programas de televisión y películas nos enseñan los insondables crímenes de los “alemanes” y el sufrimiento inconmensurable de los “judíos”. Una verdadera y programada falsificación histórica moldea la opinión pública. Luego, apoyadas sobre éstas conspiran, extorsionan y nos llevan a guerras de las que sólo ellos se benefician. La poderosa influencia de los mismos invisibles instigadores, que se atribuyen ser dueños del mundo porque dicen ser “pueblo elegido de Dios”, que ensombrecen escenarios, que infiltran aberraciones y que trastocan abyectamente la historia, no puede permanecer eternamente impune.
Esta falsificación de la realidad, de la historia hizo que muchos intelectuales falsearan sus investigaciones en base a erróneas premisas. Porque, una vez planteado el problema sobre falsas premisas, las conclusiones serán también lógicamente incorrectas. “…es tan frecuente que hombres de profunda comprensión y sólido criterio confiesen ahora su desconcierto ante los sucesos internacionales”. Autoridades intelectuales de ayer, caen hoy como ídolos de barro.
El perverso fraude que el mundo soportó al sacrificar millones de vidas, para posteriormente quedar en circunstancias infinitamente peores que el pasado, no es producto de la casualidad. Si la consecuencia sólo fuera desorden quizá nada habría de dudoso. Pero tras la perplejidad que el mundo enfrenta hoy se esconde un sorprendente tejido de acontecimientos. Al interior del supuesto desorden hay un encadenamiento extraño de hechos que se subordinan a una misma fuerza, impulsado por el poderoso lobby judío-norteamericano: Dueño del Gobierno estadounidense y del Sistema Financiero Mundial. El verdadero enemigo. Entonces, la situación actual no es el resultado fortuito del desorden, sino la notable culminación de una serie de actos que se enlazan siguiendo una secuencia y un camino, cuyo origen es el Mito del Holocausto. Mito desestabilizador del mundo contemporáneo, por el que ahora nos hallamos en la coyuntura más peligrosa de la historia.
La investigación de la historia que nos ofrece el “Revisionismo Histórico”, debe llevarnos ineludiblemente a la destrucción del Mito fundacional del Holocausto. Que, luego se convertirá en un acto re-fundacional que abarcará a la totalidad del mundo contemporáneo. Entonces la devastación del Mito, laboriosamente construido, será el corte de ese cordón umbilical legitimador de la irracionalidad más abyecta que nos conduce a guerras permanentes. Ahí el propósito del libro.
No somos historiadores de profesión. No obstante, ante el silencio de nuestros historiadores que jamás cuestionarán nada y se conforman con repetir textos oficiales, dejando un enorme vacío investigativo es que intentamos llenar ese vacío. Así, el texto es producto de tres años de profunda investigación bibliográfica; para luego, en base a una sistematización de textos de los historiadores, denominados “Revisionistas”, informar lo investigado. Historiadores Revisionistas, que han dedicado toda una vida a develar la historia verdadera que nos ocultan los historiadores oficiales, que se enseñan desde la escuela hasta las universidades; desde las películas de Hollywood, hasta los canales televisivos. A pesar del peligro de los grupos de choque judíos y posteriormente de las leyes que prohíben negar el holocausto judío, el revisionismo histórico crece y creemos ser parte de ello. Somos conscientes del peligro que implica ser parte de la orientación revisionista, en realidad ya sufrimos sus brutalidades, y aún así, aquí estamos.
La seriedad académica del “Revisionismo Histórico” obliga y compromete una investigación con el máximo rigor metodológico posible y con la necesaria claridad conceptual. Cada tesis formulada tiene su respectiva fundamentación teórica y un sólido respaldo documental, producto de una rigurosa búsqueda de información. Sin embargo, no somos neutrales, ni pretendemos serlo; por tanto, trasluce en el texto un espíritu de “rebelión”, sin quitar – en absoluto – la objetividad histórica.
El libro se organiza en cinco capítulos. En el Primero, se muestra que el llamado “antisemitismo” no es como pretenden que creamos, un engendro de Hitler. El libro: El antisemitismo de Bernard Lazare, muestra que donde el judío vive hay antisemitismo y que él es la causa. A continuación, se expone que el Nacionalsocialismo de Hitler llega al poder el 30.01 de 1933 a través de una cómoda victoria electoral y en 1936, vuelve a ganar con el 98.8%. Resultado jamás visto en la historia y no registrado en los millones de tomos de historia en el mundo. Esto se explica porque son los judíos quienes manejan las grandes editoriales y quienes finalmente deciden qué se debe publicar y que no.
Documentalmente se expone que las reformas contenidas en el programa del partido nacionalsocialista, excluye a los judíos de la vida política y administrativa del Reich. Además, se les imposibilita toda actividad relacionada con la prensa. Sin embargo, a los militares de origen hebreo que participaron en la Primera Guerra Mundial se les retiraba con una pensión correspondiente a su paga integra. Los mismos derechos les eran reconocidos a sus hijos. Los funcionarios públicos que no hubieran tomado parte en la guerra, fueron retirados de sus cargos, cobrando la indemnización que reglamentariamente les correspondiera. Estas fueran las medidas de los nazis con respecto a los judíos y no toda la sarta de mentiras que se nos muestra a través de los medios de comunicación. Además, la ideología según la cual los judíos no eran alemanes era sustentada por los propios judíos. Por ejemplo, Chaim Weizmann, comunista nacido en Rusia, que llegaría a ser el primer Presidente del Estado de Israel, escribió: “Somos judíos y nada más. Una nación dentro de otra nación”. A esta actitud, se la conoce como doble juego judío: exigir todos los derechos ciudadanos de un país sin dar nada a cambio. Grandes hombres de todas las épocas criticaron esta actitud. Incluso Jesucristo, cuya opinión contra los judíos, tiene una rudeza que ni siquiera el mismo ministro de propaganda nazi lo supera.
Por otra parte, se pone en evidencia, cómo a menos de dos meses de llegar Hitler a la cancillería; el judaísmo internacional le declaró la guerra, no sólo al gobierno nazi; sino al pueblo alemán. Con amplia bibliografía, mostramos el sentimiento de odio del judaísmo al pueblo alemán. Un pueblo que sólo estaba defendiendo su patria, que se encontraba en manos judías. Como lo hace cualquier patriota. Claro, menos el apátrida judío. Es innegable, y ha sido admitido por numerosos autores y políticos judíos, que el Mosaísmo Internacional, hizo lo imposible para provocar una guerra mundial contra Alemania. Se lee, por ejemplo, en una famosa publicación judía de Chicago: “La segunda guerra mundial es la lucha por la defensa de los intereses fundamentales del Judaísmo, todas las demás explicaciones no son más que excusas o razones complementarias”.
La segunda parte de este primer capítulo, gira en torno a la imagen criminal del pueblo alemán que nos enseña la historia oficial, en libros, textos escolares y en absolutamente todos los medios de comunicación; que es financiada y utilizada por el judaísmo mesiánico para justificar las más horrendas acciones criminales del Estado de Israel, cometidas no sólo en Palestina sino en el mundo entero. “Entonces, la creación del Estado de Israel es la respuesta de Dios al Holocausto”. Por tanto, los actos terroristas son un acto de fidelidad al Dios que advierte y reconoce a su pueblo. Y, además, desde hace más de siete décadas, bajo el manto de las “víctimas”, la industria del Holocausto extorsiona billones de dólares a países como Suiza y Alemania.
En el segundo capítulo, se revela que los atentados terroristas a la Embajada de Israel y la AMIA en Buenos aires, fueron en realidad auto-atentados. Un grupo judío atenta contra otra facción judía por problemas intrajudíos: pero, el judaísmo en su conjunto proyecta transferir la responsabilidad de esas operaciones a terceros actores, que no tuvieron nada que ver con tales acontecimientos. Estas acciones terroristas intra-judías, se dan en momentos de negociaciones del “Plan de Paz” respecto al conflicto judío – palestino. Surge, entonces, la necesidad de establecer en la opinión pública occidental la idea de que en la Argentina había existido un “Holocausto”. De esa manera, responsabilizar al gobierno y sociedad argentina de esos atentados. Así, cuanto más grande sea el “Holocausto”, mayores serán las posibilidades de que existan “verdugos antisemitas” en la Argentina, invisiblemente conectados con el “terrorismo islámico”. Ambos unidos por su odio a los judíos. Finalmente, para cerrar el capítulo, se analiza la peligrosidad de admitir en la Argentina la vieja idea por la cual debe existir una “emancipación política” de la comunidad judía instalada como “huésped” dentro de un Estado ajeno. Es decir, despojar a los argentinos parte de su territorio para crear un nuevo territorio judío.
En el Tercer Capítulo, preguntamos: Si realmente hubo seis millones de judíos asesinados. ¿Dónde está el arma del crimen? Porque hasta hoy, con todo el poder económico que disponen los judíos sionistas y religiosos; con toda la tecnología existente para encontrar el arma homicida y hasta las cenizas de aquellas supuestas víctimas; no muestran ni el arma del crimen, ni los restos de los supuestos gaseados y cremados. Y, concluimos con abundante prueba bibliográfica, que si no muestran el arma del crimen es porque nunca hubo dicho crimen.
También develamos en este capítulo, que, si los alemanes hubieran querido gasear personas en masa, habrían usado uno de los gases altamente tóxicos que elaboraba su industria. Porque, entre los más importantes descubrimientos bélicos del III Reich, están los llamados “neurogases”. Al nacionalsocialismo de Hitler, le hubiese sido suficiente dos bombardeos con esos gases para producir tantas o más víctimas que las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki. Por ello, resulta una ofensa al sentido común leer todas las idioteces de los gaseamientos con monóxido de carbono de motores a diesel, la utilización de agua hervida, los asesinatos en masa con corriente eléctrica o el uso del insecticida Zyklon B en las cámaras de gas. Otras justificaciones del mismo calibre a las interpelaciones son, por ejemplo: No existe ni un solo documento alemán: Es que los nacionalsocialistas daban sus órdenes de asesinato sólo oralmente. No se hallaron fosas comunes: es que los nazis cremaban los cadáveres. Del mismo modo la ceniza de los 600.000 asesinados desapareció: es que los nazis dispersaron las cenizas. De las cámaras de gas no subsistió ni una piedrita: es que los nazis hicieron volar las cámaras de gas y eliminaron los escombros. Y, cuando se habla de las supuestas maldades alemanas, ninguna literatura menciona que: puntualmente se procedía con toda severidad contra incorrecciones de superiores de las SS. “El comandante de Buchenwald, Karl Koch, fue fusilado por corrupción y asesinato; Hermann Florstedt, comandante de Majdanek de pésima fama, fue ahorcado en presencia de los detenidos”.
Tampoco se menciona que la mayoría de las muertes se debía a epidemias, como fue el tifus exantemático que era transmitido por el piojo. Para combatirlo se usaba un insecticida denominado “Zyklon B”, que luego los inventores del Holocausto rebautizaron como el producto para el exterminio de seres humanos. Es así como los vencedores ocultaron hasta el día de hoy las verdaderas causas de la muerte de millones de judíos y no judíos e inventaron un crimen único en la historia de la humanidad: el Holocausto. El aniquilamiento sistemático de un pueblo entero, del bebé recién nacido a la bisabuela centenaria, en cámaras de gas: armas fantásticas de destrucción masiva como las de Irak, que casualmente tampoco se exhibieron luego de concluido ambos conflictos. Y dicen que la historia no se repite.
Lo curioso o aberración jurídica es que, en ninguno de los juicios contra los nazis, en los que se trataba supuestamente de millones de asesinados, se ordenó elaborar un dictamen. Ningún químico, ningún ingeniero, llegó a examinar jamás ni las cámaras de gas de Majdanek y Auschwitz, ni los escombros de las cámaras de gas de Birkenau. Ditlieb Felderer, un sueco revisionista descendiente de austriacos y Testigo de Jehová; en el transcurso de varios años de pesquisas, descubrió que los nazis no habían asesinado a 60.000 Testigos de Jehová, sino exactamente a 203 y que las “cámaras de gas”, no eran tales. Como recompensa a sus años de investigación fue encarcelado y, siguiendo el procedimiento soviético-comunista, sometido por la fuerza a una revisación siquiátrica”
Es concluyente el trasfondo del Holocausto: 1) Coerción económica. 2) Avasallamiento del territorio palestino y, en consecuencia: 3) La expulsión de los originarios habitantes palestinos de su territorio. Al igual que el ex Presidente Iraní Ahmadinejad nos preguntamos: si la guerra ocurrió en Europa, ¿qué culpa tienen los palestinos? Porque las vidas de los palestinos son destruidas; sus territorios son despojados, con el sacrosanto pretexto del bendito Holocausto.
Finalmente, en el Cuarto Capítulo, empleando el método matemático- demográfico demostramos que el régimen nacionalsocialista alemán de Adolf Hitler, NO exterminó a seis millones de judíos en las supuestas cámaras de gas. Y en un brevísimo texto, afirmamos que el pueblo judío no sólo rechazó a Cristo, sino que le crucificó. De esta manera, el mismo pueblo de Israel extinguió premeditadamente y de la manera más fatídica su total rompimiento con Dios por el pavoroso crimen de Jesucristo. Concretamos, además, que el corazón del “Holocausto” lo constituye la portentosa mentira de la “cámara de gas”. Por lo tanto “El Holocausto de los judíos es una mentira” que es lo mismo decir “Los seis millones de judíos muertos son mentira”. Que se resume en la fórmula: “Las Cámaras de gas Nazi son Mentira”. Porque, en casi setenta años, ningún judío o los millones de filo judíos que proliferan en las universidades, las escuelas y los medios de comunicación, derrochando su “sabiduría”, han sido capaces de enseñarnos, un solo ejemplar de esas armas de destrucción masiva llamadas “cámaras de gas”. Arrinconados contra la pared de la realidad histórica por obra de los revisionistas, los historiadores, judíos o filo-judíos, han concluido por admitir que, desde el punto de vista histórico y científico, no les queda sino reconocer: Que no pueden invocar ningún documento que pruebe el crimen. Que son incapaces de proporcionar el menor perfil del arma del crimen. Que no poseen pruebas ni elementos de prueba. Que no pueden nombrar ningún testigo fidedigno; y que su informe está destinado a los cubos de basura de la historia.

Jonny Lazo Zubieta y Mauricio Torrico Romero. Cochabamba, Bolivia.

Un agradecimiento especial a nuestro amigo Don Samuel Cruz, escritor Mexicano, ya que gracias a él nos hemos contactado con Don Mauricio Torrico Romero, de esta forma poder presentar a través de Las diferentes plataformas este nuevo Lanzamiento para Ediciones Boca del Lobo. Agregamos la importancia que tiene para nosotros el poder editar y distribuir una obra realizada por escritores sudamericanos, en estos tiempos tan complejos para todos a nivel mundial.

Muchas gracias!

Catálogo actualizado 2021 Boca del Lobo Ediciones

Destacado

Ediciones Boca de Lobo cuenta con el Catálogo Oficial 2021 para conocimiento público. Hemos realizado a la fecha una lista con más de 80 títulos a disposición.

Ni El trabajo que realizamos apunta principalmente a la posibilidad de rescatar textos que poseen un valor trascendente a las distintas épocas. Lo importante para nosotros ha sido generar la posibilidad de acceder a ese tipo de contenidos y por sobre todas las cosas, vincularlos a nuestra actual realidad política social y económica.

La labor de Boca del Lobo es incentivar a la lectura, para generar de esta forma el propio discernimiento a través del estudio de diferentes temáticas, por sobre todo una mirada ideológica la cual juzgue con altura de miras los procesos destructivos de la sociedad de la cual somos parte, de esta forma nos permita tomar una decisión autónoma de cómo actuar en el futuro incierto que nos espera.

Raza Chilena

Raza Chilena Autor: Nicolás Palacios, Doctor Chileno. Año: 1904. Tamaño medio Oficio, contiene 766 páginas. Valor $25.000.

El Mal de Chile

El Mal de Chile. Autor: Jorge Gonzales Von Mareés. Abogado y político chileno. Año:1940. Tamaño 14/21, contiene 264 páginas. Valor $20.000.

La Conquista de Chile en el Siglo XX

La Conquista de Chile en el Siglo XX. Autor:Tancredo Pinochet. Filósofo y político chileno. Año: 1909. Tamaño 14/21, contiene 253 páginas. Valor $20.000.

La Eterna Crisis Chilena

La Eterna Crisis Chilena. Autor:Carlos Keller Rueff. Sociólogo, historiador y economista chileno en el año de 1931. Tamaño 14/21, contiene 323 páginas. Valor $20.000.

Mitos y Leyendas de Chile

Mitos y Leyendas de Chile. Autor:Carlos Keller Rueff. Año: 1972. Tamaño 14/21 Contiene 101 páginas Valor:$15.000

La Verdad más grande de la historia.

La Verdad más Grande de la historia. Autor:Luis Donoso Z. Escritor Chileno. Año: 1937. Tamaño 15/21, contiene 182 páginas. Valor $10.000.

Vida de Manuel Rodríguez “El Guerrillero”

Vida de Manuel Rodríguez El Guerrillero. Autor: Ricardo Latcham. Escritor Chileno. Año: 1932. Tamaño 14/21, contiene 268 páginas. Valor: $20.000.

Mi Lucha

Mi Lucha. Autor:Adolf Hitler. Político, militar y Canciller Alemán. Año: 1924. Tamaño 13.5/21, contiene 492 páginas. Valor $25.000.

Mi Doctrina

Mi Doctrina “Mi Lehre” Autor:Adolf Hitler. Líder del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán Año:1938. Tamaño 15/21, contiene 223 páginas. Valor:$18.000.

El Mito del Siglo XX

El Mito del Siglo XX. Autor:Alfred Rosenberg. Co-fundador del NSDAP- Reichsletter Año: 1930. Tamaño 15/21. Contiene 578 páginas. Valor $20.000.

Derrota Mundial

Derrota Mundial Autor:Salvador Borrego Escalante. Periodista Mexicano. Año:1953, Tamaño 15/21, contiene 650 páginas. Valor $25.000

La Conquista del Estado

La Conquista del Estado Autor:Ramiro Ledesma Ramos. Ensayista, filósofo y político Español. Año:1931. Tamaño 14/21. Contiene 176 páginas. Valor: $15.000.

Obras completas de José Antonio Primo de Rivera

Obras Completas de José Antonio Primo de Rivera Autor: José Antonio Primo de Rivera. Fundador de la Falange Española. Año:1945. Tamaño : 15/22 cm. Contiene 911 páginas en dos tomos. Valor: 40.000

Obras Completas Ramiro Ledesma

Obras Completas de Ramiro Ledesma, Compilación póstuma. Contiene 860 páginas, Tamaño 15/22. Valor $30.000

Manual del Jefe

Manual del Jefe Autor: Cornelius Zelea Codreanu. Año: 1936. Tamaño: 14.5/ 21. Contiene 96 páginas. Valor: $12.000

Diario de la Cárcel

Diario de la Cárcel. Autor: Cornelius Zelea Codreanu Año:1936. Tamaño 15.5/21. Contiene: 96 páginas. Valor:$12.000

Vida y Doctrina de Corneliu Zelea Codreanu

Vida y Doctrina de Corneliu Zelea Codreanu. Autor: Tomás Escolar y Jesús Nieto. Tamaño:14.5/21. Contiene 50 páginas. Valor: $12.000

Codreanu El Capitán

Codreanu “El Capitán”. Autor: Carlo Sburlati Año: 1970. Tamaño:14.5/21. Contiene 111 páginas Valor: $15.000

La Corte de Lucifer

La Corte de Lucifer. Autor:Otto Rahn. Arqueólogo, Antropólogo, Historiador, escritor y político Alemán. Año:1937. Tamaño 14/21. Contiene 443 páginas. Valor $20.000.

Cabalgar el Tigre

Cabalgar el Tigre. Autor: Julius Evola Año:1961. Tamaño: 14/21. Contiene 255 páginas. Valor:$15000

El Mundo detrás de las Cortinas

El Mundo Detrás de las Cortinas. Autor: Samuel Armando Cruz. Escritor y revisionista Mexicano. Año:2019. Tamaño 14/21, contiene 273 páginas. Valor $15.000.

La Seta Venenosa

La Seta Venenosa “Cuentos Infantiles publicados en 1938 por Ernst Hiemer”. Tamaño 15/21, contiene 45 páginas. Valor:$10.000.

Alemania Debe Perecer y Los Objetivos de Guerra de la Plutocracia Mundial

Alemania Debe Perecer / Los Objetivos de Guerra de la Plutocracia Mundial. Autor:Teodoro Kaufman / Wolfgang Diewerge. Año:1941.Tamaño 14/21. Contiene: 184 páginas. Valor:15.000

Judíos Declaran la Guerra a Alemania

Judíos Declaran la Guerra a Alemania Autor: Jonny Lazo Zubieta y Mauricio Torrico Romero. Año: 2013, Tamaño 14/20, contiene 235 páginas. Valor $15.000.

El Informe Leuchter “Edición Especial”

El Informe Leuchter / El Segundo Informe Leuchter / Murieron Realmente 6 Millones?. Autor: Alfred Leuchter / Richard Hardwood. Año: 1988, Tamaño 14/21, contiene 198 páginas. Valor $15.000.

El Mito de los 6 Millones

El Mito de los 6 Millones. Autor:Joaquín Bochaca. Revisionista Histórico Español. Año:1979. Tamaño 14/21, contiene 212 páginas. Valor: $15.000.

La Historia de los Vencidos

La Historia de los Vencidos Autor:Joaquín Bochaca Tamaño: 14/20. 383 Páginas. Valor: $15.000

El Gran Viaje del Dios Sol

El Gran Viaje del Dios Sol. Autor:Jacques de Mahieu. Antropólogo, historiador, y escritor Franco-Argentino. Año: 1971. Tamaño 13/21, contiene 305 páginas. Valor: $20.000.

La Geografía Secreta de América.

La Geografía Secreta de América. Autor:Jacques de Mahieu. Antropólogo, historiador, y escritor Franco-Argentino. Año: 1950. Tamaño 14/21, contiene 182 páginas. Valor: 15.000.

El Imperio Vikingo de Tiahuanacu

El Imperio Vikingo de Tuahuanacu. Autor:Jacques de Mahieu. Antropólogo, historiador, y escritor Franco-Argentino. Año:1974. Tamaño 14/21. Contiene 182 páginas. Valor: $15.000

La Naturaleza del Hombre

La Naturaleza del Hombre. Autor: Jacques de Mahieu. Año: 1955 . Tamaño 15/21. Contiene 150 Páginas. Valor $15.000

Israel Manda “Profecías Cumplidas”

Israel Manda “Profecías Cumplidas” La Veracidad de los PROTOCOLOS. Autor:Duke de la Victoria. Anónimo Año:1939. Tamaño 13/ 21, contiene 436 páginas, Valor: $ 20.000.

El Misterio de Belicena Villca

El Misterio de Belicena Villca. Autor:Nimrod de Rosario. Escritor y gnóstico Argentino. Año: 2003. Tamaño 16/22, contiene 766 páginas. Valor $ 25.000.

Fundamentos de la Sabiduría Hiperbórea.

Fundamentos de la Sabiduría Hiperbórea. Autor: Nimrod de Rosario. Escritor y Gnóstico Argentino. Año:1985. Tamaño 14/21, contiene 908 páginas distribuidas en dos Tomos. Valor de cada uno $20.000.
Fundamentos de la Sabiduría Hiperbórea versión a color completa 14 Tomos Tamaño: 16/22. 908 Páginas Valor:$35.000

Relatos de Belcebú a su Nieto

Relatos de Belcebú a su Nieto/ George Gurdjieff Año: 1950. Valor$20.000

Catálogo General.

Autores Chilenos

1- Raza Chilena / Nicolas Palacios $25.000

2- Mitos y Leyendas de Chile / Carlos Keller $15.000

3- La Eterna Crisis Chilena / Carlos Keller $20.000

4- Construyamos Arcas / Oscar Fonk $15.000

5- Vikingos y Berberiscos /Oscar Fonk $15.000

6- Vida de Manuel Rodriguez el Guerrillero / Ricardo Lactcham $15000

7- Prehistoria Chilena / Ricardo Latcham $15.000

8- El Mal de Chile / Jorge Gonzales Von Mareés $20.000

9- La verdad mas grande de la Historia – Luis Donoso Z. (1937) $10.000

10- El Judaísmo “Los Protocolos de los Sabios de Sion” Luis Donoso Z. (1937) $10.000

11- Ibañez “Un Hombre, Un Mandatario” / René Montero $15.000

Revisionismo histórico

12-Alemania debe Perecer y Los Objetivos de Guerra de a Plutocracia Mundial / Traducción Sac de Muñoz / Theodor Kaufman y Wogfang Diewerge $15.000

13- El Mundo Detrás de las Cortinas / Samuel Cruz $15.000

14- La Seta Venenosa / Ernst Hiemer $10.000

15- El Informe Leuchter Edición Especial / Afred Leuchter $15.000

16- El Holocausto al Banquillo / Jürguen Graf $15.000

17- Alemania pudo vencer / Salvador Borrego $10.000

18- Derrota Mundial / Salvador Borrego 25.000

19- Infiltración Mundial / Salvador Borrego $15.000

20- Arma Económica / Salvador Borrego $15.000

21- Judíos Declaran la Guerra a Alemania / Mauricio Torrico Romero y Jonny Lazo. (2013) $15.000

22- Los Crímenes de Los “Buenos” / Joaquín Bochaca $15.000

21- El Mito de los 6 Millones / Joaquín Bochaca $15.000

23- La Guerra Desconocida /Otto Skorzeny

22- La Historia de los Vencidos / Joaquín Bochaca $15.000

24- Israel Manda “Profecías Cumplidas”/ Duke de la Victoria $20.000

25- Crímenes Bolcheviques contra el derecho de la guerra y la Humanidad / Anónimo

27- El mito de Sigo XX / Afred Rosenberg $20.000.

26-Holocausto Judío o Alemán? / Siegfried Ellwanger Castan $15.000

28- Fundamentos Filosóficos del Nacionalsocialismo /Afred Rosenberg $15.000

Política

29- El concepto de lo político – Carl Scmidt $15.000

30- Mi Lucha / Adolf Hitler $25.000

31- Mi Doctrina / Adolf Hitler $18.000

32- El Capitán / Corneliu Codreanu $15.000

33- Diario de la Cárcel/ Corneliu Codreanu $12.000

34- El Manual de Jefe / Corneliu Codreanu $12.000

35- Vida y Doctrina Corneliu Zelea Codreanu / Tomás Escolar y Jesus Nieto $12.000

36- Antología /Ramiro Ledesma $15.000

37- La Conquista del Estado / Ramiro Ledesma $15.000

38- La Filosofía, Disciplina Imperial / Ramiro Ledesma $15.000

39- El Sello de la Muerte / Ramiro Ledesma $15.000

40- José Antonio Primo de Rivera / Obras Competas / Tomo 1 y 2 $40.000 ($20.000 cada uno)

Esoterismo

41-Oro en el Crisol / Savitri Devi $20.000

42- Símbolos Fundamentales de La Ciencia Sagrada /René Guénon $20.000

43- La Gran Tríada / René Guénon $20.000

44-El Cuarto Camino / Peter Demianovich Oupensky $18.000

45-Relatos de Becebú a su Nieto / George Gurdjieff $20.000

46-Perspectivas desde el Mundo Real / George Gurdjieff $20.000

47-Encuentros con Hombres Notables / George Gurdjieff $20.000

48-El Retorno de Los Brujos / Louis Pauwels – Jaques Bergier $15.000

49- Las Runas y el Sendero de la Iniciación / Juan Ricardo Céspedes $15.000

50- El Misterio Hiperbóreo/ Julius Évola $20.000

51- La Religión Prohibida/ Herrou Aragon $20.000

52- La Serpiente tres tomos (edición especial)/ Lupus Felis $20.000

53- EL Misterio de Belicena Villca / Nimrod de Rosario $25.000

54- Fundamentos de La Sabiduría Hiperbórea – Nimrod de Rosario $40.000 (tomo 1 y 2 $20.000 cada Tomo)

55- La Historia Secreta de a Thullegesselschaft – Nimrod de Rosario Investigación $20.000

Investigación

56- Las huellas de los dioses / Graham Hancock $20.000

57- Mitos Griegos/ Robert Graves $20.000

58- La Diosa Blanca/ Robert Graves $25.000

59- Los Mitos Hebreos/ Robert Graves $15.000

60- El Misterio de los Hititas/ C.W. Ceram. $15.000

61- El Hombre que creó a Jesucristo / Robert Ambelain. $15.000

62- EL gran viaje de dios Sol / Jacques de Mahieu $20.000

63- La Geografía Secreta de América / Jacques de Mahieu $15.000

64- El imperio Vikingo de Tiahuanacu / Jacques de Mahieu $15.000

65- La Naturaleza del Hombre/ Jacques de Mahieu $ 15.000

66- La Economía Comunitaria / Jacques de Mahieu $15.000

67- 30,000 años de Prehistoria en Bolivia / Dick Edgar Ibarra Grasso $15.000

68-La Agonía del Dios Sol / Jacques de Mahieu $15.000

69- La Verdadera Interpretación del Calendario Azteca / Dick Edgar Ibarra Grasso $15.000

70- La Historia Oculta del Mundo / Paul H Koch. $15.000

71- Secretos de La Perdida Atlantida / Robert Scrutton $15.000

72- Cruzada contra el Gral / Otto Rahn $15.000

73- La Corte de Lucifer / Otto Ranh $20.000

74- Rebelión en la granja /Orwell, George $15.000

75- La Sinarquía / Guillermo A Terrera $10.000

Ufologia

76- Amenaza Extraterrestre / Salvador Freixedo $15.000

77- ¡Defendámonos de los Dioses! / Salvador Freixedo $15.000

78- La Granja Humana ¿Somos Los Cobayas de Los Dioses? / Salvador Freixedo $15.000

79- Las Cartas de Maria /Quintadominica. $15.000

80- La Antigüedad del Futuro / Armando H. Toledo $15.000

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La Corte de Lucifer/ Otto Rahn / Edición 2021 – Boca del Lobo Ediciones

Destacado

Nos complace informar que Boca del Lobo Ediciones tiene a disposición de nuestro público selecto la edición 2021 de la obra de Otto Rahn “La Corte de Lucifer”.

Literalmente podemos afirmar que La Corte de Lucifer es un viaje personal protagonizado por el autor, a través del mito en busca de la historia. Se trata de una búsqueda que trasciende a una época determinada por cuanto el reencuentro con el símbolo genera un vínculo trascendente entre el pasado y el presente. Aquel símbolo vinculante con profundas raíces en la historia no sería otro que el Grial.

Este libro se basa en hojas del “Diario de mi vida”, que empecé en Alemania, continué en el sur y concluí, por el momento, en Islandia. Tuve que terminarlo ya que la visión del sol de medianoche había abierto un núcleo esencial del círculo en que mi pensamiento y mis aspiraciones regularmente se mueven.

Como el artista que crea un mosaico debe amontonar primero las pequeñas piedras de los diversos colores para encajarlas en la

obra intuida y en contornos previamente dibujados, así también procedí. Bajo cielos diferentes y en diversos países he obtenido

presentimientos y conocimientos que, reunidos, produjeron la visión total. Lo he configurado de modo tal que, por omisión, complementación o poniendo de relieve las hojas seleccionadas del “Diario de mi vida”,

y, no en última instancia, también su modificación, la imagen vista en espíritu por mí, al ser contemplada también

Por otros, pudiera ser entendida y querida.

La partida, La corte de Lucifer, Otto Rahn, 1937

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“Colección Jacques de Mahieu”/ Boca del Lobo Ediciones.

Destacado

Anticipamos ya con anterioridad que iniciaría una colección partiendo con tres de los títulos más importantes a nuestro criterio del Profesor Jacques Marie de Mahieu.

Nos referimos a:

EL GRAN VIAJE DEL DIOS SOL
LA GEOGRAFÍA SECRETA DE AMERICA ANTES DE COLON
EL IMPERIO VIKINGO DE TIAHUANACU
LA AGONÍA DEL DIOS SOL
LA NATURALEZA DEL HOMBRE

En esta colección la cual hemos denominado “Colección Jacques de Mahieu”, se incluirán los siguientes títulos: Colon llegó después, La Agonía del Dios Sol, La Naturaleza del Hombre, La Economía comunitaria y El Estado Comunitario.

La obra de Jacques de Mahieu es para el conocimiento del hombre, material de invaluable valor antropológico y reconocida en varios de los países del mundo. Aún siendo así, se ha intentado manchar la reputación del autor ya que atenta directamente sobre el contenido de lo que actualmente conocemos como historia oficial, poniendo en tela de juicio los orígenes raciales y culturales del pueblo americano.

De ninguna manera los libros son aptos para todos tipo de público, ya que el lenguaje en el cual se describen los acontecimientos y el análisis histórico que aquí se describe, no deben ser tomados a la ligera. Debemos tomar en cuenta que los antecedentes antropológicos, sociales, filosóficos y en algunos textos también políticos, son la obra de dicho autor, el cual merece todo nuestro respeto y reconocimiento. Aunque ya no se encuentra entre nosotros queda para la posteridad su legado, obra la cual nosotros como Boca del Lobo Ediciones lanzaremos a para nuestro público selecto.

Indiferencia Social / por Paloma Rios Diaz. (Directora de Boca del Lobo Ediciones.)

Destacado

Son las 8 de la mañana, una mujer y madre sale de su casa junto a su hijo con destino a algún almacén. En el trayecto es interceptada por un hombre de no más de 30 años, armado con un cuchillo y dispuesto a todo con tal de arrebatarle el dinero y teléfono móvil. En cosa de segundos el hombre, un delincuente, separa a la madre de su hijo reduciéndola, mientras comienza el forcejeo y agresión homicida contra ella. El niño se encuentra a un par de metros de distancia presenciando la situación, desesperado, mirando cómo arrebatan la vida de su madre y sin poder defenderla. Finalmente el delincuente y ahora homicida cumple con su cometido, sustrae el dinero y otras pertenencias, para lo cual no dudó en apuñalarla en varias oportunidades, hasta quitarle la vida y en vista de que nadie intervino, se alejó impunemente del sitio.

Relato un día cualquiera en algún lugar del mundo.

Podemos visualizar a través de este relato, lo que se conoce como un “asalto con arma blanca”. En cualquier parte del mundo, este acto merecería un castigo, por tratarse de un delito contra la integridad y la seguridad de una persona, en este caso una mujer, hasta quitarle la vida. La falta es aún más grave por ser una madre junto a su hijo pequeño, quien no teniendo la oportunidad de defenderse resultó convertida en una victima fatal. Lo irónico de la situación es que delitos similares ocurrían periódicamente en aquel lugar y de los cuales ella misma habría sido testigo, sin que para ese momento significara algo más que un simple hecho anecdótico. Aquel delito no solo contra la víctima directa , si no también contra su hijo, lo cual provoca una herida aún peor, una cicatriz imborrable, como recuerdo doloroso, sentimiento de impotencia y rencor en la memoria de ese menor. Es de esta forma como un hecho de violencia termina escalando en sus consecuencias, consecuencias que como tales podrían presentar derivas difíciles de contener. Cual habría sido el resultado si el entorno como testigo de los hechos, hubiese actuado más allá del simple mirar? No podemos asegurar que las consecuencias no fuesen igualmente fatales, pero sin duda el sentido de des protección de las potenciales víctimas habría sido menor.

Indiferencia Social

Es la indiferencia social el peor delito ante la sociedad. Es la no reacción de las personas, ante un hecho delictivo o la indiferencia frente a otro. En este caso particular, de aquellos que en ese momento estaban presenciando lo que ahí estaba ocurriendo. Quizá algunas personas proferirán algún insulto, además de un par de gritos, pero la triste realidad es que nadie intervendrá finalmente, inmóviles, contemplando pasivamente como si se tratase de un video de YouTube, facebook o TikTok sin moverse de su sitio, inmóviles ante un crimen.

Una de las razones por lo que las personas son indiferentes ante un hecho delictual , que ocurra en el sector donde viven, es que en muchas oportunidades ellos saben perfectamente quienes son estos delincuentes, quizá algún familiar o conocido, por el cual sienten algún grado de lástima, ya sea por haber caído tan bajo consumidos por la drogadicción u otro vicio, o simplemente por temor, pues saben muy bien lo que son capaces de hacer por conseguir un poco de droga u otro vicio. Esta conducta pasiva ha invertido su forma de pensar, su visión para poder reaccionar ante determinados acontecimientos, la cual normaliza cualquier conducta que vulnere los valores básicos de respeto, protección y seguridad que por derecho se debieran de cultivar. Es esta cobardía y falta de un sentido altruista de justicia la cual representan como una sociedad inútil, para inconscientemente preferir defender lo indefendible, justificar lo injustificable, cuidar el bienestar y prosperidad de un delincuente por sobre un trabajador, una dueña de casa, persona de la tercera edad, incluso un niño.

Una sociedad indiferente, morbosa e ignorante sobre principios y derechos fundamentales es aquella que usa las conocidas proclamas políticas de frases como: “derechos humanos, desigualdad social, lucha de clases y discriminación” las cuales no comprenden en su totalidad y en su cotidiano vivir no aplican. Por esta razón son incapaces de generar un cambio en sus propios círculos. Pero si son capaces de dejar pasar las peores situaciones provocadas por sus cercanos o conocidos con tal de proteger su miserable bienestar. Qué sentido tiene vivir en un país si eres indiferente de quienes te rodean, si eres egoísta frente al sufrimiento y la vulnerabilidad de otros? Esta es la sociedad que instauró la indiferencia ante el delito y la cobardía pusilánime como estado de derecho, el cual se contrapone al valor de la justicia. Es el valor de la justicia un acto revolucionario contra la miseria y mediocridad del hombre moderno, acto que antepone su propio bienestar e incluso su propia vida por la vida de quienes han de venir.

Falsa solidaridad

Esta es la sociedad del egoísmo material, la cual actúa en contra de cualquier persona que interfiera con el éxito y bienestar individual. A nadie le importan sus padres, hijos, nietos, vecinos, compañeros de trabajo, etc. Es más importante el éxito económico individual que el desarrollo colectivo. Esta es la cómoda, “prospera” y amada por ustedes, sociedad moderna. Fábrica de Zombis, sujetos presos de sus intereses personales, placeres y diversión, pero que carecen de lo más importante la preocupación por sus semejantes, y la voluntad de mejorarse a si mismos.
La causa de este problema existiría desde hace décadas. En este post no hablaremos de ello pues son más graves las consecuencias en las cuales la sociedad ha caído. Dichas consecuencias habrían sido tanto preocuparse y ocuparse solo del individuo y sus deseos, mientras olvidaba la sociedad y sus necesidades colectivas, bajo esa conducta pasiva, indiferente y egoísta todo terminaría por decaer.

Que tristeza e impotencia nos genera este estado de cosas y si bien la labor que realizamos como editorial es incentivar la lectura para generar de esta forma el propio discernimiento a través del estudio de diferentes temáticas, por sobre todo una mirada ideológica la cual juzgue con altura de miras los procesos destructivos de la sociedad de la cual somos parte, de esta forma nos permita tomar una decisión autónoma de cómo actuar en el futuro incierto que nos espera.

Paloma Gaby Rios Diaz

Directora de Ediciones Boca del Lobo.

Boca del Lobo Ediciones presenta: “Colección Centenario“

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Boca del Lobo se complace en presentar a todo nuestro público selecto el comienzo de lo que hemos denominado como: “Colección Centenario”, una variada gama de títulos de autores Chilenos en donde se realiza un análisis y crítica en diversos aspectos Biológicos, políticos, económicos y sociales.

Cómo editorial boca del lobo ediciones siempre nos ha preocupado la posibilidad de rescatar textos que poseen un valor trascendente a las distintas épocas. Lo importante para nosotros ha sido generar la posibilidad de acceder a ese tipo de contenidos y por sobre todas las cosas, vincularlos a nuestra actual realidad política social y económica. Lo anterior no solamente como un ejercicio a nivel de nuestro país, sino que incluso respecto de otros pueblos y naciones con los cuales compartimos realidades comunes. En esta ocasión en particular, nos hemos enfocado en las obras correspondientes al centenario de la República de Chile. La selección de autores se remite fundamentalmente a aquellos que fueron capaces de vislumbrar las problemáticas que sumergían a nuestro país en un profundo estado de decadencia, problemáticas que en muchos aspectos se asemejan a la que hoy en día, en pleno siglo XXI afecta al país. Lo más interesante a nuestro parecer, es como las condiciones y características enunciadas en aquellos textos son las mismas que se señalan en el presente. El lector encontrará, por tanto, la descripción de realidades que lo identificarán plenamente, generando muchos cuestionamientos, pero por sobre todo la duda de si dicha descripción, realizada durante el centenario, es parte de un proceso de continuidad como problema sin resolver hasta nuestros días o si por el contrario nos encontramos ante un nuevo ciclo histórico de transformación social para Chile.

Los invitamos cordialmente a ponerse en contacto con nosotros a través de nuestras plataformas virtuales.

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Boca del Lobo Ediciones

La Corrupción de un Individuo / Boca del Lobo Ediciones

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La corrupción de un individuo puede ser reflejo de su propia debilidad, pero cuando se vuelve colectiva hablamos de una perversión mayor, pues la corrupción para sostenerse, se entronca habitualmente desde la perspectiva del poder. El actual modelo capitalista demo-liberal, en su afán por imponer una nueva valoración del individuo respecto de la sociedad, ha sostenido que la riqueza monetaria es el único parámetro que valida la autorrealización. No nos debe extrañar que una sociedad donde se abandonan los valores altruistas que le son propios, los intereses egoístas terminen por imponerse. El principal reflejo de esto que les señalo lo constituye el enriquecimiento desmedido, a costa (y no en conjunto) del trabajo de unos por sobre otros en esta sociedad común, muchas veces legalizado por la intervención de políticos inescrupulosos y faltos de ética social, aunque la mayoría de las veces sea incurriendo abiertamente en ilícitos. El segundo inconveniente que bosqueja las consecuencias inmediatas del modelo actual, lo constituye la aparición de organizaciones que solo llaman al desorden callejero, bajo la excusa de que destruyendo propiedad pública y privada (siempre de pequeños propietarios) lograrán fortalecer los movimientos sociales que buscan mayor equidad. Completa falacia como la que décadas atrás instauró un gobierno marxista en Chile y que demostró ser tan corrupto como los participantes de este modelo capitalista. La razón que explica esto es la más simple, ambos regímenes se han estructurado históricamente desde la trinchera del materialismo, el cual por definición es opuesto al idealismo que se pueda concebir, el que exige la “vocación de servicio publico”, la cual muchos dicen mantener, pero que sin empacho recuerdan solamente al minuto de solicitar apoyo electoral. La izquierda y la derecha difieren en el color, pero no en la sustancia que las constituye. Ambición de poder que les permita acceder a mayor riqueza, perdida de autoridad compensada con licitaciones y acuerdos parlamentarios que les avalen “ganar” montos cada vez mayores inescrupulosamente. Mientras, la ciudadanía solo sabe dar palos de ciego lanzando mordidas en todas direcciones..

Nos enorgullecemos de no ser un pueblo bananero, sino el mayor ejemplo de orden y compromiso institucional en esta América Románica, donde la tradición (proscrita por mandato del imperialismo cultural) se mantiene en el alma de la Comunidad del Pueblo. No debemos permitir que la semilla de la inseguridad y la desunión que arteramente fecundan los enemigos de nuestra Nación, nos lleve a traicionar quienes somos. No debemos aceptar que el enemigo de la Patria, nos arrastre a traicionar nuestra herencia y principios constituyentes de identidad, misma tradición que nos ha impulsado a levantarnos ante el llamado contra el invasor o tirano extranjero así como frente a las catástrofes naturales que han forjado nuestro pulso. Aprendiendo a enfrentar las crisis como un solo pueblo, tenemos que extirpar a los malos elementos, pero no destruir toda nuestra construcción institucional. Frente a la duda, chileno sigue adelante, hermosa Nación vencedora jamás vencida, pues más utilidad conserva el error del cual nos levantamos juntos, que de un acierto que solo salve a unos pocos. Nunca olviden que Chile debe ser y actuar como unidad.

Mauricio Olivares Tobar

Editor de Contenidos Boca del Lobo Ediciones Boca del Lobo

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VIDA DE Manuel Rodríguez “El Guerrillero” por Ricardo Latcham 1932 / Ediciones Boca del Lobo

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La presente Obra titulada Vida de Manuel Rodríguez “ El guerrillero” obra novelada escrita por Ricardo A. Latcham. Publicada en Santiago de Chile en el año de 1932, es, una recopilación de hechos históricos, con un vasto conocimiento tanto del territorio nacional como de antecedentes históricos de la época. Nosotros como editorial nos vemos en la obligación de publicar dicho documento en nuestro catálogo oficial 2021 conservando la estructura del archivo original de la primera edición, como ya lo realizamos con anterioridad en obras como Raza Chilena, La Verdad más grande de la historia, entre otras, entregando un texto de la década de 1932 con valor histórico y literario.
La Obra en sus 256 páginas nos relata la historia de uno de los personajes más importantes de la historia, un chileno el cual sin buscar el reconocimiento , plasmó la figura de la revolución en un país que en aquella época disputaba su independencia.
Perseguido y tergiversado por la historia Manuel Rodríguez es “El Husar de la Muerte” quién conquistó a través de la misma un lugar en la memoria histórica de nuestro país.
Dejamos la invitación para conocer esta Novela Histórica de Ricardo A. Latcham a través de Ediciones Boca del Lobo.

INTRODUCCION La biografia moderna debe interpretar y animar el ambiente que se propone describir. Con ese objetivo se han escrito los excelentes modelos ingleses de Lytton Strachey, de Harold Lamb, de Philip Guedalla, de Matthew Josephson, cuyo éxito ha movido a innumerables imitadores de otros países a continuar los ensayos de las vidas noveladas. El interés de una existencia no estriba en que sea novelable . Hay algunas que entrañan un interés profundo y jamás resultarían si se les diera un carácter de romance. Las vidas noveladas sólo resultan cuando el personaje tiene pasta de agitador, de guerrero, de hombre rico en lances y sucesos dramáticos. El fracaso de muchas de estas obras estriba en confundir el límite de la biografia simple y pura con el de la novela. Algunos han caido en el afán de novelar lo innovelable, y otros, al revés, han llevado el aburrimiento donde debieron vibrar la emoción artística lo ameno. Teniendo en vista estos propósitos, hemos buscado una existencia en que el interés y la dramaticidad se confunden a menudo, y cuyos perfiles vivian desmonetizados por el mal uso y por la leyenda. Tan pronto el héroe popular muere, nace el y su corporeidad es más real en el recuerdo que la auténtica estampa del sujeto. No hemos dejado de advertir las dificultades de nuestra aventura biográfica y hemos pensado siempre en el aforismo de Strachey: “Es tan dificil escribir una buena vida como vivirla”. Sólo nos alienta el propósito de recrear la tornadiza silueta de Rodríguez, que tantas veces ha girado cambiante en manos de la tradición y de la leyenda populares. Para restituirla a su legítima proporción hemos tenido que desenvolver una pesada tarea. Primero fué la lectura de todo lo que se escribió sobre el guerrillero y luego vino la hora de la discriminación y análisis pausado. Por fin, y esto es lo dificil de la biografia, hemos procurado mover ese fárrago documental e infundir cierta vida animadora sobre los muertos materiales del pasado. No habríamos podido realizar cabalmente esto sin un conocimiento holgado del país, de su medio y del paisaje y ambiente de la tierra chilena. Si algún valor tiene nuestra interpretación, sólo se deberá a ello y a un honrado propósito de conocer a fondo la realidad social y politica de Chile. En nuestra labor hemos contado en todo instante con la inteligente cooperación del Conservador de la Sala “Medina” de la Biblioteca Nacional, don Guillermo Feliú Cruz, quien nos ha proporcionado inmensos materiales y facilitado su cabal consulta. Llegue hasta él nuestro reconocimiento y la constancia de que en ese museo bibliográfico quedan documentos inagotables para biografias en Chile. Manuel Rodriguez asentaba su existencia póstuma en alas del mito. Quizá su estampa verdadera no tenga esa amplia fantasia; pero los que deseen escribir vidas noveladas o simples la humanidad que satura el rostro histórico compensa del pintoresco aspecto de la máscara que se conocía.

Introducción Vida de Manuel Rodríguez El Guerrillero escrita por el autor Ricardo A. Latcham.

«La Conquista del Estado» – Escritos Políticos 1931- Ramiro Ledesma Ramos / Ediciones Boca del Lobo

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Nuestro manifiesto político

Un grupo compacto de españoles jóvenes se dispone hoy a intervenir en la acción política de un modo intenso y eficaz. No invocan para ello otros títulos que el de una noble y tenacísima preocupación por las cuestiones vitales que afectan a su país. Y, desde luego, la garantía de que representan la voz de estos tiempos, y de que es la suya una conducta política nacida de cara a las dificultades actuales. Nadie podrá eludir la afirmación de que España atraviesa hoy una crisis política, social y económica, tan honda, que reclama ser afrontada y resuelta con el máximo coraje. Ni pesimismos ni fugas desertoras deben tolerarse ante ella. Todo español que no consiga situarse con la debida grandeza ante los hechos que se avecinan, está obligado a desalojar las primeras líneas y permitir que las ocupen falanges animosas y firmes. La primera gran angustia que se apodera de todo español que adviene a la responsabilidad pública es la de advertir cómo España -el Estado y el pueblo españoles- vive desde hace casi tres siglos en perpetua fuga de sí misma, desleal para con los peculiarísimos valores a ella adscritos, infiel a la realización de ellos, y, por tanto, en una autonegación suicida, de tal gravedad, que la sitúa en las lindes mismas de la descomposición histórica. Hemos perdido así el pulso universal. Nos hemos desconexionado de los destinos universales, sin capacidad ni denuedo para extirpar las miopías atroces que hasta aquí han presidido todos los conatos de resurgimiento. Hoy estamos en la más propicia coyuntura con que puede soñar pueblo alguno. Y como advertimos que los hombres de la política usual -monárquicos y republicanos-, las agrupaciones que los siguen y los elementos dispersos que hasta aquí han intervenido en las elaboraciones decisivas, no logran desligarse de las mediocres contexturas del viejo Estado, nosotros, al margen de ellos, frente a ellos, más allá que ellos, sin división lateral de derechas e izquierdas, sino de lejanías y de fondos, iniciamos una acción revolucionaria en pro de un Estado de novedad radical. La crisis política y social de España tiene su origen en la crisis de la concepción misma sobre que se articula el Estado vigente. En todas partes se desmorona la eficacia del Estado liberal burgués, que la revolución francesa del siglo XVIII impuso al mundo, y los pueblos se debaten hoy en la gran dificultad de abrir paso a un nuevo Estado, en el que sean posibles todas sus realizaciones valiosas. Nosotros nos encaminamos a la acción política con la concreta ambición de proyectar sobre el país las siluetas de ese nuevo Estado. E imponerlo. Una tarea semejante requiere, ante todo, capacidad para desvincularse de los mitos fracasados. Y la voluntad de incorporarnos, como un gran pueblo, a la doble finalidad que caracteriza hoy a las naciones: De un lado, la aportación al espíritu universal de nuestra peculiaridad hispánica, y de otro, la conquista de los resortes técnicos, la movilización de los medios económicos, la victoria sobre intereses materiales y la justicia social. Las columnas centrales de nuestra actuación serán estas:

Supremacía del Estado

El nuevo Estado será constructivo, creador. Suplantará a los individuos y a los grupos, y la soberanía última residirá en él, y sólo en él. El único intérprete de cuanto hay de esencias universales en un pueblo es el Estado, y dentro de éste logran aquéllas plenitud. Corresponde al Estado, asimismo, la realización de todos los valores de índole política, cultural y económica que dentro de este pueblo haya. Defendemos, por tanto, un panestatismo, un Estado que consiga todas las eficacias. La forma del nuevo Estado ha de nacer de él y ser un producto suyo. Cuando de un modo serio y central intentamos una honda subversión de los contenidos políticos y sociales de nuestro pueblo, las cuestiones que aludan a meras formas no tienen rango suficiente para interesarnos. Al hablar de supremacía del Estado se quiere decir que el Estado es el máximo valor político, y que el mayor crimen contra la civilidad será el de ponerse frente al nuevo Estado. Pues la civilidad -la convivencia civil- es algo que el Estado, y sólo él, hace posible. ¡¡Nada, pues, sobre el Estado!!

Afirmación nacional

Frente al interior desquiciamiento que hoy presenciamos, levantamos bandera de responsabilidad nacional. Nos hacemos responsables de la Historia de España, aceptando el peculiarísimo substrato nacional de nuestro pueblo, y vamos a la afirmación de la cultura española con afanes imperiales. Nada puede hacer un pueblo sin una previa y radical exaltación de sí mismo como excelencia histórica. ¡Que todo español sepa que si una catástrofe geológica destruye la Península o un pueblo extranjero nos somete a esclavitud, en el mundo dejan de realizarse valores fundamentales! Más que nunca la vida actual es difícil, y hay que volver en busca de coraje a los sentimientos elementales que mantienen en tensa plenitud los ánimos. El sentido nacional y social de nuestro pueblo -pueblo ecuménico, católico- será éste: ¡El mundo necesita de nosotros, y nosotros debemos estar en nuestro puesto!

Exaltación universitaria

Somos, en gran parte, universitarios. La Universidad es para nosotros el órgano supremo creador- de los valores culturales y científicos. Pueblos sin Universidad permanecen al margen de las elaboraciones superiores. Sin cultura no hay tensión del espíritu, como sin ciencia no hay técnica. La grandeza intelectual y la preeminencia económica son imposibles sin una Universidad investigadora y antiburocrática.

Articulación comarcal de España

La primera realidad española no es Madrid, sino las provincias. Nuestro más radical afán ha de consistir, pues, en conexionar y articular los alientos vitales de las provincias. Descubriendo sus mitos y lanzándolas a su conquista. Situándolas ante su dimensión más próspera. Por eso el nuevo Estado admitirá como base indispensable de su estructuración la íntegra y plena autonomía de los Municipios. Ahí está la magna tradición española de las ciudades, villas y pueblos como organismos vivos y fecundos. No hay posibilidad de triunfo económico ni de eficacia administrativa sin esa autonomía a que aludimos. Los Municipios autónomos podrán luego articularse en grandes confederaciones o comarcas, delimitadas por un margen de exigencias económicas o administrativas, y, desde luego, bajo la soberanía del Estado, que será siempre, como antes insinuamos, indiscutible y absoluta. Para vitalizar el sentido comarcal de España, nada mejor que someter las comarcas a un renacimiento que se realice al amparo de realidades actualísimas y firmes.

Estructura sindical de la economía

No pudieron sospechar los hacedores del Estado liberal burgués las rutas económicas que iban a sobrevenir en lo futuro. La primera visión clara del carácter de nuestra civilización industrial y técnica corresponde al marxismo. Nosotros lucharemos contra la limitación del materialismo marxista, y hemos de superarlo; pero no sin reconocerle honores de precursor muerto y agotado en los primeros choques. La economía industrial de los últimos cien años ha creado poderes e injusticias sociales frente a las que el Estado liberal se encuentra inerme. Así el nuevo Estado impondrá la estructuración sindical de la economía, que salve la eficacia industrial, pero destruya las «supremacías morbosas» de toda índole que hoy existen. El nuevo Estado no puede abandonar su economía a los simples pactos y contrataciones que las fuerzas económicas libren entre sí. La sindicación de las fuerzas económicas será obligatoria, y en todo momento atenida a los altos fines del Estado. El Estado disciplinará y garantizará en todo momento la producción. Lo que equivale a una potenciación considerable del trabajo. Queda todavía aún más por hacer en pro de una auténtica y fructífera economía española, y es que el nuevo Estado torcerá el cuello al pavoroso y tremendo problema agrario que hoy existe. Mediante la expropiación de los terratenientes. Las tierras expropiadas, una vez que se nacionalicen, no deben ser repartidas, pues esto equivaldría a la vieja y funesta solución liberal, sino cedidas a los campesinos mismos, para que las cultiven por sí, bajo la intervención de las entidades municipales autónomas, y con tendencia a la explotación comunal o cooperativista. Del breve resumen anterior deducimos nuestra dogmática, a la que seremos leales hasta el fin. Y es ésta:

1.° Todo el poder corresponde al Estado.

2.° Hay tan sólo libertades políticas en el Estado, no sobre el Estado ni frente al Estado.

3.° El mayor valor político que reside en el hombre es su capacidad de convivencia civil en el Estado.

4.° Es un imperativo de nuestra época la superación radical, teórica y práctica del marxismo.

5.° Frente a la sociedad y el Estado comunista oponemos los valores jerárquicos, la idea nacional y la eficacia económica.

6.° Afirmación de los valores hispánicos.

7.° Difusión imperial de nuestra cultura.

8.° Auténtica elaboración de la Universidad española. En la Universidad radican las supremacías ideológicas que constituyen el secreto último de la ciencia y de la técnica. Y también las vibraciones culturales más finas. Hemos de destacar por ello nuestro ideal en pro de la Universidad magna.

9.° Intensificación de la cultura de masas, utilizando los medios más eficaces.

10.° Extirpación de los focos regionales que den a sus aspiraciones un sentido de autonomía política. Las grandes comarcas o Confederaciones regionales, debidas a la iniciativa de los Municipios, deben merecen, por el contrario, todas las atenciones. Fomentaremos la comarca vital y actualísima.

11.° Plena e integral autonomía de los Municipios en las funciones propia y tradicionalmente de su competencia, que son las de índole económica y administrativa.

12.° Estructuración sindical de la economía. Política económica objetiva.

13.° Potenciación del trabajo.

14.° Expropiación de los terratenientes. Las tierras expropiadas se nacionalizarán y serán entregadas a los Municipios y entidades sindicales de campesinos.

15.° Justicia social y disciplina social.

16.° Lucha contra el farisaico pacifismo de Ginebra. Afirmación de España como potencia internacional.

17.° Exclusiva actuación revolucionaria hasta lograr en España el triunfo del nuevo Estado. Métodos de acción directa sobre el viejo Estado y los viejos grupos políticos sociales del viejo régimen.

Nuestra Organización

Nacemos con cara a la eficacia revolucionaria. Por eso no buscamos votos, sino minorías audaces y valiosas. Buscamos jóvenes equipos militantes, sin hipocresías frente al fusil y a la disciplina de guerra. Militares civiles que derrumben la armazón burguesa y anacrónica de un militarismo pacifista. Queremos al político con sentido militar, de responsabilidad y de lucha. Nuestra organización se estructurará a base de células sindicales y células políticas. Las primeras se compondrán de diez individuos, pertenecientes, según su nombre indica, a un mismo gremio o sindicato. Las segundas, por cinco individuos de profesión diversa. Ambas serán la unidad inferior que tenga voz y fuerza en el partido. Para entrar en una célula se precisará estar comprendido entre los diez y ocho y cuarenta y cinco años. Los españoles de más edad no podrán intervenir de un modo activo en nuestras falanges. Inmediatamente comenzará en toda España la organización de células sindicales y políticas, que constituirán los elementos primarios para nuestra acción. El nexo de unión es la dogmática que antes expusimos, la cual debe ser aceptada y comprendida con integridad para formar parte de nuestra fuerza. Vamos al triunfo y somos la verdad española. Hoy comenzamos la publicación de nuestro periódico, LA CONQUISTA DEL ESTADO, que primero será semanal y haremos diario lo antes posible. Las adhesiones, así como la solicitación de detalles explicativos, deben enviarse a nombre del presidente, a nuestras oficinas, Avenida de Dato, 7, planta D. Madrid. Ha de consignarse en ellas con toda claridad el nombre, edad, profesión y domicilio. («La Conquista del Estado», nº 1, 14 – Marzo -1931)

La vida política

“La conquista del Estado”

El fracaso constituyente El ansia de legitimar todos los poderes del Estado llevó a un núcleo de viejos políticos a proponer la fórmula constituyente. ¿Qué legitimación es esa que ellos entendían? Parece oportuno y de gran interés preguntarse esto, porque en la España actual las más leves confusiones se elevan a tinieblas. Si algo es hoy magnífico en la vida española, es el aletear corajudo que se advierte en las fuerzas nuevas. Hay que respetar ese coraje, y a la postre encomendarle incluso la elaboración de los minutos decisivos. No sólo en España, sino en el mundo todo, están en crisis los resortes históricos del Poder, y en todas partes se legitiman y se crean las victorias actuales, logradas de cara a nuestro tiempo. España ha entrado felizmente ahora en período legitimador, y lo primero que debe impedirse es que controlen tal período las viejas organizaciones. Sería una burla para los españoles que, teniendo ante sí un problema universal del rango de éste, de la misma calidad que el que se les plantea a las grandes potencias europeas, como es el de constituir un Estado eficaz, se recaiga en los mitos fracasados y se acuda al siglo XIX en busca de formulitas salvadoras. Seria una burla, repetimos. Hay dos Españas indudables en la pugna, a las que sólo el confusionismo puede hoy unir en la pelea. A un lado, la vieja España liberal, agotada y setentona, leguleya y miope, para quien las dificultades actuales se resuelven de plano en unas Cortes constituyentes. Enfrente está la España joven, nacida ya en el siglo XX, bien poco sensible a expansiones jurisperitas y retóricas. Fiel, por tanto, a su época, representada en su coraje y en sus puños. Los jóvenes serán comunistas o fascistas, no lo sabemos, pero sí auténticamente hispanos y actuales. Por fortuna, el bloque constitucionalista se encontró sin fuerzas para gobernar. Hubiera sido triste cosa oír los discursos de don Melquiades y las risas de todos los tontos que se albergan en la choza rezagada. España no puede estar a merced de un capricho de la naturaleza, que ha permitido llegar a ochenta años a la media docena de honorables caballeros constituyentes. Que si algo necesitan constituir, es su sistema circulatorio. Unas Cortes constituyentes significarían aquí la entrega de los destinos hispanos a las generaciones más viejas. Aceptando sus rencores, sus prejuicios y sus experiencias trasnochadas. Hay que impedir esto, y no creemos difícil un acuerdo sobre tal extremo con todas las fuerzas auténticamente jóvenes y nuevas del país.

La crisis socialista

Lo de menos es que en el partido socialista haya o no escisión. Más importante es advertir cómo, a causa de un rápido viraje hacia las preocupaciones burguesas, el socialismo español desvirtúa los orígenes marxistas que le informan y penetra en la fase decadente. El proceso socialista es el mismo en todas partes. Fracasada su capacidad revolucionaria en lo económico, intenta tener en los cuadros burgueses un papel interventor, a base de suplantar en su función a las fuerzas liberales de izquierda. Quizá fuese el socialismo español, entre todos los de Europa, el que había permanecido hasta aquí más leal a la trayectoria marxista. No sufrió la prueba de la Gran Guerra, donde el espíritu socialista recibió los golpes más rudos. En cambio, forcejeó siempre con singular tacto y fortuna contra los viejos partidos, y logró salir inmáculo de entre ellos. Hoy, en presencia de la cuestión del régimen, los socialistas no han logrado destacar ni un leve punto de vista que difiera del de los restantes grupos republicanos burgueses. Las últimas dimisiones y las palabras de los jefes comentándolas, así lo revelan. Aún más: si en algo se distingue y se distinguió la propaganda republicana que realizaron los socialistas, es por su esfuerzo en disuadir a las masas de poner los ojos en objetivos de índole social. La capacidad revolucionaria del socialismo se aminora, pues, en los momentos mismos en que se cree más revolucionario. Queda invalidado su ímpetu, ya que los militantes posibles obedecerán, si acaso, a una llamada que les ofrezca nuevas estructuras económicas, pero muy difícilmente aquella que tienda sólo a satisfacer veleidades de la burguesía. La crisis socialista es universal y equivale a convertirse en un instrumento que utiliza la burguesía para obtener libertades frente al Estado. Con lo cual, si se va a alguna parte, es, desde luego, al extremo opuesto del marxismo. Pueden los socialistas hacer lo que les parezca; pero sería interesante que se dieran cuenta de ello. Ahora bien, el marxista que se da cuenta sabe ya dónde tiene que ir. No precisamente a las filas del socialismo.

La agrupación de intelectuales

La política es acción pura y eficacia pura. Quien no lo crea así, anda muy lejos de ser un político. En el manifiesto de intelectuales que hizo el señor Ortega y Gasset hay, por lo menos, la rectificación completa de todo cuanto hasta aquí ha escrito acerca de las relaciones del intelectual con la política. A los ocho meses de plantearse en España por las masas la defensa o la derrocación del régimen, surge el intelectual extrafino y acepta la contienda tal y como el pueblo antes que él la había comprendido. El documento, de prosa perfecta, permanece todo él alejado de las realidades políticas universales -¡terrible cosa en un filósofo!- de este siglo. Se inicia una leva romántica para elaborar un Estado roussoniano, nacional y todo, que es el artilugio más desfallecido de futuro que hoy existe. Yo admiro mucho a Ortega como profesor -y aun creador- de filosofía. En cambio, me parece un político endeble sin valor para reconocer la fuerza de los hechos políticos nuevos que aún no tengan marchamo ideológico alguno. Este es un defecto radical, que invalida por completo la acción política de una persona. Además de ello, Ortega se ha movido siempre en el orbe de la vieja política, aun dedicado por entero a la tarea de censurarla. Por eso no ha salido de los problemas antiguos, y a lo sumo, después de veinte años, ha llegado a una mejor visión de ellos. Pero se le escapa lo actual, que es la palpitación más honda de los pueblos. Ese seguir engranado en la vieja política ha hecho que, por tremenda paradoja, ande Ortega ahora en los mismos afanes que los viejos políticos. Se hace responsable de sus rencores, aceptándolos, y esto si que es «hacer el primo». (Con frase suya reciente.) El manifiesto nace con la intención de enrolar a los intelectuales en un entusiasmo político. Lo que va a acontecer con esa leva es que se descentren de sus tareas los buenos profesores de liceos y se crean con Ortega redentores del pueblo. A base de retórica y de ensueños líricos. En vista, como en el manifiesto se dice, de la «presencia activa y sincera de una generación en cuya sangre fermenta la substancia del porvenir». Creemos en la dimensión valiosa de esta generación a que se alude; pero también creemos que el hecho de ser valiosa la inmunizará contra esas levas inactuales y románticas. Decir, como escribe Ortega, que fascismo y comunismo son callejones sin salida, equivale sencillamente a vivir de espaldas a los tiempos, con ceguera absoluta para los valores de hoy. El documento todo es inofensivo y el más gigantesco tópico que se ha puesto en circulación en estos años. Cualquiera puede suscribirlo, sin compromiso con nada ni con nadie. Lo único importante es su republicanismo. Pero ni en España ni fuera de España puede ser delito eso. Quizá todo lo contrario. En último extremo, cosa desde luego adjetiva. La República puede venir cuando guste. («La Conquista del Estado», nº 1, 14 – Marzo – 1931)

La violencia y la política actual

Es indudable que el mundo atraviesa una era revolucionaria. Hacen un viraje las rutas vigentes, y se invalidan. Los poderes históricos se encuentran de pronto vacíos de impulso, como si nada tuviesen que ver con los hechos del día. Desarticulados de los resortes íntimos y decisivos que rigen el mundo nuevo. Una fase de violencia se aproxima, pues, de modo inevitable al servicio de esas convulsiones. El ejemplo de las fuerzas políticas que se organizan en milicia civil es rotundo y claro. A través de la postguerra, los nacionalismos agresivos, que lograron un enlace social con la hora presente, han triunfado; esto es: han movilizado huestes valerosas. Asimismo, en porción menor, los comunistas. Pero es curioso que fuerzas pacifistas, de ramplona mirada liberal y democrática, pretenden ahora adquirir también eficiencia guerrera. Como si el valor y el heroísmo fuesen mercancías que se abandonan o adquieren a capricho. Hay grupos sociales antiheroicos por constitución natural, a los cuales será risible entregar una bayoneta. Decimos esto a la vista de algunos fenómenos que hoy se dan. Así, esa manifestación de Reischbaner en las ciudades alemanas. Horsing, creador de esas banderas democráticas, ha sentido la necesidad de copiar a Hitler, uniformando sus huestes en un desfile incoloro.

Las falanges hitlerianas obedecen fielmente en su formación los imperativos políticos y sociales de estos años. Son, pues, algo vivo, que se enraíza en lo más hondo de nuestro tiempo, que interpreta los afanes de nuestro tiempo. Frente a ellas, de modo artificioso, para defender cosas que en 1931 no pueden pasar de la superficie de la persona, se forman otras milicias con ilusas esperanzas de predominio. Nosotros denunciamos en el hecho mismo del plagio una subversión curiosa. Pues si yo me apropio y utilizo los valores que otro trae consigo, me convierto en dependiente suyo, en admirador fundamental de su gesto. Es la contradicción que existe en párrafos como el siguiente, publicado en un articulo de la revista madrileña Nosotros: «Se impone la formación del bloque antifascista. Si las organizaciones de vanguardia no tienen el suficiente sentido político para concertar una acción ofensiva de gran envergadura, por lo menos hay derecho a esperar que sí podrían ponerse de acuerdo para exterminar en su punto de partida toda formación fascista». Esto es, haciéndose fascistas. La cosa es clara, y, en este caso, el triunfo del fascismo rotundo. («La Conquista del Estado», nº 1, 14 – Marzo – 1931)

La España que deshace

El Ateneo de Madrid Es, sin duda, triste lo que acontece con esta entidad cultural. La tristeza indecorosa que protesta de su caducidad haciendo tonterías. El Ateneo tiene en su haber histórico una dedicación auténtica al servicio de la cultura superior de España. Hasta hace quince o veinte años, las conferencias de su salón y los cursillos de sus cátedras constituían de seguro la cima de los valores intelectuales. Todo es hoy distinto. El Ateneo, con su estructuración anacrónica y sus resabios antiguos, no significa ya nada positivo en la vida española. No por culpa de estas o aquellas personas, de esta o aquella orientación, sino por algo más hondo, que afecta a la fatalidad de las edades. El Ateneo ha perdido el contacto con los tiempos y vive una vida estelar, junto a una galería de retratos familiares, creándose artificiosamente su universo y adorando los viejos mitos del viejo siglo. La tarea intelectual de alto velamen se ha polarizado felizmente en España en otro género de organismos, que ahí están, a la vista de todos, satisfaciendo sus tributos de creación. Gracias a ellos, la decadencia intelectual y física del Ateneo no supone la de nuestras actividades culturales. Estos organismos nacieron de frente a los valores fundamentales de la cultura y son hoy la garantía de que España dialoga con acento firme en los pugilatos supremos de la Inteligencia. No es preciso citarlos, porque todo el mundo conoce el amplio cerco de su sombra. Así el resurgir del espíritu universitario. Así esos otros centros que se llaman Centros de Estudios históricos, Laboratorio de Investigaciones físicas, Seminario matemático, Instituto Cajal, Sociedad de Cursos, Seminario de Estudios Internacionales, etc., etc. ¿Y los estudios superiores de Política?, se me dirá. El Ateneo ha mostrado en los últimos años un afán incontenible por la política. Nadie puede censurar esto en sí, porque la Política es «la más noble de las preocupaciones humanas». Pero cuidado: no se olvide que ello coincidía en el Ateneo con su agotamiento para las genuinas y valiosas funciones adscritas a su historia. Y tenía que llegarse a esto de ahora, espectáculo triste y de palidez, que tanto nos duele a los que somos poco amigos de contemplar desnudeces en ruina. Al rodar los temas políticos por el Ateneo no había cuidado, pues, de que nadie pretendiese situarlos en serio como aconteceres históricos, exclusiva función propia del intelectual. Del Ateneo no ha salido ni una idea universal ni un síntoma de que el sentido de los nuevos tiempos era allí comprendido. En vez de eso, el Ateneo, en presencia de los hechos culminantes de estos años -Gran Guerra, pujanza de los yanquis, fascismo italiano, revolución soviética-, ha hecho un deplorable papel. Era ello inevitable. Agotadas para el Ateneo las posibilidades creadoras, tuvo que refugiarse en los dominios de un pasado, del suyo. Especuló -y especula- con su haber histórico, mostrando a España cuanto le debe como centro cultural, implorando así la limosna de su crédito. Pero hay más. Lo que hace traigamos a esta sección de deshacedores al viejo Ateneo: Hoy la influencia directriz del Ateneo es nefasta para el pueblo español. Vive anclado, como dijimos, en 1830, con sus valores progresistas. Todavía allí se grita con emoción eso de ¡Somos progresistas! Pero como sólo gritan, sin cuidarse lo más mínimo de progresar, se encuentran de pronto rezagados, midiendo los pasos del cangrejo, esto es, retrógrados. Da pena que en la vida española sean todavía posibles estas falacias de la reacción demoliberal. En los grandes días del actual Ateneo, cuando hay gran discurso montaraz, se forman en la puerta unas colas de hombres del pueblo. Siempre he identificado estos actos en que se sirve al pueblo con crueldad fría la morbosa y rutinaria prédica con la función adscrita a la literatura pornográfica. Si uno redujese su cultura política a lo que se dice y se oye en el Ateneo, seguiría creyendo que nada ha acontecido en el Mundo desde la Gloriosa. La vida universal del último cuarto de siglo no ha suscitado problemas nuevos ni hecho desaparecer los antiguos, según la concepción ateneística. Algunos jóvenes que allí hay -lectores por lo menos de Marx- se salen un poco de esa vulgaridad; pero es lo cierto que predomina en el Ateneo el viejo espíritu podrido del siglo XIX y esos jóvenes, aunque guiñen el ojo, como quien no se deja engañar, a la postre resultan vencidos, entregados con disciplina a los imperativos del ambiente. En fin, creemos que el Ateneo representa hoy en la vida española un tope y un tópico. El tope impide la marcha, no deja hacer, retiene a los españoles en tareas desvanecidas. Deshace, en una palabra. El tópico es hacer creer a la gente que allí hay finos intelectuales que pulsan la más leve vibración de los nuevos tiempos. Entidad retrógrada, reaccionaria: el Ateneo. He aquí la verdad pura. («La Conquista del Estado», nº 1, 14 – Marzo – 1931)

Ramiro Ledezma Ramos 1905 – 1936

Keyserling en España

Estará nuevamente en España, en las Baleares, isloteando, el gran conde de Keyserling, el gran vividor y bebedor de la filosofía alemana de posguerra. ¿A qué vuelve a España Keyserling? Los periódicos lo dicen. Pero los periódicos nunca saben lo que dicen. Dicen los periódicos que va a ser el eje de una nueva inteligencia castellano-catalana de «selectos intelectuales». Que se le va a dedicar una especie de feria de ideas. ¡Menuda feria! ¡Es de hace años que el conde anda buscando esta Burgramesse española! Pero en España tenía buenos corredores y comisionistas y no ha tardado en encontrarla. El conde -como siglos atrás el pío Erasmo, otro castizo flamenco de la filosofía- trata de consolidar dos negocios, que es uno mismo en el fondo: el pangermanismo. Por un lado, busca la amistad española para dar que pensar a la pobrecita Francia. Y, por otro, quiere asegurar el mercado hispano-americano cultivando bien los agentes más autorizados de la metrópoli hispana. No es que nos parezca mal del todo el báquico conde del Balta. Y mucho menos el esfuerzo imperialista de Alemania por alumbrar «un nuevo mundo que la nace» frente a la decadencia «des Abendlandes», frente a la mezquindad occidental. Pero conviene advertir que, aunque trate a nuestros selectos como a «colonizados», aún hay en nuestro país quien mira duro a las caras duras. Y que hay quien no se embarca en todos los tiovivos de las ferias. Por muy de ideas alemanas que sean estas lonjas de contratación. («La Conquista del Estado», nº 1, 14 – Marzo – 1931)

Guía de descarriados ¿Qué va a pasar aquí? Nos preguntamos, claro, qué va a acontecer aquí en esta sección que hoy se inaugura. Prometemos un desfile magnífico de ingenios de estopa, a base de minorías seleccionadas. En modo alguno prodigar nuestra atención sobre personajes de sombra leve. Quien figure aquí, descarriado en esta Guía, ha de haber escrito, por lo menos, seis folletos, pronunciado seis discursos constituyentes, firmado seis proclamas terribles o conspirado seis veces a favor de la República burguesita de D. Niceto. Caben, pues, algunos marxistas de la Casa del Pueblo. ¡Oh, Maimónides! ¡Terrible cosa es el caminar! Sobre todo cuando a los senderos fáciles los borró una amplia nevada. ¿Qué hará el joven brillante que suspira por la brillante carrera de la política? Nuestros descarriados van a decirlo aquí en breve, con el gran talento que les caracteriza y nadie -ni nosotros- les niega. Esperemos, pues. Aquí van a llegar, en desnudez vistosa, todos los pobrecitos caminantes que se extraviaron de senda. Ni una luz ni una voz amiga les ha auxiliado, hasta ahora que salimos nosotros con faros potentes de socorro en su ayuda. No se deslumbren y mírennos en los ojos el afán cordial que mueve nuestros pasos hacia ellos. Todavía es tiempo. Un descarriado, repetimos, no es un ser cualquiera. Ya lo irán advirtiendo ustedes en días sucesivos, cuando contemplen su arrogancia en este privilegiado sitial que le ofrecemos. Paso a los talentos. Nosotros no les hemos de regatear publicidad gratuita. Obedecemos así sagrados deberes para con «el progreso y la libertad». Pero hay algo que quizá nuestros lectores no perdonen a la procesión descarriada. Es, digámoslo bajito, que ellos se saben a sí mismos descarriados, infieles al recto caminar de su tiempo. No les importa saber definitivamente idos los mitos que defienden ante el pueblo. Les basta, al esgrimirlos, saberlos eficaces para arrastrar la ingenuidad popular en torno suyo. ¡Oh, si nosotros dispusiéramos de voz engolada! Era la ocasión de decirles: En nombre del pueblo, por engañar al pueblo… (aquí la pena terrible, irreparable). Pero, no. Nuestros descarriados, si merecen algún castigo, ha de ser infinitamente más leve. Una pequeña infusión de algo muy amargo, y a su asiento. Los preferimos jóvenes, inteligencias tiernecitas. No obstante, habrá de todo. Pues existen también en este bello país viejos peces contumaces que no merecen de ninguna manera nuestro olvido. Fácil ha de sernos, desde luego, conocer qué jóvenes andan descarriados por ahí. Nos es suficiente una mirada a nuestros cuadros militantes. Los que falten, ésos. Con toda seguridad, ésos. No pueden estar con nosotros, y sí, en cambio, formar muy honrados y satisfechos en la Guía de descarriados, todos aquellos que van, como las aguas, buscando los desniveles fáciles. Hacia abajo, cuesta abajo, tras del igualitario nivel del mar, donde todas las turbiedades mediocres se confunden. Frente a una alambrada arisca que se atraviesa en el camino recto, nosotros saltamos sobre ella. El descarriado, no. Toma las direcciones laterales, refugiándose en una posibilidad providencial. ¡Qué pena, oh descarriados, vuestra procesión cansina, sobre todo cuando sois jóvenes, engranándoos en las viejas categorías que los viejos intereses os dan como una limosna! La gran alegría, frente a eso, es inventar los nuevos mitos, lanzar los banderines recién creados y esperar la recia victoria de lo inédito. Es muy fácil la lucha cuando se dispone de ancha capacidad para dar de lado a los verdaderos valores. Muy fácil y muy infecunda. No tarda en llegar la gran vergüenza que supone esa deslealtad primera. Así, oh descarriados, ciérrense vuestros ojos y tended a las tinieblas si la presencia de la luz os sirve sólo para eludir el recto camino de los justos. El primer descarriado está ya aquí, junto a nosotros, relatándonos las incidencias de su senda. Le hemos dado caza con una red de capturar mariposas. En el número próximo veréis la sonrisa de su faz. («La Conquista del Estado», nº 1, 14 – Marzo – 1931)

Libros Políticos Extranjeros

G. GRINKO: El Plan quinquenal de los Soviets. Ed. Cenit. Madrid, 1930.

Muy pocos pueden hoy en España decir que pisan terreno firme cuando hablan de temas rusos. Si en los primeros años de la Revolución las agencias capitalistas se encargaban de aislarnos del mundo bolchevique, hoy, en que han surgido con gesto polémico luchas interiores, la confusión prosigue con intensidad igual. Hay algo, sin embargo, que se afirma cada día, que va adquiriendo cada día prestigio firme, y es la figura de Stalin. Este hombre, frente a Trotski, significa la continuidad victoriosa de la Revolución. El Plan quinquenal, que explica Grinko en este libro con datos profusos, es la gran tarea que Stalin imprime a la economía bolchevista, retirando de la atención morbosa, enferma, de ideólogos y teorizantes los temas y las desviaciones infecundas. La voz de Trotski, desde el destierro, clamando por tortuosas lealtades, es la voz triste del hombre un día valioso que se ha convertido en el mayor peligro para aquello que es su misma obra. Stalin, dictador, con el Plan quinquenal, no acomete sólo una gigantesca prueba acerca de la capacidad económica del régimen soviético, sino que intenta y logra una gran victoria política que asegura para la eficacia de su actuación cinco años -ampliables- de experiencia creadora. El Plan quinquenal supone, desde luego, un hecho económico de suma trascendencia en el mundo actual. Tiene todas las ventajas de un plan jerárquico, que somete a sistema la proyección más leve. Nada puede decirse aún de su posible triunfo o de su fracaso. Pues el famoso dumping ruso de que tanto se habló en Europa los últimos meses no es, ni mucho menos, una prueba triunfal. La mercancía barata de Rusia obedecía, en efecto, al dumping, no a que realmente se produjese a costo tan bajo. El Plan tiene también la honda significación de que enlaza a la economía industrial la explotación agrícola de los campos. Es bien sabido que la Revolución soviética se ha estrellado hasta aquí en sus afanes de someter al campesino a un régimen de colectivización comunista. Los propietarios de tierras controlan aún la mayor porción de la economía agraria, que tiene, por tanto, un rotundo carácter burgués. Parece que el Plan quinquenal supone un avance de la explotación colectiva, pero su pretendida lucha contra el kulak no está muy clara. Mas bien, según muchos indican, en 1933 los kulaks habrán afianzado y extendido sus propiedades. El libro de Grinko es sumamente polémico. Su título parece ofrecer una explicación serena de las interioridades técnicas del Plan; pero es a la vez que eso una lírica arremetida contra los enemigos de la política de Stalin. El entusiasmo del ingeniero Grinko llega, en muchas ocasiones, a tocar un poco el cándido optimismo primaveral. No es este el momento ni el sitio de que digamos nosotros algunas graves cosas a estos rojos entusiastas. Ya habrá ocasión y lugar propicios. Porque si el Plan es magnífico y triunfa, la economía soviética obtendrá la gran victoria. Pues nosotros, en estos meridianos occidentales, creemos que está muy bien y es de suma importancia que un pueblo aporte un nuevo régimen económico, pero que los pueblos tienen también que hacer muchas otras cosas en la historia. Dígalo, si no, la sombra suicida del poeta Mayakowski.

MAURICE LAPORTE: Sous le casque d’acier. París, 1931.

Un francés, por serlo, es ya casi un miope para comprender las nuevas estructuras que triunfan por el mundo. Un siglo entero transcurrido, en que los pueblos no han hecho sino exaltar la trinidad de la Revolución francesa, hizo creer al buen galo que nada quedaba por descubrir en el orbe. Pero la postguerra desarticuló la trinidad esa y puso en circulación posibilidades distintas, que hoy entusiasman a las gentes. Este señor Laporte, que coge sus maletas y llega a Alemania con la pretensión de someter a categorías viejo siglo los hechos que allí ocurren, es digno de observarse. Se trata de un reportaje al que atenúa tan sólo la cualificación de que está hecho dominado el autor por el miedo insuperable. A cada paso, en cada esquina se encuentra un terrible casco de acero, un viva Hitler o el peligro soviético, destructores todos de la cultura francesa. Laporte sigue en este libro la ruta de Hitler, y no deja de observar con pluma fina algunos rasgos de interés. No se olvide que el nacional-socialismo ha reclutado partidarios con gritos de revancha, y para Francia ha de ser lícito el combatir este movimiento con todas las armas. Pero hay que exigir entrar en los tiempos, renovar los tópicos gastados y no empeñarse en repetir de nuevo la conquista del mundo con falanges moribundas. Ya asoman en Francia preocupaciones juveniles, que significan este otro espíritu, reconciliado con lo actual. Esperemos la superación del viejo nacionalismo maurrasiano, algún día tan magnífico, pero hoy totalmente hueco de futuro.

La España que hace.

La obra de Sbert. Las F.U.Es.

Hay que rendirse a la evidencia de que las F.U.Es. representan la joven vitalidad universitaria. Frente a ellos, los estudiantes católicos, que disponían de los recursos magníficos que proporciona la cultura católica y la tradición hispana, significan bien poco. Por culpa suya, claro. Por falta de impulso nuevo, de talento y de visión. Al publicar la información siguiente, enviamos a las F.U.Es. un cordialísimo saludo de camaradería.— R.L.R. («La Conquista del Estado», nº 1, 14 de marzo de 1931, pág. 5. Entradilla)

Ediciones Boca del Lobo se complace en incorporar en su Catálogo Oficial 2021 La Conquista del Estado de Ramiro Ledesma Ramos, recopilación del semanario Político del número 1 al 26 publicados en 1931. En esta publicación incluimos La Conquista del Estado número 1 completo para lectura Online. Para mayor información y reserva de uno de los ejemplares artesanales contactarse en cualquiera de las plataformas virtuales como Facebook, Instagram o twitter y solicita el catálogo oficial 2021 para que puedas revisar todos los títulos disponibles.

La Conquista del Estado. Semanario de lucha y de información política. Salió a la calle el 14 de marzo de 1931 y los 23 números que se editaron se extendieron hasta el 24 de octubre de 1931. Tomaba su nombre del grupo que dirigía Ramiro Ledesma Ramos en Madrid, que, a su vez, estaba tomado de la cabecera de la revista que, en Italia, editaba Curcio Malaparte ‘La Conquista dello Stato’. El Secretario de Redacción fue Juan Aparicio López, estando la redacción en Av. Eduardo Dato, 7. El formato era de 600 x 420 mm y el texto a seis columnas, hasta el nº 15 de 20 de junio estuvo formado por 6 páginas, para bajar a 4 en los números siguientes. Hasta el nº 16 su precio era de 25 cts., el nº 17 costaba 20 y desde el nº 20, 15 cts.

Primer Aniversario de nuestro Blog Ediciones Boca del Lobo Chile

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Una mirada desde la Historia y la construcción del presente.

Ediciones Boca del Lobo comienza a entregar material formativo hace un año a través de este medio virtual. Nuestro comienzo dentro del ambiente literario fue de forma progresiva, al principio era casi nula la atención hacia nuestro trabajo y a pesar de que con el mismo nos habíamos propuesto realizar algo que jamás se había llevado a cabo en Chile, no era suficiente para sobresalir en los medios de propaganda. Títulos como Raza Chilena, Mi Lucha de Adolf Hitler, El Misterio de Belicena Villca o El Mito del Siglo XX, libros que no habían sido tomados recientemente en cuenta por las editoriales ideológicas en Chile, sin reconocer y asumir su real importancia y basto contenido fundamental tanto para la formación política, como para la comprensión del presente el cual nos afecta como país en nuestras relaciones internas y en nuestras relaciones externas en el concierto internacional.

Pasado un año podemos decir con orgullo que a pesar de todos los acontecimientos ocurridos hasta la fecha Ediciones Boca del Lobo ha logrado sobresalir y ser reconocidos tanto en chile como en varios países de América del Sur, nuestros Textos han llegado a las ciudades en las regiones más extremas del Norte y Sur de nuestro país e incluso mientras en nuestro país se trabajaba sobre una ley que atenta contra la libertad de pensamiento nosotros enviábamos libros a países como Brasil, Colombia, Perú y Argentina.

Hasta la Fecha contamos con 19 títulos a disposición de autores como: Adolf Hitler, la edición especial de “Mi Doctrina” y “Mi Lucha”, ambas obras reconocidas; Alfred Rosenberg y su obra” El Mito del Siglo XX”; Nicolás Palacios y su “Raza Chilena”; Jacques Marie de Mahieu y tres de sus trabajos más importantes, “El Gran Viaje del Dios Sol”, “La Geografía Secreta de América antes de Colón” y “El Imperio Vikingo de Tiahuanacu”; Luis Donoso y su respuesta denominada “La Verdad más Grande de la Historia Los Protocolos de los Sabios de Sión”; El Duke de la Victoria con el titulo “Israel Manda Profecias Cumplidas”; Otto Rahn y “La Corte de Lucifer”; Salvador Borrego y uno de sus trabajos más importantes, “Derrota Mundial”. Lanzamientos de autores de nuestros tiempos como “El Mundo detrás de las Cortinas” escrito por Samuel Cruz Escritor Mexicano quien nos ha permitido realizar y distribuir en nuestro país su primer lanzamiento, a el agradecemos la confianza y amistad que para con nosotros ha demostrado y lo felicitamos por su trabajo. También lanzamientos de libros inéditos traducidos al español como “La Seta Venenosa” de Ernst Hiemer y “Alemania debe Perecer” de Teodoro Kaufman y “Los Objetivos de Guerra de la Plutocracia Mundial”de Wolfgang Diewerge, ambos textos traducidos por Sac de Muñoz, nuestro Colaborador a él también muchas gracias. Títulos del Revisionismo Histórico como Edición especial del Informe Leuchter el cual incluye: “El Informe Leuchter”, “El Segundo Informe Leuchter” de Alfred Leuchter y “¿Murieron realmente 6 Millones?” de Richard Hardwood; “El Holocausto al Banquillo” de Jürguen Graf; “El Mito de los 6 Millones de Joaquín Bochaca” y por último dos de las tres Obras del Escritor Argentino Luis Felipe Moyano “El Misterio de Belicena Villca” y “Fundamentos de la Sabiduría Hiperbórea”.

Queremos en este articulo agradecer profundamente al apoyo a todas aquellas personas, escritores, editores que han sabido reconocer el trabajo editorial que realizamos y en nuestro anhelo de continuar entregando material formativo el cual es representado a través de nuestros ejemplares en formato artesanal.

Atte.

Paloma Gaby Rios Diaz

Directora de Ediciones Boca del Lobo.

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Tiempo de Lobos por Mauricio Olivares Tobar

Son tiempos de lobos y tiempos de traición. La debilidad amparada en la cantidad intenta subvertir la resurrección de las águilas, por cuanto estas prefieren viajar solas.
Falsos profetas y falsos líderes han buscado apagar el anhelo heroico de aquellos que tras superar toda historia personal, logran despertar. Es ahora cuando las puertas de los nuevos símbolos deben abrir los umbrales a los jóvenes con el valor de cruzarlos, es ahora cuando denotamos como la forma ha fagocitado los contenidos, así como la dualidad funesta cruza los imaginarios inconscientes de quienes han sido llamados a crear un nuevo mundo, para desgracia de ellos mismos, pues jamás será un premio convertirse en un demiurgo.
Es irónico, los niños de hoy pretenden, con el brillo dorado del Sol, rescatar aquello que los Hombres de ayer no supimos defender usando el hierro, duro y pesado, opaco de tono. Tendrán la razón? Habrán comprendido que el único oro que les pertenece, es el transmutado dentro de si mismos? (Aurum Potabile).
Cuanto nos hemos equivocado, cuan duro ha sido levantarnos. Pensábamos que era nuestro derecho, triste error ilusorio, los derechos no existen… Debía convertirse en nuestra primera necesidad, pero la mística no nace por decreto. Es un acto de suma naturalidad, donde el dolor de la perdida comulga con la necesitad de aprender, todo ello unido en un crisol que llamamos Vida, la maestra, y que se refleja en la identidad propia, sobre una pertenencia común. Amigo es aquel que por circunstancias muchas veces ajenas, es capaz de vivir y crecer junto a nosotros, aunque eso derive en caminos distintos. Camarada es aquel que no solo transita junto a nosotros por un camino común, sino que lo hace bajo una comprensión e identidad ideológica similar, pero Hermano es solo aquel que no siendo suficiente el vivir o transitar por un mismo camino, está dispuesto a morir junto a nosotros por la defensa, sostenimiento y victoria del mismo. El primero siente la mística común, el segundo la conoce, pero solo el tercero la vive… Así de excluyente puede ser la naturaleza, pues toda percepción trascendente del proyecto a realizar sigue siendo natural. Tanto como la conciencia es la proyección natural de la vida, la mística se vuelve sentido en la comprensión de esta.
Desde hace mucho diatribas pseudo guerreras, se han dedicado a envolver las mentes más débiles de aquellos, que por soledad y búsqueda de comprensión, adoptan formas y trastocan contenidos. No hay guerra externa, sin lucha interna, quien no comprenda esto desde el principio no hace más que perder el tiempo y peor aún hace que otros más capacitados lo pierdan también.
Ya lo señalé anteriormente, son tiempos difíciles, ni la propia sangre logra conservar la herencia que la distingue, salvo algunos casos particulares. ¿Volveremos a cometer los mismos errores? Seguiremos siendo amparo de traumas infantiles o por fin maduraremos espiritual y políticamente. Los verdaderos guerreros van a la montaña en busca de conocimiento, no de paz y se quedan en este mundo pues aquí radica la lucha. Este mundo es el campo de batalla, de donde sacamos nuestros ejemplos, pero más aún donde construimos la experiencia que nos destaca. Luchar en el mundo, sin entregar nada al mundo.
La guerra interior, “caminando como Hombre solo”, aquella que te cuestiona y vence en cada instante. Puedes engañar a otros por un tiempo, ¿pero a ti mismo? Eso te costará aún más caro.

Mauricio Olivares Tobar Septiembre del 2019. Ediciones Boca del Lobo

De la Mujer y el Amor Puro

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Por Paloma Rios Díaz/Directora de Ediciones Boca del Lobo.

Vivimos en tiempos de constantes cambios, donde la figura de la mujer ha sido remplazada por la negación de lo femenino. Tradiciones prístinas corrompidas y ocultadas bajo estereotipos materialistas que niegan el real sentido de su naturaleza que es manifiesta por sí misma. Son aquellas manifestaciones de una sociedad perversa, apátrida, ignorante y sin espíritu, en las que podemos encontrar la figura de una mujer como el remplazo a lo funcional inmanifestado por el hombre, su desvirilización progresiva y destrucción de su naturaleza guerrera y reaccionaria contra toda injusticia que se ha manifestado en las últimas décadas. Son estas Mujeres exitosas a nivel académico, económico y político, con vidas determinadas por los estándares de progreso cultural y financiero, cargando con vidas que parecen acabarse a cada minuto, en donde el amor puro no tiene cabida, pero, están las puertas abiertas de par en par a través de su propia la necesidad, de devorar a través del poder que adquieren a cambio el placer que el sistema liberal les permite, excesos de todo tipo y por sobre todo relaciones interpersonales de tipo pasajeras e inmediatas como una moneda de cambio y premio a su propio esfuerzo profesional. Si entendieran que a través e esa conducta y forma inmoral de vivir solo están acabando por cosificarse?. Son estas mujeres las madres de una nueva patria? Quienes puedes conducir a todo un país a su reunificación y posterior éxito? La respuesta es un absoluto NO!

Otro tipo muy interesante dentro del espectro de variables del estereotipo de la mujer actual son aquellas mujeres que abiertamente toman el papel del hombre, de aspecto masculino ocultando en ellas el desprecio por sí mismas y por su entorno. Ellas mujeres rudas, agresivas, abusivas y bizarras. Visualizamos en ellas una vida carente de todo sentido moral y por ende carente de propósito, sin respeto a su propios semejantes. A pesar de que en ellas es el amor por otra mujer su motor, la cual es una característica de ellas, nos referimos a Mujeres autodenominadas Lesbianas, en las cuales se manifiesta más que cualquier otra razón superior la simple elección de tipo sexual. Es a la mujer a quienes dicen amar y pero la triste realidad es que es a ellas a quienes engañan, maltratan y denigran por el sencillo hecho de que es a la mujer y su figura la cual ellas odian profundamente. De esa forma niegan rotundamente cualquier imagen histórica o espiritual que represente la delicadeza, belleza, virtud y conducta de tipo virginal. Pueden estas mujeres condicionar un patrón familiar? Están ellas preparadas para construir un futuro a través de nuestros niños? La respuesta es un NO!

Existe otro tipo de mujer en este amplio espectro, y debemos afirmar que solo nos dedicaremos a analizar unas pocas nada más por una razón simple: para nosotros como Ediciones Boca del Lobo son estas las más importantes así como también las más nocivas y piedra fundamental de la destrucción del ser humano como especie.

Autodenominadas feministas a nivel mundial, levantando la bandera de la muerte de los pueblos y su posterior extinción. Son ellas mujeres modernas que no requieres autorización para deshonrarse a sí mismas. Asesinas de sus propios hijos, promoviendo la promiscuidad a nivel mundial y el equiparamiento de condiciones las cuales no pueden ser igualadas por una sencilla razón, que cada individuo que compone un núcleo familiar en este caso cumple una función tan importante que no puede existir una sin la otra. Podemos decir que son muchas las causas de tipo social y político las que podríamos mencionar y también enumerar. Pero debemos hacer hincapié en que ninguna de estas variantes serían posibles sin un factor determinante. Pueden llamarnos conspiranoicos o simplemente especuladores, en fin ese no es el problema. El problema es mucho mayor y debe ser atendido desde su origen como tal.

En chile desde los años 70 ya con mayor auge los movimientos neomarxistas que han sido instaurados por motores internacionalistas fueron entregados a nuestro pueblo bajo un halo de libertad y equidad, bajo la bandera de la Paz Mundial y por sobre todo El Progreso. Son estos Organismos Internacionales, ONU, ONG, OMS, y en especial la Banca Internacional quienes están detrás de aquel trabajo brillante y efectivo, el cual ha sido capaz no solamente de de captar la atención, sino de insertarse en cada organismo del estado, y comunicación, en conclusión cultural, histórica y política. La organización a nivel mundial autodenominada por ellos mismos Sionistas”, el pueblo elegido o mejor dicho “El Pueblo Judío”, quienes determinan a través de su estrategia de guerra molecular el despliegue de sus planes de dominio mundial en nuestro territorio. Condicionan en su propaganda de guerra como las sociedades deben comportarse para ser serviles en su dominio. Y en ese cause de brillantes ataques contra la historia de nuestro pueblo ha sido la mujer quien se convirtió en el más grande objetivo táctico y al mismo tiempo es la imagen que han utilizado por motivos “obvios”para degradar a los pueblos. Hacer posible la división entre hombres y mujeres, pues ellos saben muy bien que de esa forma pueden destruir y así como también manejar nuestra historia. Saben ellos muy bien que ese núcleo representa la union de lo femenino y masculino, el equilibro natural generador de vida, sin ese acto de unión biológica o espiritual tampoco nosotros tendríamos la posibilidad de estar hoy presentes y presenciar nuestra decadencia total.

“A través de los medios informáticos, sociales y económicos se ha insertado en la mente de la mujer que el materialismo es la libertad individual y finalmente colectivo.”

Desde la niñez las niñas se ven bombardeadas por las imágenes de tipo sexual en este caso subliminalmente hacen alusión a la pedofilia, por que? La razón es, que ya que no solo son aceptadas por la mente inocente de una niña en este caso, sino con mayor falta por adultos que asumen como realidad agradable de la cual pueden ser parte. Es en el hogar (núcleo) donde es permitida abiertamente por las familias, padres, abuelos, vecinos, etc, los cuales permiten la hípersexualización de los niños y niñas a través de los estereotipos que nos entrega la comunicación, programas de televisión, música y películas. Los medios de comunicación, medio de educación indiscutido en las décadas anteriores, por este medio es por el cual ingresa y penetra en la mente de los niños. La propaganda enemiga ingresa al hogar por autorización de los padres, sea por ignorancia o simplemente por un letargo, producto de un sistema disfuncional que actúa así a propósito justamente para ello, pero seamos honestos, ingresa a sus hogares por un desprecio total por la vida de sus propios hijos. Entonces aquellas niñas que debieron crecer en un ambiente de protección, respeto y amor. Se vieron absolutamente desvalidas y vulneradas por la propia responsabilidad de los padres que no hicieron más que dejar a su propia suerte el trabajo que les correspondía desde el día que decidieron traer al mundo a su propia sangre, y legaron su propia responsabilidad por cobardía a aquello que les deparaba la vida en sus barrios, vecinos, comunidades, a los medios de comunicación y propaganda enemiga, ( las cosas por su nombre: enemiga) quienes lavaron el cerebro de millones de niñas con conceptos creados con este fin acerca de lo que es aceptado y por lo tanto correcto, pero vulnerando totalmente sus derechos por el simple motivo de ser niñas y las futuras madres, en conclusión quienes representan a La Patria. Estos enemigos manipulando la mente a través de parámetros de conductas sociales en estas niñas, generaron el contacto y socialización con menores de su misma edad en el ámbito amoroso con un propósito sexual, de esa forma transformando a aquellas niñas en la concreción de sus planes de destrucción.

Son ellas la moneda de cambio que usan los padres de esa generación para obtener un bienestar económico democrático y liberal. Son estas niñas quienes fueron sacrificadas de la forma más aberrante en un rito inconsciente dejando de lado así su propia irresponsabilidad y permitiendo la destrucción de su inocencia, pureza e infancia con sentimientos y sensaciones impropias de un inocente niño. Y estás determinarían su futuro y posterior destrucción espiritual, convirtiéndolos así en esclavos que servirían aún más a los propósitos del sistema conocido actualmente como Nuevo Orden Mundial. Es la Victoria de los Aliados que aún sigue concreta y aplicada en cada rincón de la tierra.

Luego al paso del tiempo en las escuelas, la educación sexual expandida cual peste bubónica por el enemigo en el sistema educativo, desde el principio de la actual democracia, sin pudor alguno formando la mentalidad de las jóvenes. Debemos hacer hincapié en afirmar que son sus propios padres quienes permiten, aceptan y defienden aquello que debería ser una educación valorica, espiritual y parte fundamental de nuestra historia, pero fue distorsionada implementando una despreciable, confusa y ambigua educación sexual, ejecutada por profesores liberales, pedofilos, resentidos, sin vocación ni respeto por aquellas que habrían de ser nuestro Futuro, niñas la cuales en vez de convertirse en madres de quienes podrían ser parte de una revolución política, se convirtieron en madres de vagos, drogadictos, suicidas, delincuentes sin interés por su propia vida, en conclusión por su propia Madre (Patria).

Aquellas niñas adolescentes sin respeto por su Patria(madre) y por el estado (Padre) serán abusadas y posteriormente fecundadas por sus padres, tíos, abuelos, amistades de la escuela o simplemente víctimas de la pedofilia, en conclusión por sus enemigos, quienes forman parte de la cultura social moderna, la cual reiteramos, es aceptada por sus propias familias las cuales incentivan y permiten por su propia incapacidad no responsabilizarse de sus propios actos, historia, familia, raza y posterior futuro. Son estas jovencitas manchadas por la vergüenza de no tener la posibilidad de nacer en un hogar que guarde su vida, pureza y condición sagrada desde su nacimiento, quienes desconocen totalmente cuál es su papel fundamental dentro de un país, despreciando su propia sangre con motivos fundados pero provocado por aquellos que atentaron en contra de su bien más sagrado y por consiguiente a través de si mismas en su desamparo a vivir en la vergüenza, deshonor y desinterés alguno por su propia vida. Son ellas quienes se encargarán de destruir esta sociedad la cual es parte de un círculo vicioso que no tendrá fin mientras nosotros hagamos un cambio qué parta por romper con las estructuras mentales, la programación sistemática, la cobardía y la falta de iniciativa heroica. Es esta acción bélica en la cual cambiemos nuestra propia historia familiar, posteriormente social y desterremos sepultando a esa sociedad que no tiene valor alguno y que como muerto viviente no tiene derecho a existir.

Podemos afirmar que este artículo es una reacción nauseabunda y purulenta. Es producto de la impotencia que nos invade a ver nuestro estado actual como país. Al ver nuestra sociedad podrida y pestilente que ha sabido aceptar y normalizar la peste que la rodea por cobardía de nosotros mismos, la cual ha terminado por sepultar nuestro presente. Es el amor puro el que ha sido desterrado, el respeto, el Honor y La Voluntad que de los Hombres por naturaleza se manifiesta, pero actualmente se ve cada vez más lejana esa probabilidad. Todo lo que sucede actualmente a nivel político , psicosocial, económico, y espiritual es producto de años de historia de la cual ustedes hoy son cómplices y principales protagonistas a tal punto que es su propio letargo el cual ha permitido al enemigo avanzar y cambiar el bienestar colectivo por simples comodidades o simples placeres mundanos, olvidándonos que somos protagonistas de nuestra propia Historia. Cuantos movimientos que se autodenominan Nacionalsocialista levantan la bandera de la lucha, Voluntad y rescate de todo un pueblo y en cuantos de ellos se ocultan, pedofilos, abusadores de mujeres, traidores, mentirosos, homosexuales, materialistas y por sobre todo lo más penoso cobardes sin honor! Si debe ser el Hombre quien debió proteger el Honor de Nuestras mujeres, El futuro de su propia patria, son estos los mayores responsables de su degradación, son ellos quienes deben asumir el costo de su actuar pusilánime y enmendar el error dando su vida por aquellas niñas que han de venir y que sean ellas las madres de un nuevo Chile! Y en las mujeres despertar a su propia mediocridad y luchar a muerte contra los enemigos que se encuentran en todo ámbito de cosas y arriesgarse a perder lo material pero recuperar lo más importante, el Honor y su sentido y propósito espiritual de todo un país!

“El Estado debe declarar al niño como el tesoro más preciado del pueblo. Si el pueblo percibe que el gobierno trabaja para el beneficio de los niños, soportará casi cualquier restricción a la libertad y cualquier tipo de privación.”

Adolf Hitler.

Septiembre 9 del año 2020

Paloma Gaby Rios Diaz.

Directora de Ediciones Boca del Lobo.

Alemania Debe Perecer

Destacado

Éste dinámico volumen describe un plan integral para la extinción de la Nación alemana y la erradicación total de la tierra, de toda su gente. También, está contenido dentro, un mapa que ilustra la posible disección de Alemania y el reparto de sus tierras. * * * * * A todos aquellos hombres y mujeres que preferirían morir luchando por la libertad, que permanecer vivos como esclavos; A todos aquellos hombres y mujeres que, sin miedo, dicen la verdad; tal y como conciben a la verdad; A todos aquellos hombres y mujeres que, inspirados por los esfuerzos, las esperanzas y las aspiraciones de la humanidad anteponen sus propias necesidades; Este libro está humildemente dedicado

NOTA ESPECIAL PARA EL LECTOR ALEMANIA DEBE PERECER

presenta un plan para la paz permanente y duradera entre las naciones civilizadas. Basa su tesis en la eventual derrota de Alemania por parte del Imperio Británico y sus Aliados, sin la ayuda de los Estados Unidos. Sin embargo, si las circunstancias decretasen que el público estadounidense emitiese su voto a favor de la guerra como medida de autodefensa, (y es la ferviente plegaria del autor que esto nunca suceda) sería primordial que las vidas de nuestros hijos naturales no fueran sacrifcadas en vano como lo fue la vida de sus padres hace una generación. Si nuestros soldados deben salir a matar o morir en la batalla, al menos dejen que se les de no sólo un eslogan, sino un propósito solemne y una Promesa Sagrada. ¡Que este propósito sea una Paz Duradera! Y, ésta vez, esa promesa ¡debe ser cumplida!

Acerca de Éste Libro

La actual guerra no es una guerra contra Adolf Hitler. Tampoco es una guerra contra los Nazis. Es una guerra de pueblos contra pueblos; de pueblos civilizados que visualizan la luz, contra bárbaros incivilizados que aprecian la oscuridad. De los pueblos de esas naciones que surgirán adelante con esperanza hacia una nueva y mejor fase de la vida, enfrentados contra la gente de una Nación que viajaría con entusiasmo hacia atrás a las edades oscuras. Es una lucha entre la Nación alemana y la humanidad. Hitler no es más culpable por esta guerra alemana de lo que fue el Káiser por la última. Ni Bismarck antes que el Káiser. Estos hombres no originaron ni continuaron las campañas de guerras Alemanas contra el mundo. Ellos fueron simplemente espejos refejando siglos de antigua lujuria innata de la Nación alemana por la conquista y el asesinato en masa. Esta guerra está siendo librada por el pueblo alemán. Son ellos quienes son responsables. Son ellos a quienes debe hacerse pagar por ésta guerra. De otra forma, siempre habrá una guerra alemana contra el mundo. Y con semejante espada colgando para siempre sobre las cabezas de las naciones civilizadas del mundo, no importa cuán grandes sean sus esperanzas, cuán agotadores sean sus esfuerzos, nunca lograrán crear esos frmes y sólidos cimientos que ellos deben primero establecer para la paz permanente, si alguna vez tienen la intención de comenzar a construir un mundo mejor. Porque de hecho no sólo no debe haber más guerras alemanas; incluso no debe seguir habiendo la menor posibilidad de que alguna ocurra de nuevo. El objetivo de la lucha actual debe ser un alto f inal a la agresión alemana, no un cese temporal. Esto no quiere decir un dominio armado sobre Alemania, o una paz con ajustes políticos o territoriales, o una esperanza basada en una Nación derrotada y arrepentida. Tales acuerdos no son garantías sufcientemente concluyentes de no más agresiones alemanas. Esta vez Alemania ha forzado una GUERRA TOTAL sobre el mundo. Como resultado, debe estar preparada para pagar una PENA TOTAL. Y hay una, y solamente una, tal Pena Total: ¡Alemania debe perecer para siempre! ¡En realidad, no en suposición! * * * * * Diariamente, la verdad se imprime sobre nosotros por observación, y sobre otros menos afortunados por las bombas, que la doctrina alemana de la fuerza no se basa sobre la conveniencia política o la necesidad económica. La lujuria personal por la guerra de aquellos que dirigen al pueblo alemán no es más que una parte componente de la lujuria de guerra que existe en todo el conjunto de las masas alemanas. Los líderes alemanes no están aislados de la voluntad del pueblo alemán porque, apartados de esta voluntad, no podrían surgir o existir en absoluto. Su inspiración personal, la motivación, incluso el consentimiento de sus acciones son todas y cada una proyectadas por los líderes alemanes desde lo más profundo del alma Nacional alemana. Con demasiada frecuencia, se ha afrmado que el actual impulso alemán hacia el dominio mundial es sólo el gangsterismo callejero practicado a escala Nacional organizada, derivado principalmente de las clases más bajas, las heces de Alemania. Tal afrmación no está sustentada por hechos, porque la misma lujuria, la misma fuerza bruta que los alemanes muestran hoy bajo el gobierno de los llamados “ Nazis de clase baja”, también la manifestaron en 1914, en un momento en que “las clases altas” y los “especímenes más nobles” capaces de ser producidos por la Nación alemana, los Junkers(1), gobernaban esa tierra. Y un vasto número de intelectuales alemanes, otra “clase alta” alemana, ¡se sentaron como miembros del Reichstag alemán! ¡No! El problema del Germanismo no debe ser transmitido de nuevo a la próxima generación. El mundo nunca más debe ser estirado y torturado en el potro(2) alemán. Nuestro es el problema; nuestra solución. El mundo ha aprendido, con un conocimiento nacido de tragedias demasiado numerosas, demasiado horribles para recordar, que independientemente de qué líder o clase gobierne a Alemania la guerra será librada contra él por ese país, porque la fuerza que lo obliga a la acción es una parte inseparable del alma de las masas de esa Nación. Es cierto que esa alma, en algún momento, podría haber sido formada de otra manera. Pero aquella época estuvo en el ciclo civilizador de hace mil años. Ahora es demasiado tarde.

Nosotros sabemos eso. Nuestros hombres de 1917 no lo sabían. Ellos no tenían ningún precedente en el que basar su experiencia. Nosotros no tenemos esa excusa hoy. Sus inútiles sacrifcios y sus esfuerzos vacíos deben hoy dictar nuestras propias acciones y decisiones. Nosotros estamos pagando por la falta de experiencia de la última generación al lidiar con las personas de la Nación alemana. Cuando, y si el momento llega para nosotros de tomar una decisión y acción similar, no debemos repetir su error. El costo resulta demasiado grande; no sólo para nosotros, sino para todas las generaciones futuras. Debemos darnos cuenta de que ningún líder puede gobernar Alemania en absoluto a menos que, de alguna manera, él encarne el espíritu y exprese el alma de guerra existente en la mayoría de sus gentes. La palabra “mayoría” es utilizada deliberadamente porque al hablar de las masas que componen una Nación, debe admitirse de manera imparcial que alguna fracción de la masa debe forzosamente discrepar de la misma. En consecuencia, aquí no se hace ninguna injusta afrmación de que todos en Alemania son culpables de sus infames delitos contra el mundo. De hecho deberemos, al seguir nuestro punto de vista, favorecer a Alemania permitiendo que como mucho el 20% de su población sea enteramente inocente de complicidad en sus crímenes, así como además de ser ajeno a cualquier porción de su alma de guerra. Nosotros por lo tanto concedemos, por el bien del argumento, que unos 15,000,000 de alemanes son absolutamente inocentes. PERO ̶ deberán polacos, checos, eslovacos, austriacos, noruegos, holandeses, belgas, franceses, griegos, ingleses, irlandeses, escoceses, canadienses, australianos y estadounidenses, ya que nosotros también podríamos a la larga sentir la punta de la bota alemana ̶ ¿Deberán todos estos pueblos, que suman alrededor de 300,000,000 de los más civilizados, más cultos de la tierra sufrir constantemente y enfrentarse a la muerte no natural en cada generación para que una pequeña parte de la población alemana pueda seguir existiendo? ¿Son esos 15,000,000 de alemanes tan valiosos, tan indispensables para la humanidad que 300,000,000 de hombres, mujeres y niños inocentes deberán librar una guerra con Alemania cada vez que ella así lo decrete? ¿Será el único futuro que enfrenten los pueblos civilizados luchar perpetuamente contra los alemanes? ¿Por qué criar niños mientras que Alemania engendra guerra? ¿No son los holandeses un pueblo sobrio y prospero? ¿No son los franceses cultos? ¿No son los checos industriosos? ¿No están los polacos profundamente apegados a la tierra, la familia y Dios? ¿No son los escandinavos un pueblo decente? ¿No son los griegos valientes y audaces? ¿Acaso los ingleses, irlandeses, escoceses y estadounidenses no son personas progresistas y amantes de la libertad? Y en una muy simple aritmética, ¿no son estos 300,000,000 más que 15,000,000 de alemanes? Si la democracia, como los estadounidenses lo saben, es un gobierno mayoritario en un sentido nacional, también debe serlo en un sentido internacional. El mayor bien para el mayor número es la regla de oro de la democracia; luchar por la democracia mundial es garantizar los derechos de la mayoría de los pueblos democráticos contra las incursiones hechas sobre ellos por una minoría autocrática. Si esto no es así, ¿por qué reclutar un vasto ejército para la defensa de la democracia? ¿Por qué entrenar a los soldados estadounidenses para asesinar a un enemigo hipotético de la democracia, cuando la voluntad que engendra éste enemigo se fortalece y crece con cada baño de sangre sucesivo?

En 1917, los soldados estadounidenses, como los de cualquier otra Nación importante, fueron obligados a asesinar por millones. ¿Para qué? ¿Supongamos que nos vemos obligados a matar de nuevo? Porque las guerras sólo se ganan asesinando, no muriendo. ¿Una vez más para qué? ¿Otra traición? ¿Traicionar a nuestros soldados se va a convertir en un hábito Nacional? Porque es bastante evidente, que luchar una vez más en la defensa democrática contra Alemania con cualquier objetivo en vista, salvo la extinción de ese país, constituye, aunque pierda la guerra, una victoria alemana. Luchar para ganar, y no para acabar esta vez con el Germanismo para siempre exterminando por completo a aquellas personas que esparcieron su doctrina, es preconizar el estallido de otra guerra alemana dentro de una generación. Déjennos pues advertir, porque no es ilógico suponer que algún día el soldado pueda emerger de debajo de la pesada capa del “deber” y llegar, como capital laboral y civil, a exigir “derechos”. No debe ser irracional conjeturar que un soldado también debe tener derechos, así como también deberes. Ciertamente, un hombre forzado contra su instinto de matar tiene derechos; tal vez no los derechos de salarios y horarios, ni los derechos a utilidades, ni el derecho de hablar sin restricción contra sus superiores, lo que en un sentido militar presagia una catástrofe. No, ninguno de estos; sólo algunos derechos simples, tres de los cuales aparecerían como su deber incontestable de exigir: uno, que se le suministre adecuadamente con las armas apropiadas en cantidades sufcientes para que haya un mínimo de desperdicio ligado a su capacidad de “matar”, ̶ en segundo lugar, que no sea traicionado por los quintacolumnistas(3) quienes deben, en tiempo de guerra, ser despachados sumariamente, por encarcelamiento o ejecución, y por último, de la mayor importancia, que reciba una declaración definitiva de su gobierno garantizándole de una vez por todas que éste macabro, horrible asunto de matar alemanes es para un fin; para que su hijo pueda conocer la paz sin tener que matar por ella. Si tal garantía no se le concediera antes de su lucha, o no se la mantuviera después de su lucha, como no lo fue la última vez (aunque los generales sabían, entre ellos nuestro propio Pershing(4), que Alemania en aquel momento debería haber sido inalterablemente extinguida) ¿No puede entonces tomar tal acción por sus propias manos? Concediendo que los obreros tienen derecho a huelga cuando se violan sus derechos, concediendo que el capital se retiene de circulación cuando se considera que su uso no es rentable, concediendo que el civil se sienta tiranizado cuando se ponen en peligro sus libertades civiles, ¿Qué curso no puede tomar el soldado una vez que se dio cuenta de que ha sido engañado, repetidamente, por aquellos por quienes mató? Cuando llegue el día del ajuste de cuentas con Alemania, como llegará, sólo habrá una respuesta obvia. ¡Ningún estadista, político o líder responsable de los acuerdos de posguerra tendrá derecho a disfrutar de darse el lujo personal del falso sentimiento y la mojigatería superfcial y declarar que Alemania, engañada por sus líderes, merecerá el derecho de resurrección! No se le permitirá, esta vez, olvidar tan fácilmente a los bombardeados, a los millones de mujeres y niños sepultados bajo escombros que vivieron un inferno en la tierra; los acribillados, los cuerpos de soldados aplastados por tanques; los muchos países cuyas energías fueron minadas y sus recursos agotados. ¡Y, sobre todo, no se le permitirá ignorar los sacrifcios desinteresados hechos por la gente común para que la bestia que es Alemania nunca vuelva a vagar por la tierra! Es una obligación categórica que el mundo le debe a los que lucharon y murieron ayer contra el alemán, y para aquellos que están luchando contra él hoy, así como es una obligación ineludible para la generación actual con aquellos que aún no han nacido, asegurarse de que los perversos colmillos de la serpiente alemana nunca volverán a atacar. Y ya que el veneno de esos colmillos se obtiene de su fatal ponzoña, no desde dentro del cuerpo, sino desde el alma de guerra del alemán, nada más garantizará la seguridad y salvaguarda de la humanidad, al menos que esa alma de guerra sea expurgada para siempre, y el cadáver enfermo que lo alberga sea removido de este mundo para siempre. Ya no hay ninguna alternativa: ¡Alemania Debe Perecer! Esta guerra, con sus angustiosas miserias, sus indescriptibles devastaciones alemanas, sus indecibles atrocidades alemanas, es nacida del alma guerrera de aquellos bárbaros de quienes Maquiavelo, escribiendo hace más de cuatrocientos años, observó: “Las ciudades alemanas tienen poco o ningún valor en cualquier cosa, a excepción de armar almacenes militares y hacer mejores sus fortificaciones.. en vacaciones en lugar de otras diversiones, a los alemanes se les enseña el uso de armas.

Amor y Honor – El Mito del Siglo XX Alfred Rosenberg

Destacado

Un sinnúmero de guerras de los últimos 1900 años han sido definidas como guerras de religión.

Muchas veces con razón, a menudo erróneamente. Pero que de cualquier manera hayan podido ser libradas guerras de exterminio por una convicción religiosa, muestra en qué gran medida se había logrado alienar a los pueblos germánicos de su carácter primigenio. El respeto ante una creencia religiosa era para los germanos paganos tan lógico y natural como para los posteriores arrianos; recién la imposición de la pretensión de exclusividad del otorgamiento de la bienaventuranza (Alleinseligmachung) por parte de la Iglesia romana endureció el alma europea y provocó con necesidad natural luchas de defensa en el campo contrario, las cuales, dado que igualmente fueron llevadas por una forma extraña a la especie, tuvieron que provocar por su parte un anquilosamiento espiritual (luteranismo, calvinismo, puritanismo). Pero, a pesar de todo, la mayoría de las luchas de los héroes conductores de nuestra historia fueron llevadas menos por dogmas teológicos sobre Jesús, María, la naturaleza del Espíritu Santo, el Purgatorio, etc., que por valores del carácter. Las Iglesias de todas las confesiones declararon: tal la fe, la religión, tal el ser humano. Esto fue necesario y prometedor de éxito para cualquier Iglesia, ya que de esta manera el valor humano se hacía depender de sus dogmas compulsivos, o sea que los seres humanos eran atados anímicamente a la organización eclesiástica en cada caso. En cambio, la confesión europeo-nórdica —consciente o inconscientemente— siempre tuvo el tenor: tal como el ser humano, así su religión, Más exactamente aún, así la índole respectivamente, el contenido de su fe. Si la religión escudaba los máximos valores del carácter, entonces era genuina y buena, indistintamente de qué formas el ansia humana pudiera haberla rodeado. Si no lo hacía, si reprimía orgullosos valores propios, debía ser sentida en la más profunda interioridad del germano como nefasta. Ahora bien: existen dos valores sobre todos los demás en los que se revelan desde hace casi dos milenios todas las antítesis entre Iglesia y raza, teología y fe, dogma religioso compulsivo y orgullo del carácter, dos valores arraigados en lo volitivo, por los cuales desde siempre se ha luchado en Europa para imponer el predominio de uno de ellos: amor y honor. Ambos pugnaban por ser considerados como valores máximos; las Iglesias querían —por extraño que esto pueda parecer— dominar por el amor, los europeos nórdicos querían vivir libremente mediante el honor o morir libremente con honor.

Ambas ideas hallaron mártires dispuestos al sacrificio, pero su antagonismo no siempre llegó a hacerse lúcidamente consciente. Por frecuente que haya sido su manifestación efectiva.

Este conocimiento ha quedado reservado a nuestra época, él es una vivencia mística, y sin embargo, clara como la luz blanca del sol.

Amor y compasión, honor y deber, son esencialidades anímicas que, revestidas de diversas formas exteriores, representan para casi todas las razas y naciones de cultura, fuerzas impulsoras de su vida.

Ahora bien: según que al amor en su versión más generalizada o al concepto del honor como tal le fue acordado el lugar, del modo correspondiente a esta orientación anímica a la meta se desarrollaron la visión del mundo y la forma de existencia del pueblo en cuestión. Una u otra idea constituía el cartabón según el cual eran medidos todos los pensamientos y las acciones. Pero para crear un signo determinante de una época debía prevalecer uno u otro ideal. Ahora bien: en ningún lado la lucha entre estas dos ideas puede ser observada más trágicamente que en las controversias entre la raza nórdica, y los pueblos por ella determinados diferentemente, con el mundo racial circundante y sus peculiares concepciones del mundo.

En vista del interrogante que surge de cuál ha sido el motivo decisivo que ha probado ser para la raza nórdica el formador de almas, de Estados y culturas, parece de una evidencia total que casi todo lo que ha mantenido el carácter de nuestra raza, nuestros pueblos y Estados, ha sido en primer término el concepto del honor y la idea del deber, proveniente de la conciencia de la libertad interior y unida inseparablemente al primero. Pero en el momento en que amor y compasión (o, si se quiere: el compartir el sufrimiento) llegaron a ser predominantes, comienzan las épocas de disolución racial-nacional y cultural en la historia de todos los Estados alguna vez determinados nórdicamente.

Hoy se predica hasta el hastío el hinduismo y el budismo. Ahora bien: la mayoría de nosotros no poseemos de la India otro concepto que el que nos transmiten teósofos y antropósofos. Hablamos de la India como de una visión del mundo de un espíritu tierno, que se diluye en el universo, que enseña el amor por la humanidad y la compasión como lo más alto. Sin duda, la filosofía tardía que se pierde en lo infinito, la doctrina del Vedanta-Atman-Brahman, el budismo que persigue la salvación del sufrimiento de este mundo, junto con miles de proverbios dispersos en toda la literatura india, justifican esta interpretación: “No hay nada que no pueda ser realizado mediante la benevolencia… Felices son los que se retiran a la selva,después de haber colmado la esperanza de los menesterosos, y haber hecho bien hasta a los enemigos”, etc. Y sin embargo, en estos productos plenos de amor y compasión de la época tardía india penetran concepciones más antiguas, completamente distintas, que no reconocen como única meta digna de ser perseguida un sentimiento personal de felicidad y ausencia de sufrimiento, sino el cumplimiento del deber y la afirmación del honor. En uno de los himnos indios más antiguos el deber hasta es ensalzado como “sexto sentido interior”, en el Mahabaratam (en su forma originaria) toda la lucha gira alrededor de esta idea. El héroe Fima, que sólo a desgana participa en la guerra, dice que abandonaría a su soberano, “si mi señor Juzischthira no me retuviera con la atadura del deber del Chatria, de modo que hasta debo alcanzar sin piedad a los caros nietos con sus flechas”.

El fuerte Karna dice:

El honor cual una madre otorga al

ser humano vida en el mundo,

el deshonor consume la vida,

aunque el bienestar del cuerpo prospere.

El rey Durjozana es abatido en contra de todas las leyes de la guerra y se lamenta:

¿No os avergonzáis de que Fimasen

deshonestamente me ha matado?

…………………………………………….

Nosotros siempre honestamente hemos combatido,

y honor nos queda en la victoria.

Vosotros siempre deshonestamente habéis luchado,

y tenéis con vergüenza vuestra victoria.

……………………………………………

Pero yo he dominado el mundo

hasta la lejana orilla del mar,

valiente he estado frente al enemigo

y muero ahora como un héroe

deseo morir, al servicio del deber,

y asciendo, del grupo de amigos

acompañado, a la morada de los Dioses.

Estos son, ciertamente, sones por completo distintos de los que encontramos generalmente en los himnos conocidos. Pero éstos y cien otros pasajes de la literatura india demuestran que también el antiguo indio —y este fue el que creó la India— entregó su vida no en aras del amor, sino del deber y del honor. Un desleal también era condenado en la India aria no porque hubiera devenido falto de amor, sino falto de honor. “Es mejor renunciar a la vida que perder el honor: la entrega de la vida se siente sólo un instante, pero la pérdida del honor día tras día”, dice un proverbio popular.1 “Al héroe le parece en su corazón como si un fin pudiese ser alcanzado mediante el valor heroico, a un cobarde mediante la cobardía”, constata otro proverbio y anticipa la valoración, Agúcense los ojos para este rasgo de la naturaleza india antigua hasta llegar al valeroso rey Poros, quien vencido por Alejandro en honesta batalla campal, sigue siendo, sin embargo, todo un caballero. Herido, no huyó del campo de batalla cuando todos los demás se dispersaron: “¿Cómo he de proceder contigo?” preguntó Alejandro al adversario vencido. “A modo de rey”, fue la respuesta. “Nada más?”, dijo el macedonio. “En la expresión a modo de rey, está contenido todo”, rezó la respuesta. Y Alejandro agrandó el área de dominio de Poros, quien de ahí en adelante fue un fiel amigo suyo. Si este relato es histórico o no, es indiferente. Pero muestra el sentido interior del honor, la lealtad, el deber y el coraje, que eran comunes, y hasta naturales, a ambos héroes y evidentemente también mal historiador.

Este concepto viril del honor ha sostenido los reinos indios antiguos, ha dado la precondición de un vínculo social. Pero cuando este concepto el honor fue desplazado por sistemas filosóficos ritual-religiosos, ligados a la descomposición racial, y que negaban todas las barreras terrenales, se destacaron en forma decisiva puntos de vista religiosos dogmáticos, luego económicos. Con la filosofía del Atman-Braman trasplantada a la vida terrenal, el ario negaba —como ya hemos señalado— su raza, con ello su personalidad, pero con ello también la idea del honor como columna vertebral anímica de su vida.

El amor y la compasión —aún cuando aducen abarcar a “todo el mundo”— se dirigen siempre al ser amante o sufriente individual. Pero el deseo de liberar a otros o a sí mismo del sufrimiento es un sentimiento puramente personal, que no contiene ningún elemento realmente fuerte, formador de pueblos o Estados. El amor al prójimo o al más alejado puede generar acciones de la mayor voluntad de sacrificio, pero es igualmente un impulso del alma referido a lo individual, y ningún ser humano ha exigido aún en serio el sacrificio de todo un Estado, de todo un pueblo en aras de un amor que no estuviera en relación con éste mismo. Y en ninguna parte aún ha caído un ejército por tal motivo.

Esencialmente más blanda que la antigua India nos sale al encuentro la vida ateniense. Cierto es que también aquí una epopeya habla de hazañas heroicas; pero ellas están fundamentadas más bien estéticamente. (Más detalles en el segundo libro.) Sin embargo, los trescientos espartanos ante las Termópilas constituyen para nosotros un símbolo del honor y del cumplimiento del deber. Nada constituye mejor testimonio de la fuerza que nos mueve a nosotros, los occidentales, que nuestros intentos de reconstrucción de la vida griega, que durante mucho tiempo pasaban por ser historia. No podíamos concebirlo absolutamente de otra manera sino que todos los helenos habían sido impulsados por el honor y el deber; recién muy tarde nos hemos debido convencer de la blandura de la vida griega en esa dirección. El griego dotado de fantasía no se ajustaba tampoco en la vida común muy estrictamente a su palabra, el valor jurídico desapasionado de una afirmación solemne apenas era reconocido por él. Aquí descubrimos por así decir el punto más vulnerable del carácter griego, en este aspecto se halla también la verdadera brecha para la invasión del pro-asiatismo mercantil-defraudador, de modo tal que la mentira y la falsedad constituyeron más tarde permanentes fenómenos concomitantes de la vida “griega”, que indujeron a Lisandro, a la expresión “a los niños se los engaña con dados, a los hombres con juramentos.” Pero, no obstante, el griego genuino estaba imbuido de un sentimiento de libertad que debe ser absolutamente definido como anclado en la conciencia del honor. El homicidio de las mujeres y el suicidio de los hombres vencidos en una batalla no es un hecho raro. “No te des en servidumbre mientras tengas la posibilidad de morir libre” enseña aún Eurípides. El recuerdo de la hazaña de los Fokios, que, antes de la batalla rodearon a su pueblo que quedaba atrás con una valla de madera con la instrucción de poner fuego a ésta en el caso de una derrota, sigue siendo un testimonio heroico de fuerte simbolismo. Los descendientes de Zakynthos prefirieron morir en las llamas antes que caer en las manos de los púnicos. Aún en época tardía (200 a.C.) pueden ser comprobados testimonios de heroicidad mítica, p. ej., en Abidos, que asediada por Filipo el Joven, no se entrega, más bien los hombres acuchillan a sus mujeres y niños, se arrojan ellos mismos a las cisternas y destruyen la ciudad mediante el fuego. Igual valoración de la vida, de la libertad y del honor se manifiesta también en las antiguas mujeres griegas cuando se trataba de protegerse contra la violación. Así se ahorcó, fuertemente inducida por su madre, Eurídice; al ser vencido el soberano de Elis en el siglo 3, se ahorcó la esposa de éste con sus dos hijas.

Pero de cualquier manera debe admitirse que la estática de la vida griega estaba determinada no por el carácter, sino por la belleza, lo que, como ya se dijo, tuvo como consecuencia nefasta la inconsecuencia política.

Por influencia de Alejandro —quien tuvo conciencia de su heterogeneidad también desde el punto de vista racial— volvió a apoderarse nuevamente un concepto de cría selectiva de la existencia predominantemente estética en la Grecia de las postrimerías. Alejandro no perseguía expresamente la meta de una monarquía mundial y la mezcla de pueblos, sino que quería solamente reunir a los persas y los griegos reconocidos como racialmente emparentados, llevarlos bajo una soberanía, para evitar ulteriores guerras. Reconoció las ideas impulsoras y los valores de carácter de la capa superior persa como ligados a su concepción macedónica del deber: en puestos directivos puso por tal razón únicamente a conductores macedónicos o persas, excluyendo deliberadamente a semitas, babilonios y sirios. Después de la muerte de Alejandro sus sucesores se esforzaron por imponer la concepción estatal del mismo en sus países y provincias. Como un héroe de tiempos primigenios descuella aquí el tuerto Antígono, quien siendo octogenario cae en el campo de batalla en la lucha contra los herederos “legítimos”, dado que no pudo alcanzar la perseguida unidad del Imperio. Pero las culturas injertadas nórdico-macedónicas no fueron suficientemente duraderas. Cierto es que transmitieron saber, arte y filosofía griegos, pero no poseyeron la fuerza plasmadora de tipos, ni lograron imponer su concepto del honor. La sangre extraña subyugada venció, la época del helenismo sin carácter, frívolamente ingenioso, comenzó.

Si en alguna parte el concepto del honor ha sido el centro de toda la existencia, es en el Occidente nórdico, en el germánico. Con un señorío único y sin precedentes el vikingo se presenta en la historia. El indomable sentimiento de libertad, al producirse un incremento de población, empuja una ola nórdica tras la otra por sobre los países, Con derroche de sangre y despreocupación heroica el vikingo erigió sus Estados en Rusia, en Sicilia, en Inglaterra y en Francia. Aquí imperaban los instintos raciales originarios sin ninguna atadura ni disciplina, sin ser trabados por reflexiones educacionales de conveniencia o un orden jurídico determinado. El único peso gravitacional que el hombre del norte llevaba consigo era el concepto del honor personal. El honor y la libertad impulsaban a los individuos a la lejanía e independencia, a países donde había espacio para señores, o los hacían combatir por su autonomía en sus fincas solariegas y castillos hasta el último hombre. La genial ausencia de designios utilitarios lejos de toda reflexión mercantilista, era el rasgo fundamental del ser humano nórdico cuando a pesar de todo el salvaje ímpetu juvenil se presentó en el Occidente como creador de historia. En torno a las personas individuales se agrupaban los hombres del séquito más estrecho, lo que luego poco a poco tuvo que conducir necesariamente a la instauración de determinados preceptos de la vida social, dado que finalmente en todas partes después de una expedición seguía un sedentarismo de naturaleza campesina (que en el sud ciertamente decayó con rapidez, sucumbiendo en la suntuosidad de la putrefacción oriental de las postrimerías). Pocas veces se presenta al observador un segundo ejemplo en la historia en el cual la postura de un pueblo es determinada tan pura y totalmente por un solo valor supremo: todo el poder, todos los bienes, todo nexo, toda acción, están al servicio del honor, al que, siendo necesario, también se sacrifica sin titubear y sin pestañear la vida. Así como la ley del honor domina la vida, así se refleja en la poesía y se extiende como principio fundamental a través del mundo de las sagas: ninguna otra palabra sale al encuentro allí con tanta frecuencia como el honor. Por esa razón el heroico mundo nórdico, a pesar de todo su salvaje desgarramiento, de su desbordante subjetivismo, es tan uniforme en su esencia y en la línea de su destino. Causa satisfacción hallar estos conocimientos en círculos de maestros alemanes que hasta ahora estaban inhibidos por un esteticismo grecizante. Aquí ha sido tocado el nervio del destino de toda nuestra historia según la índole de la valoración del concepto del honor se decidirá también todo nuestro futuro alemán, nuestro futuro europeo.

Aunque el ser humano nórdico antiguo procediera con violencia, el centro consciente del honor de su ser generaba también en el combate y en la muerte una atmósfera limpia. La guerra podía ser llevada brutalmente, pero pronunciarse por sus muertos era considerado como la primera premisa del hombre nórdico (Krieck). Este sentimiento de responsabilidad, exigido de cada personalidad individual, constituía la más eficaz defensa contra el pantano moral, aquella descomposición hipócrita de los valores que en el curso de la historia de Occidente se ha volcado sobre nosotros, bajo las distintas formas de la humanidad, como tentación enemiga. Ora se llamó democracia, ora compasión social, ora humildad y amor. El honor personal del nórdico requería valor, autodominio, no parloteaba durante horas como los héroes griegos antes de cada combate; no gritaba como éstos cuando era herido, sino que su conciencia del honor exigía serenidad y reunión de las fuerzas. Visto desde aquí efectivamente, el vikingo es el ser humano de cultura, el griego postrero estéticamente perfecto, empero, el bárbaro retardado, carente de centro. La expresión de Fichte, “verdadera cultura es cultura de la mentalidad”, descubre nuestra genuina esencia nórdica también frente a otras culturas, cuyo valor máximo no es la mentalidad, y esto es para nosotros equivalente a honor y deber, sino otro valor sentimental, otra idea, alrededor de la cual gira su vida.

Los destinos de los pueblos del Poniente se han plasmado muy diversamente en el curso de los tiempos, debido a distintas circunstancias. En todas partes donde predomina la sangre nórdica existe el concepto del honor. Sin embargo, también se mezcla con otros ideales. Esto se evidencia, para anticipar un resultado, en los dichos del habla popular. En los rusos ha llegado a ser dominante la idea de unaeclesiasticidad, de un sentimiento religioso, que aún al más salvaje arranque le otorga un velo religioso fervoroso (véase, p. ej., en El Idiota de Dostoiewski que asesina por un reloj de plata, pero antes recita una plegaria), el ruso habla por consiguiente de su patria como de la “Swjataja Rossija”, es decir, como de la Santa Rusia. El francés concibe la vida formal-estéticamente; para él Francia es por tal motivo, la “Belle France”. Similarmente el italiano. El inglés está orgulloso de su evolución histórica consecuente, de tradición, de formas típicas firmes de la vida, Admira por lo tanto a su “Old England”. Pero entre nosotros se sigue hablando todavía, a pesar de muchas cualidades non-sanctas, con el mismo fervor de la “Lealtad

Alemana”, lo que demuestra que nuestro ser metafísico aún siente la “médula del honor” como su polo en reposo.

Por este concepto del honor ha sido llevada, pues, también en último término la lucha de ya milenios de duración, cuando la Europa nórdica se vio frente al Sud romano en armas, y finalmente fue subyugada en nombre de la religión y del amor cristianos.

Virgen del Carmen Patrona de Armas del Ejército de Chile.

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“Varios años antes que Pedro de Valdivia iniciara la conquista de Chile, según el actual emplazamiento del territorio nacional, ya se encontraba activo el primer templo mariano del país. Se trataba de una pequeña ermita erigida en el poblado de La Tirana en honor a Nuestra Señora del Carmen. La fecha de su establecimiento es incierta, pero se sabe que fue fundada por el sacerdote mercedario Fray Antonio de Rondón”.

La imagen de la Virgen del Carmen más antigua de Chile, 1642.
Iglesia de San Agustín, Concepción.
Fotografía de julio del 2010.
Gentileza de José Miguel Cid Baeza.

Más tarde, en 1595 los padres Agustinos llegaron a Chile a la ciudad de Concepción e introdujeron la devoción a la Virgen del Carmen, fundándose ahí la primera Cofradía del Carmen, en 1648. Este fervor religioso se extendió rápidamente en el pueblo, siendo la Carmelita acogida con especial amor. Esto se manifestaba cada 16 de julio, día en que la Iglesia celebraba la Fiesta de Nuestra Señora del Carmen, y cuya imagen los padres agustinos sacaban en procesión por las principales calles de la ciudad de Concepción.

Dada esta confianza y amor especial del pueblo chileno por la Virgen del Carmen, es que comenzó a ser invocada en los escenarios más importantes de nuestra historia, y de manera muy especial en la lucha por la Independencia Nacional donde se pidió su maternal intercesión.

Batallas de Chacabuco y Maipú 

Después del Desastre de Rancagua, ocurrido en 1814, vuelve a restablecerse el poder español. Los patriotas emigran a Mendoza, donde reorganizan el Ejército Libertador de Los Andes. 

Existía entonces la costumbre de nombrar patrones protectores para las grandes tareas. “A pesar de las sugerencias de sus superiores, San Martín no nombró como Patrona del Ejército de Los Andes a la Virgen de la Merced. Primó su sentido práctico y el hecho de que la devoción a la Virgen del Carmen estaba muy arraigada en la provincia de Cuyo y que casi todos los soldados portaban el escapulario carmelita. Además, tuvo que considerar que numerosos oficiales chilenos eran miembros de la Cofradía del Carmen de Concepción, figurando entre estos los hermanos Francisco y Manuel Bulnes, Luis de la Cruz, Joaquín Prieto y Ramón Freire, entre otros. Para evitar disputas sobre este punto, encargó la decisión de elegir una Patrona para el ejército a una junta compuesta por los oficiales de mayor graduación, quienes después de reunirse y votar, le comunicaron a San Martín que la triunfadora había sido la Virgen del Carmen”. (La Virgen del Carmen en Chile, historia y devoción. Myriam Duchens, páginas 59 y 60).

Cofre que contiene las medallas regaladas por los veteranos de la Guerra del Pacífico a la Virgen del Carmen con motivo de su coronación Fotografía Cofradía Nacional del Carmen.

Terminada la guerra, el 14 de marzo de 1881, el General Manuel Baquedano –interpretando el sentir de todos los chilenos- concurrió ante la imagen del Carmen y colocó su espada victoriosa en sus manos, ante las aclamaciones de una gran multitud. Con este gesto, hizo entrega solemne de su espada de la victoria a la Patrona Jurada del Ejército de Chile.

Poco tiempo después, en el año 1887, Monseñor Ramón Ángel Jara -autor de la tradicional Oración a la Virgen del Carmen por Chile- concibió la idea de levantar un monumento de gratitud a la Virgen, en el propio Monte Carmelo. Con el bronce de cañones del Ejército chileno hizo fundir una imagen de la Virgen, la que -colocada en un monumento de granito- permanece hasta hoy a la vista de los peregrinos que llegan a rezar al monte santo.

La Historia de la Virgen del Carmen Patrona del Ejército de Chile recuerda que durante la batalla de Maipú en el fragor del Combate su imagen aparece en los cielos sobre el campo de Batalla, esta señal divina es tomada por el ejército libertador como una señal de Victoria por sobre el ejército realista.

El Gran Viaje del Dios Sol “Jaques de Mahieu” Ediciones Boca del Lobo

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Jacques de Mahieu

Jacques Marie de Mahieu (en Argentina más conocido como Jaime María De Mahieu) nació el 31 de octubre en París en 1915 y murió el 12 de mayo en Buenos Aires  en 1990. Fue filósofo, sociólogo y antropólogo.

Terminada la Segunda Guerra Mundial se fue a la  en la división francesa Carlomagno, una de las que combatió contra los soviéticos frente a la Cancillería de Berlín, hasta la última gota de sangre y hasta no quedarle más municiones.

Una vez naturalizado argentino, se convirtió durante los años ’60 uno de los ideólogos del movimiento peronista y mentor de muchos de los jóvenes militantes de la organización Tacuara. En sus estudios antropológicos, políticos, económicos y sociológicos mezcló ideas aristocráticas, racistas y nacionalista en lo político-antropológico, con un anticapitalismo de tendencia socializante en lo económico. Ejerció la docencia en la Universidad Nacional de Cuyo. De Mahieu desarrolló un proyecto de economía comunitaria (sobre el cual luego teorizara en su obra “El Estado Comunitario” de 1964) en la región de Cuyo, Argentina durante el gobierno de Perón. El advenimiento de la criminal “Revolución Libertadora”, dictadura pro-británica que derrocara al legítimo régimen peronista en 1955, hizo que el mismo fuera desarticulado por ser considerado una práctica comunista.

El Gran Viaje del Dios Sol “Los Vikingos en México y Perú”

Ediciones Boca del Lobo pone a disposición una de las obras más importantes de Jacques de Mahieu, El Gran Viaje del Dios Sol, título que ha sido diseñado en formato que facilite el estudio antropológico por parte de nuestros lectores gracias a su edición en los ya conocidos formatos artesanales que nos caracterizan.

Prefacio del Autor

El autor tiene plena conciencia del riesgo que corre al publicar la presente obra. No sólo por el odium anthropologicum, tan ardiente como el theologicum, sino también por la falta de seriedad con la cual, muy a menudo, fue tratado el tema con anterioridad. Tanto los cronistas españoles de los primeros tiempos de la Conquista como viajeros posteriores, especialmente del siglo pasado, quedaron deslumbrados ante los vestigios de las antiguas civilizaciones amerindias y se negaron a atribuir su paternidad a los antepasados de los “salvajes” cuyas costumbres primitivas o crueles podían observar. De ahí una tendencia generalizada a buscar y encontrar semejanzas, no siempre muy fehacientes, con civilizaciones conocidas de otros continentes. La literatura existente al
respecto es abundante. Se atribuyeron los monumentos de México y del Perú a los
griegos, los egipcios, los fenicios, los vascos, los romanos, los tártaros, los chinos, los
japoneses, los khmers y otros pueblos más. No faltaron, aun sin hablar de los mormones, quienes descubrieron en América rastros de los antiguos hebreos, identificando con el Amazonas el misterioso Ofir de donde Salomón llevaba maderas y piedras preciosas para el Templo de Jerusalén, y Lord Kingsborough dedicó su vida y su fortuna a demostrar, en
nueve tomos, la llegada al Nuevo Mundo de las tribus perdidas de Israel. Los soñadores
de la Atlántida y del Imperio de Mu no dejaron, por cierto, de mostrar con qué facilidad pueblos europeos o asiáticos, según el caso —y hasta hombres de Cro-Magnón— habían podido llegar, caminando, a América. A tales tesis aventuradas o disparatadas se
agregaron falsificaciones lisas y llanas, tales como los dibujos “mejorados” de
monumentos mejicanos que publicó el supuesto “Conde” de Waldeck, o afirmaciones irresponsables, como la de un americanista contemporáneo de fama, cuyo nombre callaremos por caridad, que menciona la presencia de alhajas de ambar en México, por traducir literalmente textos españoles que llaman así a un topacio sin relación alguna con la resina fósil del Báltico.
El autor no niega la posibilidad de que navegantes europeos y asiáticos, pertenecientes a algunos de los pueblos arriba mencionados, hayan llegado a las costas americanas mucho antes de los irlandeses y los escandinavos. En primer lugar porque no es éste el tema de
su investigación. En segundo lugar, porque existen pruebas de contactos fortuitos,
voluntarios o no, entre ambos mundos. El mismo Colón, al llegar por primera vez a la
isla de Guadalupe, encontró en una playa restos de un buque europeo.
En 1721, un barco cargado de vino que iba de Tenerife a La Gomera fue arrastrado por
un temporal hasta las costas de Trinidad. En 1770, un barco cargado de trigo que iba de
Lanzarote a Tenerife fue llevado a Venezuela. Inversamente, Pomponio Mela y Plinio relatan cómo, en el año 62 a.C., una canoa con hombres rojos, que fueron entregados como esclavos a Metello Celer, Procónsul de Galia, fue echada a las costas de Germania.
En 1153 llegó a Lübeck un bote tripulado por “salvajes”. Para decir verdad, lo extraño
sería que, a lo largo de los siglos durante los cuales buques europeos navegaron más allá
de las Columnas de Hércules, jamás uno de ellos hubiera sido arrojado, con sus
tripulantes, a algún lugar de la costa americana. ¿No señaló, por lo demás, Alonso de Ojeda, nombrado en 1501 gobernador de Venezuela, la presencia desde hacía unos años de ingleses en la región occidental del país?. Lo antedicho vale, por supuesto, para el lado del Pacífico. Cuando Balboa cruzó por primera vez la América Central, encontró rastros de incursiones anteriores de “capitanes” de nacionalidad desconocida.
En 1725, antes de la colonización por los europeos de las costas Noroeste de América, el indio Montcach-Apé alcanzó el Pacífico desde la Luisiana francesa. Oyó hablar de
hombres blancos que venían cada año a buscar madera y a apresar a esclavos indios. Les armó una emboscada y varios extranjeros resultaron muertos en el encuentro. No eran europeos: su vestimenta era muy peculiar, sus armas, más pesadas que las occidentales, y la pólvora que usaban, más grosera. Por lo demás a lo largo del siglo XIX, decenas de juncos japoneses, algunos con sus tripulantes, fueron echados a las costas de California.
También se cuenta que los primeros inmigrantes chinos que en la primera mitad del siglo pasado (XIX) se radicaron en el Perú comprobaron, estupefactos, que se entendían perfectamente con los “indios” de Etén, un pueblo de pescadores situado cerca de Lambayeque, de tipo físico distinto del de los demás habitantes del país. De ahí que no podamos desechar a priori el relato del historiador chino Li-Yu, que conocemos a través de la traducción de Guiones, orientalista francés del siglo XVIII. Según el texto en cuestión, cinco monjes budistas chinos, procedentes de Samarcanda, se embarcaron en el año 458
en el Pacífico. A 12.000 lis de China, encontraron Nipón; a 7.000 lis más al Norte, Wen Chin, el país de los ainos; a 5.000 lis de éste, Ta-Han, rodeado de agua por tres costados.
Avanzando 20.000 lis más hacia el Este, llegaron a una tierra inmensa, Fu Sang. La
descripción que de ella nos da Li-Yu —especialmente en cuanto al uso por la población de vacunos y caballos de tiro— no corresponde, en puntos fundamentales, con lo que sabemos fehacientemente sobre la América de aquel entonces. Pero lo que pudo haber sido el producto de la imaginación oriental no invalida del todo el testimonio. Pues los 20.000 lis mencionados — 11.600 kms.— son muy exactamente la distancia que, siguiendo la corriente marina Kuro-Sivo, separa China de California.
Todo parece indicar, por otro lado, que contactos fecundos existieron, hace muchos
siglos, entre Asia y América. Los trabajos de Heine-Geldern dejan pocas dudas acerca de
aportes procedentes de las culturas Cheu, de China del Norte, entre 700 y 500 a.C.,
Dong-Song, del Anam, entre 400 a.C. y 100 de nuestra era, y khmer, entre 800 y 1200.
Hasta para el lego, la reproducción en monumentos mesoamericanos prehispánicos de motivos netamente asiáticos — la flor de loto, por ejemplo— son pruebas difícilmente refutables.
El autor no excluye, pues, viajes ni incidencias distintos de los que constituyen el tema de sus investigaciones. Se limita a estudiar, en las páginas que vienen a continuación, el elemento racial blanco en la América precolombina y a demostrar que escandinavos e irlandeses desempeñaron un papel fundamental en el desarrollo de las grandes cultura náhuatl, maya y quechua. Tampoco las comprobaciones que efectúa le hacen negar el carácter autóctono de la civilización amerindia. Tanto valdría, en efecto, rehusar toda originalidad a la Grecia del siglo V a.C. en razón de los aportes egipcios y otros en que se fundó su incomparable esfuerzo creador.
A lo largo de su búsqueda, el autor realizó una mera “tarea de juez de instrucción”. Se
limitó, en efecto, a analizar, evaluar y ordenar, sobre la base de una hipótesis por Gobineau, el material recogido por otros, desde los cronistas españoles del tiempo de
la Conquista hasta los investigadores contemporáneos, lo cual le permitió llegar a
conclusiones que considera definitivas. Le gustaría, sin embargo, completar su trabajo
mediante una “pesquisa de policía”, in situ. Está convencido, en efecto, de que existen, en los museos y en las ruinas, muchas más pruebas materiales de su tesis —especialmente ruinas— que las de que disponen. Y está decidido a encontrarlas.

Jacques de Mahieu.

Los Héroes de la Concepción.

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Encerrados en una pequeña guarnición en la sierra peruana, 76 Chacabucanos y un Lautaro, hicieron frente al Coronel Gastó y sus fuerzas de al menos 600 soldados, más la indiada que sumaba más de 1000.
“El combate terminó con el exterminio completo de la Compañía que allí estaba (chilena). El aspecto que presentaba el cuartel era lúgubre y conmovedor, porque sólo quedaban montones de cadáveres de ambos combatientes y el hacinamiento, humeante aún, de los escombros del cuartel que había sucumbido por el fuego”. (Coronel del Canto)

Capitán Ignacio Carrera Pinto

Ignacio Carrera Pinto nace en Santiago el 5 de febrero de 1848, hijo de José Miguel Carrera Fontecilla y Emilia Pinto Benavente. Se crió en un ambiente familiar alejado de estudios formales. Se incorpora a la Guerra en el Regimiento 7º de Línea. En 1880 ya era Subteniente del regimiento Chacabuco 6º de Línea. En la hora de su muerte, durante el Combate de La Concepción, se encontraba al mando de la 4ª Compañía del Chacabuco. Antes del Combate fue ascendido al grado de Capitán, pero muere sin saberlo.

Subteniente Julio Montt Salamanca.

Julio Montt Salamanca nació en Valparaíso el 29 de septiembre de 1861. Fue hijo de Manuel Montt Goyenechea y de Leonarda Salamanca. Sobrino del Presidente Manuel Montt. Al inciarse la guerra, Julio Montt sigue a su hermano (Carabinero de Yungay), enrolándose en el Batallón Curicó (1880). Participó en las batallas de Chorrillos y Miraflores. Al comienzo de julio de 1882, es trasladado a la 4ª Compañía del Chacabuco. Muere a los 20 años.

Subteniente Arturo Pérez Canto.

Arturo Pérez Canto nace en Santiago en 1864. Fue hijo de Rudecindo Pérez y Delfina del Canto. En el momento de iniciarse la guerra, estudiaba en Valparaíso, escapa siguiendo a su hermano (Cirujano del 6º de Línea). En 1880 ya era Subteniente del Regimiento 2ª Brigada de Infantería de la I División. En La Concepción se encontraba tercero en la cadena de mando. Muere en combate a los 18 años.

Subteniente Luis Cruz Martínez.

Luis Cruz Martínez nació en Curicó en 1866, siendo cuidado por su madre adoptiva. Se enroló como soldado, pero comenzó como corneta de Órdenes. Su baja estatura le imposibilitaba cargar un fusil Comblaim. Se le apodaba “Cabo Tachuela”. En la batalla de Chorrillos combate con el grado de Sargento. En La Concepción es el último oficial en morir, momento en el que sólo tenía 16 años.

Los 77 héroes de La Concepción

Capitán Ignacio Carrera Pinto 4ª Compañía
Subteniente Arturo Pérez Canto 4ª Compañía
Subteniente Julio Montt Salamanca 5ª Compañía
Subteniente Luis Cruz Martínez 6ª Compañía
Sargento 1º Manuel Jesús Silva 4ª Compañía
Sargento 2º Clodomiro Rosas 4ª Compañía
Cabo 1º Gabriel Silva 4ª Compañía
Cabo 1º Carlos Segundo Morales 4ª Compañía
Cabo 1º Juan Ignacio Bolívar 4ª Compañía
Cabo 2º Pedro Méndez 4ª Compañía
Cabo 2º Plácido Villarroel 4ª Compañía
Soldado Tiburcio Chandía 4ª Compañía
Soldado Amador Gutiérrez 4ª Compañía
Soldado Juan Ferra 4ª Compañía
Soldado Pedro N. Zúñiga 4ª Compañía
Soldado Pablo Ortega 4ª Compañía
Soldado Avelino Olguín 4ª Compañía
Soldado José Martín Espinoza 4ª Compañía
Soldado Pablo Trejos 4ª Compañía
Soldado José Félix Valenzuela 4ª Compañía
Soldado Agustín Molina 4ª Compañía
Soldado Rafael Otárola 4ª Compañía
Soldado Félix Contreras 4ª Compañía
Soldado Enrique Reyes 4ª Compañía
Soldado Federico Sepúlveda 4ª Compañía
Soldado Francisco Escalona 4ª Compañía
Soldado José Argomedo 4ª Compañía
Soldado Juan Bautista Muñoz 4ª Compañía
Soldado Abelardo Silva 4ª Compañía
Soldado Efraín Encina 4ª Compañía
Soldado Vicente Muñoz 4ª Compañía
Soldado Emilio Correa 4ª Compañía
Soldado Mariano González 4ª Compañía
Soldado Pedro Moncada 4ª Compañía
Soldado Ángel Agustín Muñoz 4ª Compañía
Soldado Juan Hinojosa 4ª Compañía
Soldado Eduardo Aranís 4ª Compañía
Soldado Manuel Antonio Martínez 4ª Compañía
Soldado José Arias 4ª Compañía
Soldado Emilio Rubilar 4ª Compañía
Soldado Máximo Reyes 4ª Compañía
Soldado Pedro Lira 4ª Compañía
Soldado Erasmo Carrasco 4ª Compañía
Soldado Estanislao Rosales 4ª Compañía
Soldado Emigdio Sandoval 4ª Compañía
Soldado Estanislao Jiménez 4ª Compañía
Soldado Juan Bautista Campos 4ª Compañía
Soldado Florencio Astudillo 4ª Compañía
Soldado Pablo Guajardo 4ª Compañía
Soldado José Saldoval 4ª Compañía
Soldado Juan Bautista Jofré 4ª Compañía
Soldado Manuel Contreras 4ª Compañía
Soldado Rudencio Zúñiga 4ª Compañía
Soldado Hipólito Utreras 4ª Compañía
Soldado Manuel Rivera 4ª Compañía
Soldado Agustín Segundo Sánchez 4ª Compañía
Soldado Lorenzo Aceitón 4ª Compañía
Soldado Gregorio Maldonado 4ª Compañía
Soldado Bonifacio Lagos 4ª Compañía
Soldado Manuel Jesús Muñoz 4ª Compañía
Soldado Bernardo Jaque 4ª Compañía
Soldado Lindor González 4ª Compañía
Soldado Toribio Morán 4ª Compañía
Soldado Lorenzo Serrano 4ª Compañía
Soldado Luis González 4ª Compañía
Soldado Lorenzo Torres 4ª Compañía
Soldado José del Carmen Sepúlveda 4ª Compañía
Soldado Lorenzo Jofré 1ª Compañía
Soldado Juan D. Rojas Trigo 2ª Compañía
Soldado José Jerónimo Jiménez 2ª Compañía
Soldado Francisco Contreras 3ª Compañía
Soldado Pablo González 5ª Compañía
Soldado Zenón Ortiz 6ª Compañía
Soldado José Miguel Pardo 6ª Compañía
Soldado Juan Montenegro 6ª Compañía
Soldado Casimiro Olmos 6ª Compañía
Soldado Pedro González 1ª Compañía del Batallón Lautaro

Gloriosa muerte de nuestros soldados!!! Gloria a los Héroes de la Patria!!! Viva Chile y sus valientes!!! Viva!!

El Día de la Bandera.

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Recordando nuestra historia Chilena.

La valentía demostrada por ese grupo de chilenos, que mantuvo heroicamente alzada nuestra bandera en el combate de la Concepción, hizo que el 9 de julio fuera establecido como el día oficial de nuestro emblema patrio.

Este emblema patrio, que vio caer a sus 77 jóvenes defensores, flameó hasta el final del Combate de La Concepción y quedó como testigo del valor de esos soldados.

La Bandera no sólo sobrevivió al Combate, sino que permaneció izada incluso hasta la retirada de los peruanos, quienes apresuraron su retirada cuando se percataron de la llegada de los refuerzos. El emblema fue guardado por el Coronel Estanislao del Canto. Desde 1982, la Bandera chilena permanece custodiada y en exhibición en la Escuela Militar. La bandera mide apenas 55 por 38 centímetros y está hecha de tres géneros de distinta factura, cada uno de color, los que están cosidos a puntadas minuciosas. Tiene una estrella blanca trazada sin mucha simetría, con mostacillas brillantes en cada una de sus puntas.

El Coronel Estanislao del Canto la entregó a su amigo Manuel José Correa para que la hiciera llegar a la Municipalidad de Curicó, la primera ciudad que rindió homenajes públicos a los héroes. Sin embargo, fue el Capitán retirado Nicanor Molinares quien se quedó con su custodia, permaneciendo en el seno de sus descendientes hasta 1982, cuando, por una feliz coincidencia, conversaron un día el General Claudio López Silva con Ruperto Vargas. Este último le contó que su familia guardaba la bandera chilena que había flameado durante el combate. En julio de 1982, la Escuela Militar se constituyó en depositaria del glorioso emblema.

“El Día Oficial de la Bandera Nacional”

fue instaurado como fecha oficial para el 9 de julio (según Decreto Supremo del 1 de julio de 1974).

La ceremonia de Juramento a la Bandera se realiza cada 9 de julio.

Juramento a la Bandera

“Yo (Grado y Nombre) juro por Dios y por esta Bandera servir fielmente a mi Patria
ya sea en mar, en tierra o en cualquier lugar
hasta rendir la vida si fuese necesario.
Cumplir con mis deberes y obligaciones militares conforme a las leyes y reglamentos vigentes.
Obedecer con prontitud y puntualidad las órdenes de mis superiores y poner todo empeño en ser un soldado valiente, honrado y amante de mi patria”.

Tambien se eligió el 9 de julio para celebrar la tradicional ceremonia del Juramento a la Bandera, donde los nuevos cadetes, dragoneantes y conscriptos, como también los noveles oficiales y suboficiales, prestan su juramento de fidelidad a la patria:

Historia de nuestro emblema patrio

En aquella lejana época en que Chile aún luchaba por consolidar su Independencia, durante el periodo del gobierno de José Miguel Carrera por sugerencia suya, se decretó la creación de una bandera nacional, la primera que tuvo el país, y una escarapela. ambas como distintivo para los patriotas.

Esa bandera se componía de tres franjas horizontales: azul la superior, blanca la del centro y amarilla la inferior. Esa bandera es conocida en la historia como Bandera de la Vieja Patria.

Cuenta la historia que el 4 de julio de 1812 fue izada por primera vez, durante el banquete con que se celebraba el aniversario de la independencia estadounidense, hecho que había influido enormemente en los partidos criollos. El banquete era ofrecido por el cónsul de Estados Unidos, Joel Robert Poinsett.

Poco tiempo después, el 30 de septiembre de ese año, el escudo y la bandera de la Patria Vieja fueron adoptados con solemnidad. Para Camilo Henríquez, el pabellón representaba los tres poderes del Estado: Majestad, Ley y Fuerza.

Sin embargo, esta bandera no sobrevivió a la Patria Vieja y, en mayo de 1814, a raíz de la firma del Tratado de Lircay, el Director Supremo, Coronel Francisco de Lastra, enemigo de Carrera, la mandó a retirar y reemplazar de nuevo por la bandera española.

Se usó por última vez en la glorioso batalla de Rancagua, 1 y 2 de octubre de 1814, que dio comienzo a la Reconquista.

Durante este período, Chile no tuvo bandera propia. El Ejército Libertador, organizado en Argentina, peleó en la Batalla de Chacabuco bajo la bandera de la nación hermana. Este episodio, ocurrido el 12 de febrero de 1817, significó el fin del dominio realista y el comienzo de la Patria Nueva y, desde entonces, no se usó más la bandera española.

Después del triunfo de Chacabuco, el 18 de octubre de ese mismo año, fue adoptado un nuevo pabellón, llamado la Bandera de la transición que llevaba tres franjas: azul, blanca y roja. La zona roja reemplazaba a la amarilla de la bandera de 1812. Su diseño se atribuye a Juan Gregorio las Eras.

Estos colores tendrían su origen en los versos de Alonso de Ercilla que dicen: “por los pechos, al sesgo, atravesadas, bandas azules, blancas y encargadas”, atribuidas como divisa guerrera a los mapuches durante la Conquista.

En cuanto a lo que cada color representa, el rojo simboliza la sangre vertida por nuestro héroes en el campo de batalla; el blanco, la nieve de la cordillera de los Andes, y el azul, el limpio cielo chileno.

Al igual que la de la Patria Vieja, esta bandera no tuvo legalización oficial y pronto desapareció. Entre otras razones, fue suprimida porque se la confundía con el pabellón de Holanda.

La bandera Actual fue concebida por el ministro José Ignacio Zenteno diseñada por Antonio Arcos, militar español, aunque algunos sostienen que fue Gregorio de Andía y Varela quien la dibujó.

Fue legalizada por el decreto ley del 18 de octubre de 1817, durante el gobierno de Bernardo O’Higgins, firmado por el ministro de Guerra, coronel José Ignacio Zenteno. Este decreto sólo se conoce por referencias indirectas, pues el original desapareció.

Se usó públicamente, por primera vez, el 12 de febrero de 1818 , en la solemne proclamación de la Independencia y primer juramento de la bandera. La portó, en esta ceremonia, el coronel Tomás Guido. Hoy en día, bajo decreto, debe ser izada en Fiestas Patrias y correctamente.

En nuestra bandera actual figuran también los colores azul, blanco y rojo. Horizontalmente, se divide en dos franjas: azul y blanco la superior, roja la inferior.

El azul forma un cuadrado cuyas dimensiones son un tercio del largo de la franja roja , o la mitad de la franja blanca, y en el centro lleva una estrella de cinco puntas cuyo diámetro es igual a la mitad del cuadro azul. La estrella solitaria representa los poderes del Estado que velan por la integridad de la patria.

Mi Doctrina “Meine Lehre” Adolf Hitler Edición 2020

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Prefacio

Sabido es por todos el conjunto de implicancias que significa trabajar con la presente obra. Implicancias no solo referidas a la censura previa y los prejuicios que se manifiestan tanto por el sentido como por el propósito de esta. Frente a lo anterior y como acto de justicia, tampoco estaría en nuestro ánimo expresar algún grado de
neutralidad frente a este trabajo recopilatorio, pues pretender invocar objetividad en la presente descripción, olvidando la subjetividad que nos permite enfrentar este desafio, no haría más que sumergirnos en la decadencia propia de la ambiguedad que se ha pretendido identificar como postmodernidad. Es por lo anterior que más allá de profundizar en los aspectos técnicos de las primeras traducciones, o en el anecdotario histórico de dichas ediciones, hemos querido en Editorial Boca del Lobo, hacer referencia
a la interesante visión política plasmada en la recopilación de artículos y discursos, que
siendo parte original de la obra “Mi Lucha”, de Adolf Hitler, ha sido tratada desde finales
de la década de 1930, como una obra independiente y no solo complementaria,
denóminada “Mi Doctrina”.
La importancia histórica del texto original es innegable, más aún pues constituye uno de
los primeros trabajos doctrinarios que trascienden a las las fronteras alemanas después de la Primera Guerra Mundial. Como curiosidad aparte, serían los franceses, para ese momento enemigos históricos de Alemania, quienes mayor interes mostrarían por el contenido, demostrando que como base de una corriente pólítica estaba por encima de las fronteras nacionales, siendo referente a nivel continental, primero y mundial, después.
Todo esto en el entendido de problemáticas comunes a todos los pueblos.
Para muchos se tratará de una exageración si nos atrevemos a señalar que los puntos
tratados en esta obra, reflejan la profunda necesidad que muchos pueblos expresarían en un momento histórico determinado, volviendo sus postulados en una de las bases
fundamentales no solo de concepciones ideologicas, sino que esencialmente de una
Cosmovisión total.
No es menos cierto que su lectura debe ser comprendida desde los preceptos y
conocimientos de la época en cuestión, pero por sobre todo es su inmensa actualidad,
como analisis crítico de la Modernidad, la que presenta la mayor importancia para todos aquellos involucrados tanto en el análisis politológico como en el interes por los asuntos públicos y nacionales.
Podríamos decir además que, en su estructuración, se trata de un trabajo que entrega los parámetros necesarios para la constitución de las fuerzas políticas que pretendan la conquista del Poder (Fase Agonal), así como los elementos base para la reformulación de un Estado-Nación (Fase Arquitectónica), que sumando a la propia fuerza como sentido, sea capaz de construirse un propósito, como devenir histórico.
Con mayor razón aún, cuando dicha potencialidad ya citada, al ser adaptada por otros pueblos distintos del alemán, lograría plantear proyectos políticos que con diferentes niveles de éxito, marcarían el sino de una época como alternativa y resistencia contra el materialismo demoliberal y marxista.
Volviendo a la actualidad de esta obra, de mayor importancia se torna estudiar lo
referido a la “necesidad de una Doctrina”, que comprenda las funciones del Estado y el
lugar que corresponde a la Comunidad del Pueblo en la construcción nacional. La Vida
Social y la Educación son otros elementos a destacar, pero será al tratar la importancia
de la Economía y del Territorio, donde la necesidad de una unidad de Destino Común, se llega a comprender como la Política Externa ejercida desde los Estados en la actualidad, determina la Política Interna de estos sobre sus respectivas comunidades.
Finalmente y como corolario de un conjunto de obras imprescindibles que caracterizan
la propuesta de Editorial Boca del Lobo, Mi Doctrina, de Adolf Hitler queda a
disposición de todos aquellos lectores imbuídos de la necesidad de profundizar en busca de la realidad, superando las barreras que verdades por definición parciales, han
intentado imponernos desde fines de la Segunda Guerra Mundial.
Atentamente
Mauricio Olivares Tobar
Ediciones oca Del Lobo
Junio del 2020

Adolf Hitler y su obra Mi Doctrina

Ediciones Boca del Lobo cumple con el deber de editar un libro que a nuestro criterio es tanto y más importante que “Mi Lucha” y por ello nos sentimos con la necesidad, el compromiso y por sobre todo el deber de realizar nuestra edición 2020 de MI DOCTRINA, traducida de la versión en francés, con el prólogo (el cual está incluido en esta publicación) uno de nuestros colaboradores directos, el reconocido antropólogo, politólogo, revisionista y Ex Oficial del ejército de Chile Mauricio Olivares Tobar. Esta obra fue diseñada acorde para su lectura, afirmamos es urgente en esta etapa de la historia.

Invitamos a nuestros lectores a recordar cuales son las bases fundamentales de la Doctrina Nacionalsocialista, la cual impulsó a una verdadera revolución, política, social, espiritual y económica, que identificó y expulsó de Alemania al Enemigo judío que hoy azota nuestras naciones.

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Historia de los Libros y Ediciones Boca del Lobo

Tablillas Sumerias de arcilla

Cómo nacieron los libros? Para saberlo, debemos remontarnos en torno al año 4000 a. C., por lo que, como podremos imaginar, vamos a empezar hablando de un objeto que dista mucho del concepto de libro que entendemos hoy día. De hecho, ninguna forma de escritura parece haber aparecido antes de este momento. Fueron los sumerios, el antiguo pueblo que vivía en la Mesopotamia meridional, quienes inventaron el primer sistema de escritura documentado: la escritura cuneiforme. Los símbolos se imprimían con una herramienta puntiaguda sobre una tablilla de arcilla que se secaba después. Las incisiones, con forma de cuñas, eran breves y estaban dispuestas en forma piramidal.

Papiros

Los primeros hallazgos datan de 2400 a. C. y son originarios de Egipto. El papiro se extrae de la médula de la homónima planta que crece a lo largo de las orillas del Nilo. La médula, extraída del tallo, se cortaba en tiras, se prensaba, se pegaba y se secaba. ¿El resultado? Una hoja en la que se podía escribir con un cálamo afilado, obtenido del tallo de una caña. Las hojas individuales se pegaban después en rollos que alcanzaban incluso los 16 metros de largo. El texto (escrito en la cara interior del rollo) estaba ordenado en columnas de varios centímetros de ancho.

Pergamino

En torno al siglo II a. C. surge un nuevo material para la escritura: el pergamino, una membrana obtenida de la piel de animales que se calcinaba, limpiaba y estiraba. Se obtenía así una superficie fina, muy pulida, resistente y elástica. Los pergaminos más refinados aún se consideran uno de los mejores soportes para la escritura —no es casualidad que se siguieran usando hasta el siglo XIV d. C—.

¿Cuáles son sus orígenes? Debemos mirar hacia Grecia. El nombre deriva de la ciudad de Pérgamo, lugar en el que se encontraba una de las bibliotecas más grandes del mundo, rival de la Biblioteca de Alejandría. Fue en la época en la que el papiro comenzó a escasear cuando los pergaminos se convirtieron en la alternativa perfecta.

En la antigua Roma y en Grecia empezaron a circular las tablillas de cera, mucho más prácticas que los materiales precedentes de escritura. Se trata de pequeños bloques de madera que se recubrían con capas y capas de cera e incisos con la punta de un punzón (de madera, de metal, de hueso o de marfil). Las tablillas podían rascarse y reutilizarse. Lo innovador era la forma: las tablillas (que recuerdan a las actuales tabletas) estaban unidas en un extremo mediante hilos de cuerda o de hierro. Estamos frente al antepasado de las carpetas de anillas y de los libros encuadernados.

DOMUX ROMANA

Hemos llegado a la mayor revolución en la historia del libro. Una revolución que, al igual que la que estamos viviendo ahora, suscitó reacciones diversas en los lectores. Los romanos los llamaban «códices», un nombre que deriva del latín «caudex» (corteza, tronco de árbol). Los códices tenían aspecto de libro como lo entendemos actualmente: estaban protegidos por una cubierta de madera (o de hojas de papiro o pergamino pegadas) y su interior incluía hojas de papiro escritas en ambos lados.

La gran revolución reside en la comodidad del formato: los códices eran de dimensiones reducidas, las páginas eran fáciles de hojear y los números de página y el índice facilitaban su consulta.

A pesar de esto, los paganos y el pueblo judío seguían muy apegados a la tradición del rollo y se mostraban muy desconfiados ante la novedad. Sin embargo, por otra parte estaba la comunidad cristiana, que acogió con entusiasmo la novedad descubierta, con los monjes que transcribían en los códices oraciones y textos sagrados. En la Edad Media, el cristianismo fue decisivo en la afirmación de los «nuevos libros», que se volvieron un importantísimo medio de transmisión de las obras literarias.

Manuscritos iluminados

Recordemos que ya en el año 105 d. C., en la lejana China, Cai Lun inventó el papel. Sin embargo, todavía hubo que esperar un poco de tiempo para ver el primer libro encuadernado con páginas de papel. En el período del 400-600 d. C. aparecieron los primeros manuscritos iluminados en hojas de pergamino. Estos valiosos libros estaban escritos a mano por los monjes, decorados con materiales preciosos, como plata u oro, coloreados con tintes brillantes y adornados con ilustraciones detalladas. Verdaderas obras de arte con un papel fundamental, ya que, si no hubiesen sido transcritas en códices iluminados, gran parte de la antigua literatura griega y romana no habría llegado hasta nosotros.

El primer Libro Impreso

El Sutra del Diamante

Una buena parte de la historia del libro coincide con la historia de la Imprenta, que comienza en el siglo VI d. C., cuando se inventó en China el primer proceso de impresión con bloques de madera. El bloque de madera, con caracteres esculpidos en relieve, se bañaba con tinta y se imprimía en la hoja a modo de sello. Uno de los primeros textos impresos con este sistema —o, al menos, uno de los más antiguos que han llegado hasta nosotros— es una copia del «Sutra del Diamante» que data de 868 d. C.: se trata de un rollo compuesto por seis hojas de papel de más de cinco metros de largo.

“El Sutra del Diamante” impreso en carácteres chinos el cual cuya traducción fue hecha por por un monje erudito indio llamado Kumarajiva,alrededor del año 400 y cuyo hallazgo arqueológico fue en el año 1907 por Aurel Stein (1862-1943), un arqueólogo húngaro-británico. Gracias a que en la época del 1900, un monje descubrió la entrada sellada de la cueva, en cuyo interior se habían conservado perfectamente los pergaminos de papel y seda gracias al aire seco del desierto.

Hemos llegado a otra etapa decisiva en la historia del libro y la más importante en la historia de la imprenta: la invención de los tipos móviles. Seguimos en China, pues fue aquí en 1041 donde el tipógrafo Bi Sheng inventó los tipos móviles de arcilla. En 1298, Wang Zhen perfeccionó el invento: sustituyó la arcilla por madera e inventó un sistema de mesas giratorias que mejoró la técnica de impresión. Quien más adelante perfeccionó y llevó este sistema a Europa fue el orfebre alemán Johannes Gutenberg. El primer libro impreso con la nueva máquina fue la «Biblia de Gutenberg»,que vio la luz el 23 de febrero de 1455 con una tirada de 180 copias. De estas, solo unas veinte han llegado hasta nosotros.

Biblia de Gutenberg

Aquí nos limitamos a apreciar las enormes consecuencias que esta invención trajo a la historia del libro: los plazos y los costes de producción se redujeron, las tiradas aumentaron sin medida, así como el número de personas que podía acceder a los libros y, por tanto, al conocimiento. A finales del siglo XV, la imprenta se había difundido a más de 200 países europeos,con una producción de más de 20 millones de libros.


“ La imprenta es un ejército de veintiséis soldados de plomo con el que se puede conquistar el mundo”
Johannes Gutenberg

Formato de Bolsillo

En 1501 nacieron los primeros libros de bolsillo de los clásicos en griego y en latín. Aldo Pio Manuziofue un editor, gramático y humanista italiano recordado por dos descubrimientos que no podían faltar en nuestra historia: inventó el formato de bolsillo —libros de formato pequeño y económico—e introdujo la cursiva, cuyas letras compactas ayudaban a ahorrar espacio. Gracias a estos descubrimientos, muchos más «caballeros» podían tener libros y, en caso necesario, meterlos en el bolsillo para leerlos cuando y donde prefirieran.

La labor de Ediciones Boca del Lobo

Tras miles de años de constantes cambios, vivimos una época donde el conocimiento adquirido para muchos ha perdido valor. Un tiempo donde lo rápido, lo pasajero y lo fácil se vuelven directrices que encaminan el pensamiento y actuar de hombres y mujeres.

Nuestro proyecto Editorial busca ser camino de continuidad tanto de aquel conocimiento antiguo que nos distancia de las bestias, como del sentido exclusivo que cada uno de nuestros libros hecho a mano, consigue realizar a ser fuente de conocimiento, como también de voluntad.

Buscamos representar las técnicas antiguas que volvian la creación de un libro expresión de magos-artesanos, con las herramientas manuales modernas.

Pero por sobre todo nuestra Editorial Boca del Lobo es una fuente de resistencia y de lucha contra la produccion en serie de una época que solo busca vulnerar contenidos.

Nuestro trabajo contrarresta la creación ciega, mediante el trabajo a conciencia.

Nuestro trabajo refleja un acto revolucionario contra un mundo de formas y luces artificiales que no impone posibilidades. Desde el principio no estuvimos de acuerdo con ello, por cuanto cada vez que la critica redundaba en las imposibilidades, nosotros superponiamos el deber hacerlo. Esperamos que todos nuestros lectores tengan la capacidad de reconocerlo.

La Editorial.

Editorial Artesanal v/s Tienda Virtual.

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Revisionista Artesanal e Independiente

Que debemos tomar en consideración al momento de tomar contacto con nuestra editorial artesanal?

Considerar que tenemos la posibilidad única de acceder a un ejemplar realizado particularmente para cada una de las personas que solicitan el material que distribuye ediciones Boca del Lobo, que significa esto, significa que al momento de reservar el título se fabrica artesanalmente de forma exclusiva. Sus hojas dimensionadas por unidad, impresión hoja por hoja, encuadernación en emblocado pegado y costura a mano, diseño e impresión de portada por unidad. Y finalmente envasado.

Surge la interrogante de el por que realizar textos de esta forma particular y que exista un organismo editorial desvinculado del sistema. Ediciones Boca del Lobo realiza este trabajo único en Chile en el cual los textos a editar son entregados íntegramente sin ningún tipo de filtro o agente externo que influya tanto en su edición, elaboración y entrega del mismo, potenciando así una acción independiente de las circunstancias derivadas del momento histórico en que nos encontramos actualmente tanto en nuestra ciudad, país, como a nivel mundial.

Solo de esta forma nuestro trabajo podrá seguir vigente mientras el presente nos permita llevarlo a cabo, con la satisfacción y certeza de que es uno de los mejores trabajos que se a llevado a cabo en nuestro país, consecuente , comprometido y responsable para aquellos que soliciten nuestros ejemplares artesanales.

Esta es una de las diferencias fundamentales que existen entre el trabajo de una Liberia, tienda virtual y nosotros como editorial artesanal e independiente.

Ediciones Boca del Lobo no realiza trabajos en serie con mano externa si no que íntegramente la obra es particularmente diseñada para ustedes. Considerando esta posibilidad que el valor de cada trabajo y tiempo que cada uno de ello es único y distinto para generar una diferencia de sentido entre lo que nos ofrece el sistema y lo que nosotros podemos realizar a través de nuestro esfuerzo y trabajo.

ALEMANIA DEBE PERECER: El libro más controvertido de la Segunda Guerra Mundial

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Articulos, Investigación y Exposición por Sac de Muñoz

Theodore N. kaupfman

En 1941, antes del ataque japonés a la base de Pearl Harbor, y por ende antes de la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, se publicó un libro titulado “Germany Must Perish” (Alemania Debe Perecer). Fue escrito por un empresario judeo-estadounidense de nombre Theodore N. Kaufman, quién plantea un programa de exterminio contra el pueblo alemán a través de la esterilización masiva. En su libro, Kaufman, compara a los alemanes con bestias salvajes que no merecen compasión, y según él, eliminándolos de la faz de la tierra se le haría un gran bien al mundo y se lograría la paz mundial. Ya que, según él, los alemanes eran causantes del mal y todos los conflictos bélicos de aquel entonces.

La actual guerra no es una guerra contra Adolf Hitler. Tampoco es una guerra contra los Nazis. […] Es una lucha entre la Nación alemana y la humanidad. Hitler no es más culpable por esta guerra alemana de lo que fue el Káiser por la última. Ni Bismarck antes que el Káiser. Estos hombres no originaron ni continuaron las campañas de guerras alemanas contra el mundo. Ellos fueron simplemente espejos reflejando siglos de antigua lujuria innata de la Nación Alemana por la conquista y el asesinato en masa. Esta guerra está siendo librada por el pueblo alemán. Son ellos los responsables. Son ellos a quienes debe hacerse pagar por ésta guerra. De otra forma, siempre habrá una guerra alemana contra el mundo”.

Kaufman desarrolla su tesis para el exterminio del pueblo alemán, y la justifica, basándose en un concepto que él denomina “El Alma de Guerra Alemana”, la cual otorgaba a la naturaleza del alemán, una maldad intrínseca que hacía de la guerra y la agresión constante contra sus “amorosos y civilizados” vecinos, una necesidad vital para la existencia de Alemania.

Para el empresario, esos rasgos se encontraban enquistados en lo más profundo del Alma de cada alemán, niño, niña, hombre y mujer, lo cual hacía prácticamente imposible que esa Nación conviviera en paz con el resto del mundo, llegando al grado de compararlos con bestias salvajes sedientas de sangre. Las siguientes imágenes son extractos de la edición de 1941 del libro. (Hemos traducido las partes más significativas)

Podemos remover a un tigre de su entorno natural, su madriguera en la jungla, y con mucha paciencia domesticarlo para que eventualmente responda a nuestras caricias, se alimente de nuestra mano y cumpla nuestras órdenes. Cuanto más consciente se vuelve en respuesta a éste condicionamiento externo, más equivocados estamos al creer que sus días de jungla han sido olvidados.

Este es un engaño fatal. Porque inevitablemente llegará el momento cuando el espíritu dentro del tigre lo impulse nuevamente al uso de sus colmillos y garras. En esa respuesta inexorable a esa irresistible fuerza del alma, el tigre vuelve una vez más a la tradición de la selva. Él se convierte, de nuevo, en un asesino. Y así es con la gente de Alemania. […] Ésta analogía de vincular a la gente de Alemania con una bestia salvaje no es una comparación vulgar. Yo no siento más odio personal por estas personas de lo que podría sentir por una manada de animales salvajes o un grupo de reptiles venenosos. Uno no odia a aquellos cuya alma no puede destilar calor espiritual; uno los compadece.

Por tales motivos, para Kaufman solamente había una solución para poner fin a las “constantes agresiones” de tales “bestias asesinas”, y lo podemos leer en el siguiente fragmento de su libro.

Sólo hay una forma de abolir la guerra: imponer una pena de tal magnitud y espantosas consecuencias sobre los pueblos agresores que haga prácticamente imposible para cualquier Nación iniciar una guerra. La guerra debe combatirse no con armas de destructividad cada vez mayor, sino con penas infinitamente más espantosas y peligrosas que la guerra misma.

Con este libro creo sinceramente que haber encontrado tal pena; y al imponerse sobre el pueblo de Alemania, creo que no sólo se eliminará un gran tormento, sino que se le hará un gran bien al mundo.

Previendo que alguien pueda decir que el libro de Kaufman puede estar sacado de contexto, he colocado el siguiente extracto del libro donde se demuestra que para el autor, estaba muy claro la pena que debía ser impuesta sobre la población alemana con las siguientes palabras:

Esta vez Alemania ha forzado una GUERRA TOTAL sobre el mundo. Como resultado, debe estar preparada para pagar una PENA TOTAL. Y hay una, y solamente una, tal Pena Total: ¡Alemania debe perecer para siempre! ¡En realidad, no en suposición!

IMPACTO DEL LIBRO EN ALEMANIA Y ESTADOS UNIDOS

Obviamente, un libro con semejante propuesta, por más que Kaufman no fuera un escritor famoso, debía provocar un gran impacto en la sociedad. En Estados Unidos así como en Alemania, el impacto fue notablemente negativo, pero muy espectacular. Mientras la prensa estadounidense, sobre todo la dirigida por empresarios de origen judío, se encargaba de elogiar el libro, en Alemania, por su parte el doctor Goebbels, ministro de propaganda del III Reich, se encargó de darle gran difusión al llamado “Plan Kaufman”, y de hecho tenía la idea de publicar la traducción integra al alemán, pero no lo hizo por temor a las leyes de Derechos de Autor.

Este hecho es mencionado por fuentes de los Aliados, lo cual resulta muy curioso, puesto que nos hace pensar cómo es que un hombre, pintado —por los pseudo-documentales, la literatura barata de la II Guerra Mundial y las películas de Hollywood— como un maligno personaje, que participó en asesinatos en masa sin temor a dios ni a las leyes humanas contra millones de inocentes, le tenía miedo a las leyes de Derechos de Autor. En estas cosas no se paran a pensar aquellos que repiten como autómatas las historias pre-digeridas de History Channel. Goebbels tuvo que conformarse con publicar partes del libro en un panfleto presentado como “Das Kriegsziel der Weltplutokratie” (Los objetivos de la Plutocracia Mundial).

El cual tenía la siguiente portada y en su interior se podían verse también algunos extractos del libro de Kaufman.

Pero sería descabellado pensar que la publicación del libro en pleno desarrollo de la Segunda Guerra Mundial no causaría tal reacción en la Alemania Nacionalsocialista, ya que, sin temor a exagerar, fue una provocación que causó daño tanto a los alemanes como a los judíos en Europa. En la portada, Kaufman agregó la frase: “El Libro al que Hitler le Teme”. Pero para echarle más leña a la hoguera, importantes medios de comunicación cometieron la irresponsabilidad de publicar alabanzas al libro y calificando su propuesta de genocidio como una “¡sensacional idea! (sic)”.

Los comentarios aparecieron impresos en la contraportada del libro, en la imagen siguiente podemos diferentes titulares en importantes medios de comunicación de Estados Unidos como: “¡UNA SENSACIONAL IDEA!” del Times Magazine; “UNA PROVOCATIVA TEORÍA INTERESANTEMENTE PRESENTADA” del Washington Post; “UN PLAN PARA LA PAZ PERMANENTE ENTRE LAS NACIONES CIVILIZADAS” del ultra sionista diario The New York Times; y el Philadelphia Records comentó que “FRANCAMENTE PRESENTA EL TEMIBLE TRASFONDO DEL ALMA NAZI”

Julius Streicher, editor del diario alemán Der Stürmer publicó un artículo donde mencionó que el libro de Kaufman era: «El insano pensamiento del cerebro de un judío demente»

Junto con Streicher, Joseph Goebbels advirtió al pueblo alemán sobre el plan de esterilización masiva propuesto por Kaufman en una transmisión de radio. Acción que fue criticada por los voceros de las potencias vencedoras como “un acto irresponsable de propaganda por parte del III Reich” que endureció la defensa civil del país durante la invasión, y que “terminó causando más muertes de las que debía”, es decir, culparon a las autoridades alemanas de advertir a su población. Habría que preguntarles: Si en pleno conflicto político con Irán, un escritor iraní publicará un libro titulado “¡Estados Unidos Debe Perecer!” o “¡Israel Debe Perecer!” y los principales diarios de la nación persa lo calificaran como “¡Una Sensacional Idea!” ¿Cómo reaccionaría el Presidente, Donald Trump, de Estados Unidos y Benjamin Netanyahu, Primer Ministro de Israel? No creo que las agencias de noticias estadounidenses e israelíes, acostumbradas a desgarrarse las vestiduras por armas de destrucción masiva falsas, se quedarían tan tranquilos como pretendían que se quedaran las autoridades del III Reich…

Aunque, de hecho, el pueblo de Irán no ha escrito nada similar, pero los estadounidenses e israelíes sí que lo han hecho contra pueblos como el ruso, a quienes de “bárbaros mongoles descendientes del malvado y cruel conquistador Genghis Khan” y “comunistas enemigos de la libertad y la democracia” no bajan; o como con nosotros, los mexicanos, que según el actual Primer Ministro de Israel,  para Estados Unidos somos “el equivalente a lo que son los palestinos para los israelíes”, y tomando en cuenta que para los sionistas el Pueblo de Palestina es, según sus propias palabras, una plaga que debería cometer suicidio colectivo, ¿Qué cabe esperar entonces de esta gente?

También: El Verdadero Rostro de los que Mandan

En el caso de Israel no debemos preguntarnos cómo reaccionarían, solamente debemos recordar el caso del canadiense Roy Arthur Topham que publicó una sátira del libro de Kaufman con el título de “¡Israel Must Perish!”, en el que Topham dejó íntegro el texto escrito por Kaufman, lo único que hizo fue reemplazar las palabras “alemán” por “judío”, “Alemania” por “Israel” y “Germanismo” por “Sionismo”, el resultado no le pareció nada simpático a la poderosa Liga Anti Difamación, que ordenó el encarcelamiento de Topham en Canadá y fue acusado de antisemitismo (delito de odio), algo absurdo pues él señor está felizmente casado con una mujer de origen judío. Como lo hemos dicho antes, para la justicia todos somos iguales, pero unos son más iguales que otros.

Las críticas contra el infame y enfermizo manifiesto anti-germánico no sólo provinieron de parte de las autoridades del III Reich, sino que también de algunos estadounidenses, por ejemplo de el periodista Howard K. Smith, que se encontraba en Alemania y cuando se publicó el libro, él escribió que:

Ningún hombre ha cometido un acto tan irresponsable a la causa por la que su Nación está luchando y sufriendo como Nathan Kaufman. Su panfleto a medio hornear proporcionó a los Nazis una de las mejores piezas de artillería ligera que tienen, ya que, utilizada como la usaron los Nazis, sirvió para reforzar ese terror que obliga a los alemanes que no apoyan a los Nazis, a tener que luchar y morir para que el Nazismo se mantenga vivo

Como mencioné, el panfleto a medio hornear, como lo llama Howard Smith, provocó reacciones violentas contra la comunidad judía en Alemania, un ejemplo de esto fue cuando el 8 de septiembre de 1941 fueron desalojados los judíos de Hannover, y las autoridades locales mencionaron que una de las razones había sido el libro de Kaufman.

A pesar de las críticas por parte de alemanes y estadounidenses, Kaufman siguió su doble juego y respondió altaneramente que:

Este es sólo un endeble pretexto para otra de las crueldades innatas del pueblo alemán… No creo que haya sido mi libro el que provocó esta barbarie. Emplearon todas las posibles crueldades alemanas contra los judíos mucho antes de que se publicara mi libro.

LA TURBULENTA VIDA DE THEODOR N. KAUFMAN

Sobre el autor no se sabe mucho, y lo poco que podemos saber lo describen como un hombre “problemático, delincuente y racista” no sólo contra los alemanes, sino contra el mismo país donde él nació, Estados Unidos.

Se sabe que era hijo de Anton Kaufman, un alemán de origen judío que fue reportero para el diario berlinés Morgen-Zeitung, cuando emigró a Estados Unidos se convirtió en el editor de Detroit Daily Chronicle en 1914, y cuando esa editorial quebró, se mudó a Newark, Nueva Jersey en 1921 y se convirtió en el editor de Newark Jewish Chronicle. Anton Kaufman y su hijo Theodor fueron arrestados por robo de patente en 1934, habían robado a Sandor Alexander Balint de Budapest, la fórmula de un proceso para acelerar el envejecimiento del vino.

Sobre el tema: Los Kaufman son detenidos por robo de patente

A causa de los problemas en la economía mundial que acarreó la Segunda Guerra Mundial, el padre de Kaufman se vio en dificultades económicas por la falta de ingresos publicitarios, esto lo obligó a vender su propia tumba y se suicidó el 1 de enero de 1943 arrojándose por la ventana del octavo piso del Robert Treat Hotel. En esta antigua foto se puede ver a Anton Kaufman fotografiado con su esposa e hijos.

Theodore N. Kaufman nació el 22 de febrero de 1910 en Manhattan, Nueva York, se sabe que en Alemania se le conoció como Theodore “Nathan” Kaufmann, pero en realidad su nombre era Theodore Newman Kaufman, apellido de su madre Fannie Newman. Se convirtió en empresario propietario de una pequeña agencia de publicidad y agencia de boletos en South Orange, Nueva Jersey, ciudad donde también fundó la Argyle Press para publicar sus folletos políticos.

Antes de publicar su más famoso libro “¡Alemania debe Perecer!”,Kaufman hizo otras publicaciones donde parecía demostrar que tenía cierta fijación por la esterilización con fines de genocidio, ya que en 1939, como flamante Presidente de la Federación Estadounidense de la Paz, publicó un panfleto dirigido al Congreso en el que argumentaba que los estadounidenses deberían ser esterilizados para que sus hijos ya no tuvieran que pelear en guerras extranjeras. Dos años después, 1941, escribió y publicó su panfleto contra Alemania.

Antes del suicidio de su padre, también ya era un personaje muy conocido el Padre Charles Edward Coughlin. Sacerdote católico canadiense que se convirtió en un peligro por sus ideas políticas, porque empezó a utilizar la radio como recurso y llegó a una audiencia masiva de 40 millones de escuchas en 1930.

El Padre Coughlin, llegó a manifestar cierta simpatía hacia Mussolini y Hitler, denunciaba la existencia de grandes grupos bancarios y empresariales en los Estados Unidos y los culpaba de las malas condiciones laborales, por esa razón lo acusaron de antisemita. Para 1936, Coughlin exigió al gobierno tomar acción contra la banca y el capitalismo denunciando que eran elementos de un “dominio judaico” sobre la nación y acusó a Roosevelt de estar llevando a los Estados Unidos hacia el “infierno del comunismo”. Quizás el comentario más resonado del Padre fue cuando dijo que Wall Street y el comunismo eran dos rostros del demonio.

En la primera página de la edición del viernes 20 de marzo de 1942 del Jewish Chronicle, Anton Kaufman publicó una crítica contra al padre Coughlin llamándole fanático mientras que al mismo tiempo, ofreció a los suscriptores de su periódico una copia gratuita del libro de su hijo, es decir, ofrecía gratis un libro donde se sugería que los alemanes debían ser esterilizados sistemáticamente como un método para eliminarlos, pero el fanático era el padre Coughlin. La imagen siguiente fue el anuncio del libro gratis de su hijo.

¡Deja que tu chico vea por qué está luchando! Él debería conocer el alma nazi. Mándale el libro ¡Alemania Debe Perecer! A la venta en las Naciones más importantes. Quioscos y estaciones de ferrocarril. Edición de bolsillo 25 centavos.

Un año después el padre de Theodor Kaufman, en extrañas circunstancias, se lanzaba de una en el octavo piso de su hotel para quitarse la vida.

DECLARACIONES QUE DEMUESTRAN EL PENSAMIENTO KAUFMAN 

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propaganda sobre Germany Musto Perish

Artículos, Investigación y Exposición, 18 de Agosto del 2019

NOTA: Siguiendo la misma linea que marcamos en el artículo Réplica a Angelo Attanasio y la BBC: ¡EL PLAN KALERGI SÍ EXISTE!, en el cual colocamos fotos del libro original Praktischer Idealismus de Kalergi con el objetivo de no ser acusados falsamente de “Tergiversar la Historia”, haremos lo mismo en el presente, además, colocaremos un enlace de descarga de la obra tratada para aquellos interesados en comprobar la veracidad de las citas por sí mismos.Theodor Newman Kaufman

En 1941, antes del ataque japonés a la base de Pearl Harbor, y por ende antes de la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, se publicó un libro titulado “Germany Must Perish” (Alemania Debe Perecer). Fue escrito por un empresario judeo-estadounidense de nombre Theodore N. Kaufman, quién plantea un programa de exterminio contra el pueblo alemán a través de la esterilización masiva. En su libro, Kaufman, compara a los alemanes con bestias salvajes que no merecen compasión, y según él, eliminándolos de la faz de la tierra se le haría un gran bien al mundo y se lograría la paz mundial. Ya que, según él, los alemanes eran causantes del mal y todos los conflictos bélicos de aquel entonces.

La actual guerra no es una guerra contra Adolf Hitler. Tampoco es una guerra contra los Nazis. […] Es una lucha entre la Nación alemana y la humanidad. Hitler no es más culpable por esta guerra alemana de lo que fue el Káiser por la última. Ni Bismarck antes que el Káiser. Estos hombres no originaron ni continuaron las campañas de guerras alemanas contra el mundo. Ellos fueron simplemente espejos reflejando siglos de antigua lujuria innata de la Nación Alemana por la conquista y el asesinato en masa. Esta guerra está siendo librada por el pueblo alemán. Son ellos los responsables. Son ellos a quienes debe hacerse pagar por ésta guerra. De otra forma, siempre habrá una guerra alemana contra el mundo.

Kaufman desarrolla su tesis para el exterminio del pueblo alemán, y la justifica, basándose en un concepto que él denomina “El Alma de Guerra Alemana”, la cual otorgaba a la naturaleza del alemán, una maldad intrínseca que hacía de la guerra y la agresión constante contra sus “amorosos y civilizados” vecinos, una necesidad vital para la existencia de Alemania.

Para el empresario, esos rasgos se encontraban enquistados en lo más profundo del Alma de cada alemán, niño, niña, hombre y mujer, lo cual hacía prácticamente imposible que esa Nación conviviera en paz con el resto del mundo, llegando al grado de compararlos con bestias salvajes sedientas de sangre. Las siguientes imágenes son extractos de la edición de 1941 del libro. (Hemos traducido las partes más significativas)

Screen shot 2019-08-14 at 12.08.38 PM
Screen shot 2019-08-14 at 12.09.15 PM
Screen shot 2019-08-14 at 12.09.53 PM

Podemos remover a un tigre de su entorno natural, su madriguera en la jungla, y con mucha paciencia domesticarlo para que eventualmente responda a nuestras caricias, se alimente de nuestra mano y cumpla nuestras órdenes. Cuanto más consciente se vuelve en respuesta a éste condicionamiento externo, más equivocados estamos al creer que sus días de jungla han sido olvidados.

Este es un engaño fatal. Porque inevitablemente llegará el momento cuando el espíritu dentro del tigre lo impulse nuevamente al uso de sus colmillos y garras. En esa respuesta inexorable a esa irresistible fuerza del alma, el tigre vuelve una vez más a la tradición de la selva. Él se convierte, de nuevo, en un asesino. Y así es con la gente de Alemania. […] Ésta analogía de vincular a la gente de Alemania con una bestia salvaje no es una comparación vulgar. Yo no siento más odio personal por estas personas de lo que podría sentir por una manada de animales salvajes o un grupo de reptiles venenosos. Uno no odia a aquellos cuya alma no puede destilar calor espiritual; uno los compadece.

Por tales motivos, para Kaufman solamente había una solución para poner fin a las “constantes agresiones” de tales “bestias asesinas”, y lo podemos leer en el siguiente fragmento de su libro.

Screen shot 2019-08-06 at 1.44.51 PM

Sólo hay una forma de abolir la guerra: imponer una pena de tal magnitud y espantosas consecuencias sobre los pueblos agresores que haga prácticamente imposible para cualquier Nación iniciar una guerra. La guerra debe combatirse no con armas de destructividad cada vez mayor, sino con penas infinitamente más espantosas y peligrosas que la guerra misma.

Screen shot 2019-08-06 at 1.50.32 PM

Con este libro creo sinceramente que haber encontrado tal pena; y al imponerse sobre el pueblo de Alemania, creo que no sólo se eliminará un gran tormento, sino que se le hará un gran bien al mundo.

Previendo que alguien pueda decir que el libro de Kaufman puede estar sacado de contexto, he colocado el siguiente extracto del libro donde se demuestra que para el autor, estaba muy claro la pena que debía ser impuesta sobre la población alemana con las siguientes palabras:

Screen shot 2019-08-14 at 11.05.14 AM

Esta vez Alemania ha forzado una GUERRA TOTAL sobre el mundo. Como resultado, debe estar preparada para pagar una PENA TOTAL. Y hay una, y solamente una, tal Pena Total: ¡Alemania debe perecer para siempre! ¡En realidad, no en suposición!

IMPACTO DEL LIBRO EN ALEMANIA Y ESTADOS UNIDOS

Obviamente, un libro con semejante propuesta, por más que Kaufman no fuera un escritor famoso, debía provocar un gran impacto en la sociedad. En Estados Unidos así como en Alemania, el impacto fue notablemente negativo, pero muy espectacular. Mientras la prensa estadounidense, sobre todo la dirigida por empresarios de origen judío, se encargaba de elogiar el libro, en Alemania, por su parte el doctor Goebbels, ministro de propaganda del III Reich, se encargó de darle gran difusión al llamado “Plan Kaufman”, y de hecho tenía la idea de publicar la traducción integra al alemán, pero no lo hizo por temor a las leyes de Derechos de Autor.

Este hecho es mencionado por fuentes de los Aliados, lo cual resulta muy curioso, puesto que nos hace pensar cómo es que un hombre, pintado —por los pseudo-documentales, la literatura barata de la II Guerra Mundial y las películas de Hollywood— como un maligno personaje, que participó en asesinatos en masa sin temor a dios ni a las leyes humanas contra millones de inocentes, le tenía miedo a las leyes de Derechos de Autor. En estas cosas no se paran a pensar aquellos que repiten como autómatas las historias pre-digeridas de History Channel. Goebbels tuvo que conformarse con publicar partes del libro en un panfleto presentado como “Das Kriegsziel der Weltplutokratie” (Los objetivos de la Plutocracia Mundial).

El cual tenía la siguiente portada y en su interior se podían verse también algunos extractos del libro de Kaufman.

PJM_2045_02
Das Kriegsziel der Weltplutokratie

Pero sería descabellado pensar que la publicación del libro en pleno desarrollo de la Segunda Guerra Mundial no causaría tal reacción en la Alemania Nacionalsocialista, ya que, sin temor a exagerar, fue una provocación que causó daño tanto a los alemanes como a los judíos en Europa. En la portada, Kaufman agregó la frase: “El Libro al que Hitler le Teme”. Pero para echarle más leña a la hoguera, importantes medios de comunicación cometieron la irresponsabilidad de publicar alabanzas al libro y calificando su propuesta de genocidio como una “¡sensacional idea! (sic)”.

Los comentarios aparecieron impresos en la contraportada del libro, en la imagen siguiente podemos diferentes titulares en importantes medios de comunicación de Estados Unidos como: “¡UNA SENSACIONAL IDEA!” del Times Magazine; “UNA PROVOCATIVA TEORÍA INTERESANTEMENTE PRESENTADA” del Washington Post; “UN PLAN PARA LA PAZ PERMANENTE ENTRE LAS NACIONES CIVILIZADAS” del ultra sionista diario The New York Times; y el Philadelphia Records comentó que “FRANCAMENTE PRESENTA EL TEMIBLE TRASFONDO DEL ALMA NAZI”

germany-must-perish

Julius Streicher

Julius Streicher, editor del diario alemán Der Stürmer publicó un artículo donde mencionó que el libro de Kaufman era: «El insano pensamiento del cerebro de un judío demente»

Junto con Streicher, Joseph Goebbels advirtió al pueblo alemán sobre el plan de esterilización masiva propuesto por Kaufman en una transmisión de radio. Acción que fue criticada por los voceros de las potencias vencedoras como “un acto irresponsable de propaganda por parte del III Reich” que endureció la defensa civil del país durante la invasión, y que “terminó causando más muertes de las que debía”, es decir, culparon a las autoridades alemanas de advertir a su población. Habría que preguntarles: Si en pleno conflicto político con Irán, un escritor iraní publicará un libro titulado “¡Estados Unidos Debe Perecer!” o “¡Israel Debe Perecer!” y los principales diarios de la nación persa lo calificaran como “¡Una Sensacional Idea!” ¿Cómo reaccionaría el Presidente, Donald Trump, de Estados Unidos y Benjamin Netanyahu, Primer Ministro de Israel? No creo que las agencias de noticias estadounidenses e israelíes, acostumbradas a desgarrarse las vestiduras por armas de destrucción masiva falsas, se quedarían tan tranquilos como pretendían que se quedaran las autoridades del III Reich…

Aunque, de hecho, el pueblo de Irán no ha escrito nada similar, pero los estadounidenses e israelíes sí que lo han hecho contra pueblos como el ruso, a quienes de “bárbaros mongoles descendientes del malvado y cruel conquistador Genghis Khan” y “comunistas enemigos de la libertad y la democracia” no bajan; o como con nosotros, los mexicanos, que según el actual Primer Ministro de Israel,  para Estados Unidos somos “el equivalente a lo que son los palestinos para los israelíes”, y tomando en cuenta que para los sionistas el Pueblo de Palestina es, según sus propias palabras, una plaga que debería cometer suicidio colectivo, ¿Qué cabe esperar entonces de esta gente?

También: El Verdadero Rostro de los que Mandan

Palestina 2

En el caso de Israel no debemos preguntarnos cómo reaccionarían, solamente debemos recordar el caso del canadiense Roy Arthur Topham que publicó una sátira del libro de Kaufman con el título de “¡Israel Must Perish!”, en el que Topham dejó íntegro el texto escrito por Kaufman, lo único que hizo fue reemplazar las palabras “alemán” por “judío”, “Alemania” por “Israel” y “Germanismo” por “Sionismo”, el resultado no le pareció nada simpático a la poderosa Liga Anti Difamación, que ordenó el encarcelamiento de Topham en Canadá y fue acusado de antisemitismo (delito de odio), algo absurdo pues él señor está felizmente casado con una mujer de origen judío. Como lo hemos dicho antes, para la justicia todos somos iguales, pero unos son más iguales que otros.

Las críticas contra el infame y enfermizo manifiesto anti-germánico no sólo provinieron de parte de las autoridades del III Reich, sino que también de algunos estadounidenses, por ejemplo de el periodista Howard K. Smith, que se encontraba en Alemania y cuando se publicó el libro, él escribió que:

Ningún hombre ha cometido un acto tan irresponsable a la causa por la que su Nación está luchando y sufriendo como Nathan Kaufman. Su panfleto a medio hornear proporcionó a los Nazis una de las mejores piezas de artillería ligera que tienen, ya que, utilizada como la usaron los Nazis, sirvió para reforzar ese terror que obliga a los alemanes que no apoyan a los Nazis, a tener que luchar y morir para que el Nazismo se mantenga vivo

Como mencioné, el panfleto a medio hornear, como lo llama Howard Smith, provocó reacciones violentas contra la comunidad judía en Alemania, un ejemplo de esto fue cuando el 8 de septiembre de 1941 fueron desalojados los judíos de Hannover, y las autoridades locales mencionaron que una de las razones había sido el libro de Kaufman.

A pesar de las críticas por parte de alemanes y estadounidenses, Kaufman siguió su doble juego y respondió altaneramente que:

Este es sólo un endeble pretexto para otra de las crueldades innatas del pueblo alemán… No creo que haya sido mi libro el que provocó esta barbarie. Emplearon todas las posibles crueldades alemanas contra los judíos mucho antes de que se publicara mi libro.

LA TURBULENTA VIDA DE THEODOR N. KAUFMAN

Sobre el autor no se sabe mucho, y lo poco que podemos saber lo describen como un hombre “problemático, delincuente y racista” no sólo contra los alemanes, sino contra el mismo país donde él nació, Estados Unidos.

Se sabe que era hijo de Anton Kaufman, un alemán de origen judío que fue reportero para el diario berlinés Morgen-Zeitung, cuando emigró a Estados Unidos se convirtió en el editor de Detroit Daily Chronicle en 1914, y cuando esa editorial quebró, se mudó a Newark, Nueva Jersey en 1921 y se convirtió en el editor de Newark Jewish Chronicle. Anton Kaufman y su hijo Theodor fueron arrestados por robo de patente en 1934, habían robado a Sandor Alexander Balint de Budapest, la fórmula de un proceso para acelerar el envejecimiento del vino.

Sobre el tema: Los Kaufman son detenidos por robo de patente

A causa de los problemas en la economía mundial que acarreó la Segunda Guerra Mundial, el padre de Kaufman se vio en dificultades económicas por la falta de ingresos publicitarios, esto lo obligó a vender su propia tumba y se suicidó el 1 de enero de 1943 arrojándose por la ventana del octavo piso del Robert Treat Hotel. En esta antigua foto se puede ver a Anton Kaufman fotografiado con su esposa e hijos.

kaufman de niño

Theodore N. Kaufman nació el 22 de febrero de 1910 en Manhattan, Nueva York, se sabe que en Alemania se le conoció como Theodore “Nathan” Kaufmann, pero en realidad su nombre era Theodore Newman Kaufman, apellido de su madre Fannie Newman. Se convirtió en empresario propietario de una pequeña agencia de publicidad y agencia de boletos en South Orange, Nueva Jersey, ciudad donde también fundó la Argyle Press para publicar sus folletos políticos.

Antes de publicar su más famoso libro “¡Alemania debe Perecer!”,Kaufman hizo otras publicaciones donde parecía demostrar que tenía cierta fijación por la esterilización con fines de genocidio, ya que en 1939, como flamante Presidente de la Federación Estadounidense de la Paz, publicó un panfleto dirigido al Congreso en el que argumentaba que los estadounidenses deberían ser esterilizados para que sus hijos ya no tuvieran que pelear en guerras extranjeras. Dos años después, 1941, escribió y publicó su panfleto contra Alemania.

Antes del suicidio de su padre, también ya era un personaje muy conocido el Padre Charles Edward Coughlin. Sacerdote católico canadiense que se convirtió en un peligro por sus ideas políticas, porque empezó a utilizar la radio como recurso y llegó a una audiencia masiva de 40 millones de escuchas en 1930.

El Padre Coughlin, llegó a manifestar cierta simpatía hacia Mussolini y Hitler, denunciaba la existencia de grandes grupos bancarios y empresariales en los Estados Unidos y los culpaba de las malas condiciones laborales, por esa razón lo acusaron de antisemita. Para 1936, Coughlin exigió al gobierno tomar acción contra la banca y el capitalismo denunciando que eran elementos de un “dominio judaico” sobre la nación y acusó a Roosevelt de estar llevando a los Estados Unidos hacia el “infierno del comunismo”. Quizás el comentario más resonado del Padre fue cuando dijo que Wall Street y el comunismo eran dos rostros del demonio.

En la primera página de la edición del viernes 20 de marzo de 1942 del Jewish Chronicle, Anton Kaufman publicó una crítica contra al padre Coughlin llamándole fanático mientras que al mismo tiempo, ofreció a los suscriptores de su periódico una copia gratuita del libro de su hijo, es decir, ofrecía gratis un libro donde se sugería que los alemanes debían ser esterilizados sistemáticamente como un método para eliminarlos, pero el fanático era el padre Coughlin. La imagen siguiente fue el anuncio del libro gratis de su hijo.¡Deja que tu chico vea por qué está luchando! Él debería conocer el alma nazi. Mándale el libro ¡Alemania Debe Perecer! A la venta en las Naciones más importantes. Quioscos y estaciones de ferrocarril. Edición de bolsillo 25 centavos.

Un año después el padre de Theodor Kaufman, en extrañas circunstancias, se lanzaba de una en el octavo piso de su hotel para quitarse la vida.

DECLARACIONES QUE DEMUESTRAN EL PENSAMIENTO KAUFMAN 

Germany Must Perish se publicó el 1 de marzo de 1941 y para el 15 de septiembre Kaufman apareció en la portada del Cumberland Evening Times (MD), donde hizo la siguiente declaración:

Creo que los judíos tienen una misión en la vida. Deben asegurarse de que las naciones del mundo se unan en una gran federación. ‘Union Now’ es el comienzo de esto. Lento pero seguro, el mundo se convertirá en un paraíso. Tendremos paz perpetua. Y los judíos harán todo lo posible para lograr esta confederación, porque tienen mucho que ganar.

Pero ¿cómo se puede lograr la paz si Alemania existe? La única manera de ganar una paz eterna es hacer el castigo de librar una guerra más horrible que la guerra misma. Los seres humanos son penalizados por asesinato, ¿no? Bueno, Alemania comienza todas las guerras de magnitud. ¡Esterilicemos a todos los alemanes y las guerras de dominación mundial llegarán a su fin!

En esas declaraciones de Kaufman se escondía el verdadero objetivo que él designaba para toda la humanidad, la creación de una Confederación Mundial de Naciones que podemos ver descrita en la página 17 de su libro donde podemos leer lo siguiente:

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Y también, mientras la guerra persista nunca llegará a existir esa paz mundial de la cual, algún día, nacerá una Confederación Mundial de Naciones. Porque es ésta tal confederación el objetivo fundamental de la raza humana.

Fecha: agosto 18, 2019Autor/a: Samuel Cruz6 Comentarios

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propaganda sobre Germany Musto Perish

Artículos, Investigación y Exposición, 18 de Agosto del 2019

NOTA: Siguiendo la misma linea que marcamos en el artículo Réplica a Angelo Attanasio y la BBC: ¡EL PLAN KALERGI SÍ EXISTE!, en el cual colocamos fotos del libro original Praktischer Idealismus de Kalergi con el objetivo de no ser acusados falsamente de “Tergiversar la Historia”, haremos lo mismo en el presente, además, colocaremos un enlace de descarga de la obra tratada para aquellos interesados en comprobar la veracidad de las citas por sí mismos.Theodor Newman Kaufman

En 1941, antes del ataque japonés a la base de Pearl Harbor, y por ende antes de la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, se publicó un libro titulado “Germany Must Perish” (Alemania Debe Perecer). Fue escrito por un empresario judeo-estadounidense de nombre Theodore N. Kaufman, quién plantea un programa de exterminio contra el pueblo alemán a través de la esterilización masiva. En su libro, Kaufman, compara a los alemanes con bestias salvajes que no merecen compasión, y según él, eliminándolos de la faz de la tierra se le haría un gran bien al mundo y se lograría la paz mundial. Ya que, según él, los alemanes eran causantes del mal y todos los conflictos bélicos de aquel entonces.

La actual guerra no es una guerra contra Adolf Hitler. Tampoco es una guerra contra los Nazis. […] Es una lucha entre la Nación alemana y la humanidad. Hitler no es más culpable por esta guerra alemana de lo que fue el Káiser por la última. Ni Bismarck antes que el Káiser. Estos hombres no originaron ni continuaron las campañas de guerras alemanas contra el mundo. Ellos fueron simplemente espejos reflejando siglos de antigua lujuria innata de la Nación Alemana por la conquista y el asesinato en masa. Esta guerra está siendo librada por el pueblo alemán. Son ellos los responsables. Son ellos a quienes debe hacerse pagar por ésta guerra. De otra forma, siempre habrá una guerra alemana contra el mundo.

Kaufman desarrolla su tesis para el exterminio del pueblo alemán, y la justifica, basándose en un concepto que él denomina “El Alma de Guerra Alemana”, la cual otorgaba a la naturaleza del alemán, una maldad intrínseca que hacía de la guerra y la agresión constante contra sus “amorosos y civilizados” vecinos, una necesidad vital para la existencia de Alemania.

Para el empresario, esos rasgos se encontraban enquistados en lo más profundo del Alma de cada alemán, niño, niña, hombre y mujer, lo cual hacía prácticamente imposible que esa Nación conviviera en paz con el resto del mundo, llegando al grado de compararlos con bestias salvajes sedientas de sangre. Las siguientes imágenes son extractos de la edición de 1941 del libro. (Hemos traducido las partes más significativas)

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Screen shot 2019-08-14 at 12.09.15 PM
Screen shot 2019-08-14 at 12.09.53 PM

Podemos remover a un tigre de su entorno natural, su madriguera en la jungla, y con mucha paciencia domesticarlo para que eventualmente responda a nuestras caricias, se alimente de nuestra mano y cumpla nuestras órdenes. Cuanto más consciente se vuelve en respuesta a éste condicionamiento externo, más equivocados estamos al creer que sus días de jungla han sido olvidados.

Este es un engaño fatal. Porque inevitablemente llegará el momento cuando el espíritu dentro del tigre lo impulse nuevamente al uso de sus colmillos y garras. En esa respuesta inexorable a esa irresistible fuerza del alma, el tigre vuelve una vez más a la tradición de la selva. Él se convierte, de nuevo, en un asesino. Y así es con la gente de Alemania. […] Ésta analogía de vincular a la gente de Alemania con una bestia salvaje no es una comparación vulgar. Yo no siento más odio personal por estas personas de lo que podría sentir por una manada de animales salvajes o un grupo de reptiles venenosos. Uno no odia a aquellos cuya alma no puede destilar calor espiritual; uno los compadece.

Por tales motivos, para Kaufman solamente había una solución para poner fin a las “constantes agresiones” de tales “bestias asesinas”, y lo podemos leer en el siguiente fragmento de su libro.

Screen shot 2019-08-06 at 1.44.51 PM

Sólo hay una forma de abolir la guerra: imponer una pena de tal magnitud y espantosas consecuencias sobre los pueblos agresores que haga prácticamente imposible para cualquier Nación iniciar una guerra. La guerra debe combatirse no con armas de destructividad cada vez mayor, sino con penas infinitamente más espantosas y peligrosas que la guerra misma.

Screen shot 2019-08-06 at 1.50.32 PM

Con este libro creo sinceramente que haber encontrado tal pena; y al imponerse sobre el pueblo de Alemania, creo que no sólo se eliminará un gran tormento, sino que se le hará un gran bien al mundo.

Previendo que alguien pueda decir que el libro de Kaufman puede estar sacado de contexto, he colocado el siguiente extracto del libro donde se demuestra que para el autor, estaba muy claro la pena que debía ser impuesta sobre la población alemana con las siguientes palabras:

Screen shot 2019-08-14 at 11.05.14 AM

Esta vez Alemania ha forzado una GUERRA TOTAL sobre el mundo. Como resultado, debe estar preparada para pagar una PENA TOTAL. Y hay una, y solamente una, tal Pena Total: ¡Alemania debe perecer para siempre! ¡En realidad, no en suposición!

IMPACTO DEL LIBRO EN ALEMANIA Y ESTADOS UNIDOS

Obviamente, un libro con semejante propuesta, por más que Kaufman no fuera un escritor famoso, debía provocar un gran impacto en la sociedad. En Estados Unidos así como en Alemania, el impacto fue notablemente negativo, pero muy espectacular. Mientras la prensa estadounidense, sobre todo la dirigida por empresarios de origen judío, se encargaba de elogiar el libro, en Alemania, por su parte el doctor Goebbels, ministro de propaganda del III Reich, se encargó de darle gran difusión al llamado “Plan Kaufman”, y de hecho tenía la idea de publicar la traducción integra al alemán, pero no lo hizo por temor a las leyes de Derechos de Autor.

Este hecho es mencionado por fuentes de los Aliados, lo cual resulta muy curioso, puesto que nos hace pensar cómo es que un hombre, pintado —por los pseudo-documentales, la literatura barata de la II Guerra Mundial y las películas de Hollywood— como un maligno personaje, que participó en asesinatos en masa sin temor a dios ni a las leyes humanas contra millones de inocentes, le tenía miedo a las leyes de Derechos de Autor. En estas cosas no se paran a pensar aquellos que repiten como autómatas las historias pre-digeridas de History Channel. Goebbels tuvo que conformarse con publicar partes del libro en un panfleto presentado como “Das Kriegsziel der Weltplutokratie” (Los objetivos de la Plutocracia Mundial).

El cual tenía la siguiente portada y en su interior se podían verse también algunos extractos del libro de Kaufman.

PJM_2045_02
Das Kriegsziel der Weltplutokratie

Pero sería descabellado pensar que la publicación del libro en pleno desarrollo de la Segunda Guerra Mundial no causaría tal reacción en la Alemania Nacionalsocialista, ya que, sin temor a exagerar, fue una provocación que causó daño tanto a los alemanes como a los judíos en Europa. En la portada, Kaufman agregó la frase: “El Libro al que Hitler le Teme”. Pero para echarle más leña a la hoguera, importantes medios de comunicación cometieron la irresponsabilidad de publicar alabanzas al libro y calificando su propuesta de genocidio como una “¡sensacional idea! (sic)”.

Los comentarios aparecieron impresos en la contraportada del libro, en la imagen siguiente podemos diferentes titulares en importantes medios de comunicación de Estados Unidos como: “¡UNA SENSACIONAL IDEA!” del Times Magazine; “UNA PROVOCATIVA TEORÍA INTERESANTEMENTE PRESENTADA” del Washington Post; “UN PLAN PARA LA PAZ PERMANENTE ENTRE LAS NACIONES CIVILIZADAS” del ultra sionista diario The New York Times; y el Philadelphia Records comentó que “FRANCAMENTE PRESENTA EL TEMIBLE TRASFONDO DEL ALMA NAZI”

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Julius Streicher

Julius Streicher, editor del diario alemán Der Stürmer publicó un artículo donde mencionó que el libro de Kaufman era: «El insano pensamiento del cerebro de un judío demente»

Junto con Streicher, Joseph Goebbels advirtió al pueblo alemán sobre el plan de esterilización masiva propuesto por Kaufman en una transmisión de radio. Acción que fue criticada por los voceros de las potencias vencedoras como “un acto irresponsable de propaganda por parte del III Reich” que endureció la defensa civil del país durante la invasión, y que “terminó causando más muertes de las que debía”, es decir, culparon a las autoridades alemanas de advertir a su población. Habría que preguntarles: Si en pleno conflicto político con Irán, un escritor iraní publicará un libro titulado “¡Estados Unidos Debe Perecer!” o “¡Israel Debe Perecer!” y los principales diarios de la nación persa lo calificaran como “¡Una Sensacional Idea!” ¿Cómo reaccionaría el Presidente, Donald Trump, de Estados Unidos y Benjamin Netanyahu, Primer Ministro de Israel? No creo que las agencias de noticias estadounidenses e israelíes, acostumbradas a desgarrarse las vestiduras por armas de destrucción masiva falsas, se quedarían tan tranquilos como pretendían que se quedaran las autoridades del III Reich…

Aunque, de hecho, el pueblo de Irán no ha escrito nada similar, pero los estadounidenses e israelíes sí que lo han hecho contra pueblos como el ruso, a quienes de “bárbaros mongoles descendientes del malvado y cruel conquistador Genghis Khan” y “comunistas enemigos de la libertad y la democracia” no bajan; o como con nosotros, los mexicanos, que según el actual Primer Ministro de Israel,  para Estados Unidos somos “el equivalente a lo que son los palestinos para los israelíes”, y tomando en cuenta que para los sionistas el Pueblo de Palestina es, según sus propias palabras, una plaga que debería cometer suicidio colectivo, ¿Qué cabe esperar entonces de esta gente?

También: El Verdadero Rostro de los que Mandan

Palestina 2

En el caso de Israel no debemos preguntarnos cómo reaccionarían, solamente debemos recordar el caso del canadiense Roy Arthur Topham que publicó una sátira del libro de Kaufman con el título de “¡Israel Must Perish!”, en el que Topham dejó íntegro el texto escrito por Kaufman, lo único que hizo fue reemplazar las palabras “alemán” por “judío”, “Alemania” por “Israel” y “Germanismo” por “Sionismo”, el resultado no le pareció nada simpático a la poderosa Liga Anti Difamación, que ordenó el encarcelamiento de Topham en Canadá y fue acusado de antisemitismo (delito de odio), algo absurdo pues él señor está felizmente casado con una mujer de origen judío. Como lo hemos dicho antes, para la justicia todos somos iguales, pero unos son más iguales que otros.

Las críticas contra el infame y enfermizo manifiesto anti-germánico no sólo provinieron de parte de las autoridades del III Reich, sino que también de algunos estadounidenses, por ejemplo de el periodista Howard K. Smith, que se encontraba en Alemania y cuando se publicó el libro, él escribió que:

Ningún hombre ha cometido un acto tan irresponsable a la causa por la que su Nación está luchando y sufriendo como Nathan Kaufman. Su panfleto a medio hornear proporcionó a los Nazis una de las mejores piezas de artillería ligera que tienen, ya que, utilizada como la usaron los Nazis, sirvió para reforzar ese terror que obliga a los alemanes que no apoyan a los Nazis, a tener que luchar y morir para que el Nazismo se mantenga vivo

Como mencioné, el panfleto a medio hornear, como lo llama Howard Smith, provocó reacciones violentas contra la comunidad judía en Alemania, un ejemplo de esto fue cuando el 8 de septiembre de 1941 fueron desalojados los judíos de Hannover, y las autoridades locales mencionaron que una de las razones había sido el libro de Kaufman.

A pesar de las críticas por parte de alemanes y estadounidenses, Kaufman siguió su doble juego y respondió altaneramente que:

Este es sólo un endeble pretexto para otra de las crueldades innatas del pueblo alemán… No creo que haya sido mi libro el que provocó esta barbarie. Emplearon todas las posibles crueldades alemanas contra los judíos mucho antes de que se publicara mi libro.

LA TURBULENTA VIDA DE THEODOR N. KAUFMAN

Sobre el autor no se sabe mucho, y lo poco que podemos saber lo describen como un hombre “problemático, delincuente y racista” no sólo contra los alemanes, sino contra el mismo país donde él nació, Estados Unidos.

Se sabe que era hijo de Anton Kaufman, un alemán de origen judío que fue reportero para el diario berlinés Morgen-Zeitung, cuando emigró a Estados Unidos se convirtió en el editor de Detroit Daily Chronicle en 1914, y cuando esa editorial quebró, se mudó a Newark, Nueva Jersey en 1921 y se convirtió en el editor de Newark Jewish Chronicle. Anton Kaufman y su hijo Theodor fueron arrestados por robo de patente en 1934, habían robado a Sandor Alexander Balint de Budapest, la fórmula de un proceso para acelerar el envejecimiento del vino.

Sobre el tema: Los Kaufman son detenidos por robo de patente

A causa de los problemas en la economía mundial que acarreó la Segunda Guerra Mundial, el padre de Kaufman se vio en dificultades económicas por la falta de ingresos publicitarios, esto lo obligó a vender su propia tumba y se suicidó el 1 de enero de 1943 arrojándose por la ventana del octavo piso del Robert Treat Hotel. En esta antigua foto se puede ver a Anton Kaufman fotografiado con su esposa e hijos.

kaufman de niño

Theodore N. Kaufman nació el 22 de febrero de 1910 en Manhattan, Nueva York, se sabe que en Alemania se le conoció como Theodore “Nathan” Kaufmann, pero en realidad su nombre era Theodore Newman Kaufman, apellido de su madre Fannie Newman. Se convirtió en empresario propietario de una pequeña agencia de publicidad y agencia de boletos en South Orange, Nueva Jersey, ciudad donde también fundó la Argyle Press para publicar sus folletos políticos.

Antes de publicar su más famoso libro “¡Alemania debe Perecer!”,Kaufman hizo otras publicaciones donde parecía demostrar que tenía cierta fijación por la esterilización con fines de genocidio, ya que en 1939, como flamante Presidente de la Federación Estadounidense de la Paz, publicó un panfleto dirigido al Congreso en el que argumentaba que los estadounidenses deberían ser esterilizados para que sus hijos ya no tuvieran que pelear en guerras extranjeras. Dos años después, 1941, escribió y publicó su panfleto contra Alemania.

Antes del suicidio de su padre, también ya era un personaje muy conocido el Padre Charles Edward Coughlin. Sacerdote católico canadiense que se convirtió en un peligro por sus ideas políticas, porque empezó a utilizar la radio como recurso y llegó a una audiencia masiva de 40 millones de escuchas en 1930.

El Padre Coughlin, llegó a manifestar cierta simpatía hacia Mussolini y Hitler, denunciaba la existencia de grandes grupos bancarios y empresariales en los Estados Unidos y los culpaba de las malas condiciones laborales, por esa razón lo acusaron de antisemita. Para 1936, Coughlin exigió al gobierno tomar acción contra la banca y el capitalismo denunciando que eran elementos de un “dominio judaico” sobre la nación y acusó a Roosevelt de estar llevando a los Estados Unidos hacia el “infierno del comunismo”. Quizás el comentario más resonado del Padre fue cuando dijo que Wall Street y el comunismo eran dos rostros del demonio.

En la primera página de la edición del viernes 20 de marzo de 1942 del Jewish Chronicle, Anton Kaufman publicó una crítica contra al padre Coughlin llamándole fanático mientras que al mismo tiempo, ofreció a los suscriptores de su periódico una copia gratuita del libro de su hijo, es decir, ofrecía gratis un libro donde se sugería que los alemanes debían ser esterilizados sistemáticamente como un método para eliminarlos, pero el fanático era el padre Coughlin. La imagen siguiente fue el anuncio del libro gratis de su hijo.¡Deja que tu chico vea por qué está luchando! Él debería conocer el alma nazi. Mándale el libro ¡Alemania Debe Perecer! A la venta en las Naciones más importantes. Quioscos y estaciones de ferrocarril. Edición de bolsillo 25 centavos.

Un año después el padre de Theodor Kaufman, en extrañas circunstancias, se lanzaba de una en el octavo piso de su hotel para quitarse la vida.

DECLARACIONES QUE DEMUESTRAN EL PENSAMIENTO KAUFMAN 

Germany Must Perish se publicó el 1 de marzo de 1941 y para el 15 de septiembre Kaufman apareció en la portada del Cumberland Evening Times (MD), donde hizo la siguiente declaración:

Creo que los judíos tienen una misión en la vida. Deben asegurarse de que las naciones del mundo se unan en una gran federación. ‘Union Now’ es el comienzo de esto. Lento pero seguro, el mundo se convertirá en un paraíso. Tendremos paz perpetua. Y los judíos harán todo lo posible para lograr esta confederación, porque tienen mucho que ganar.

Pero ¿cómo se puede lograr la paz si Alemania existe? La única manera de ganar una paz eterna es hacer el castigo de librar una guerra más horrible que la guerra misma. Los seres humanos son penalizados por asesinato, ¿no? Bueno, Alemania comienza todas las guerras de magnitud. ¡Esterilicemos a todos los alemanes y las guerras de dominación mundial llegarán a su fin!

En esas declaraciones de Kaufman se escondía el verdadero objetivo que él designaba para toda la humanidad, la creación de una Confederación Mundial de Naciones que podemos ver descrita en la página 17 de su libro donde podemos leer lo siguiente:

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Y también, mientras la guerra persista nunca llegará a existir esa paz mundial de la cual, algún día, nacerá una Confederación Mundial de Naciones. Porque es ésta tal confederación el objetivo fundamental de la raza humana.

Sin dudas, buscar la paz mundial es un objetivo muy noble por parte de Kaufman y lo que el llamó “La misión de los judíos” pero, ¿Se puede lograr la paz exterminando a todo un pueblo? Los antiguos pueblos hebreos, según lo narra la propia Biblia, exterminaron a pueblos enteros con un propósito similar, así lo podemos leer en Samuel 15:2-3:

Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo castigaré lo que hizo Amalec a Israel al oponérsele en el camino cuando subía de Egipto. 3 Ve, pues, y hiere a Amalec, y destruye todo lo que tiene, y no te apiades de él; mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos.

¡Ni los animales eran dejados vivos!. Y de acuerdo a la realidad que podemos ver en pleno desarrollo del conflicto en la Palestina Ocupada, queda en evidencia que la violencia desmedida e irracional contra un pueblo o varios no logró en el pasado, ni logrará en el presente, una verdadera paz mundial, sino que engendra todo lo contrario. Aún así Kaufman creía firmemente que había encontrado el camino al éxito allí donde sus antepasados bíblicos habían fallado. El propio Kaufman lo dice:

Como la guerra engendra guerra, la supresión engendra rebelión. Se desarrollarían horrores inimaginables.

Así encontramos que no hay curso medio; ni acto de mediación, ni compromiso por hacer, ni intercambio político o económico por ser considerado. En resumidas cuentas, no hay otra solución, excepto una: ¡Que Alemania debe perecer para siempre de esta tierra!

Era lógico que La solución Final propuesta por Kaufman provocara una reacción violenta por parte del Nacionalsocialismo Histórico, así como la Liga Anti Difamación reaccionó violentamente contra Roy Arthur Topham por su sátira de Israel Must Perish, o como arruinó la carrera de Norman Finkelstein por su libro La Industria del Holocausto, o así como la Organización de Defensa Judía puso un precio 25 mil dólares a la cabeza de su compatriota judío David Cole, ahora conocido como David Stein, por sus declaraciones y documentales problemáticos sobre el llamado holocausto.

De la misma forma, los alemanes de 1930 reaccionaron como las organizaciones israelíes reaccionan hoy en pleno 2019, en la época de la libertad de expresión y donde abundan tantos Derechos Humanos hasta para tirar para arriba, menos para los que digan cosas que van en contra de la opinión pública mayoritaria, que se puede espantar si uno comenta sobre el libro Alemania Debe Morir, pero no se espantan por los niños reventados en un autobús escolar en Palestina, que se pueden dislocar el brazo persignándose con violenta devoción al escuchar sobre el racismo de los alemanes Nacionalsocialistas, pero al mismo tiempo hacen gala de un racismo legal al decir que un sudamericano no hubiese durado ni cinco minutos en la Alemania de los años 30.

¿Qué hace al racismo de los ganadores ser mejor, o más aceptable que el racismo de los Nacionalsocialistas?

Elisabeth Noelle-Neumann nos dejó una pista para entender esto en su trabajo La Espiral del Silencio, que fue magistralmente resumida por Pablo Dáboli en su programa LA BRÚJULA, transmitido por TLV1 titulado Programa N°12 – “La teoría de la espiral del silencio: prohibido disentir” TLV1 , donde mencionó:

Entre las distintas ideas que barajan y forman parte del itinerario intelectual de Neumann está la idea de que las ideas vencedoras en general, adquieren poder por ser vencedoras independientemente de que sean ciertas o buenas ideas.

Así pues, por más que resulte chocante para muchas personas que creen firmemente que “los buenos ganaron la guerra”, la triste realidad es que el racismo de los Aliados triunfó sobre el racismo de las Potencias del Eje, y por eso, hoy en día es políticamente correcto. O como diría el desaparecido Gerd Honsik, es un “Racismo Legal”.Articulo redactado y recopilado por Sac de Muñoz, parte de este artículo viene contenido en el último lanzamiento de Ediciones Boca del Lobo ALEMANIA DEBE PERECER Y LOS OBJETIVOS DE LA PLUTOCRACIA MUNDIAL, traducido y comentado por nuestro colaborador y revisionista Sac de Muñoz . Gracias a todos nuestros seguidores y afines de nuestro trabajo revisionista artesanal e independiente

El HOLOCAUSTO AL BANQUILLO “JÜRGEN GRAF” – PRIMERA PARTE.

Destacado

“Y cuando todos los demás aceptaran la mentira dictada por el partido cuando todas las declaraciones fueran iguales, entonces la mentira entraría en la Historia y se convertiría en verdad.” (George Orwell, en su libro 1984)

Introducción / Artur Karl Vogt

El presente libro es una condensación del trabajo de fondo, mucho más extensivo, próximo a aparecer del mismo autor. Trata sobre los actos violentos nacionalsocialistas y sus repercusiones.

Pero sobre todos los demás crímenes nazis es el Holocausto, el genocidio del pueblo judío, el que ha conmovido en mayor medida la conciencia de la humanidad. Para la generación actual es incomprensible que el mundo de aquella época haya contemplado en silencio, convirtiéndose así en cómplice.

La real extensión de los horrorosos crímenes salió a la luz sólo con los procesos por crímenes de guerra.

Las declaraciones de testigos y las confesiones de los hechores revelaron un escenario de horror, que estremeció a la humanidad.

El resultado final de las indagaciones procesales y rendición de pruebas fue tan inequívoco, que hoy los tribunales alemanes se niegan categóricamente a reconocer las pruebas de la inexistencia de las cámaras de gas a causa de la notoriedad pública de los hechos. El Holocausto ha teñido moral y políticamente la época de post-guerra; se lo enseña en todos los textos escolares como un hecho irrefutable. Millones de individuos peregrinan hasta los monumentos (Auschwitz, Dachau, etc.), para expresar su congoja. No obstante cada vez hay más voces que manifiestan dudas sobre la versión histórica oficial y cuestionan la confiabilidad de las fuentes utilizadas.

¿Es posible que se hayan pasado cosas por alto en lo que se refiere al Holocausto? ¿Es posible que quienes se han ocupado del tema se hayan dejado influir hasta tal punto por la notoriedad pública de los hechos, que se hayan abstenido de cotejar debidamente lo que en los textos de Historia se asienta graníticamente como verdadero por toda la eternidad? ¿Son todavía posibles las dudas? ¿Son algo así como una ofensa al sentido común normal? Debería ser muy fácil refutar los argumentos de los cuestionadores en vista de las innumerables pruebas.

¿Por qué se rehúye un debate público sobre el Holocausto con los revisionistas, igual que el diablo huye del agua bendita? Algunos Estados han aprobado leyes para limitar la libertad de opinión, exclusivamente en relación al Holocausto. ¿Acaso el bozal deberá remplazar de algún modo los argumentos? ¿A quién puede interesarle sacralizar como tabú el Holocausto – como suceso histórico aislado – y sustraerlo a la investigación histórica? ¿Viviremos lo suficiente para ver cómo después de decenios, o quizás siglos, se aprecien procesos históricos con la necesaria distancia emocional y una merecida precisión científica? Ejemplos no faltan. Recién en los últimos decenios se desterró al reino de las leyendas la parte romántica de la fundación de la Confederación, que nos hablaba de la toma por asalto de los fuertes y de la expulsión de los tiranos. Hoy sabemos que la visión anterior tenía el propósito de crear un mito nacional a través del adoctrinamiento de política de Estado. Gracias a un meticuloso estudio de las fuentes también la Historia más reciente es vista bajo una nueva luz.

Generales como Guisan y Wille, consejeros como Pilezgolaz, reciben nuevos veredictos. La investigación histórica obliga a un constante rejuzgamiento (revisión), de la visión de la Historia. Por los diarios de Goebbels sabemos ahora que el único incendiario del parlamento alemán fue van der Lubbe. La culpa de la matanza de 4.000 oficiales polacos en Katyn (1940), fue originalmente achacada a los nazis; hoy está probado que la orden la dio Stalin.

¡No hay tema alguno que no se pueda discutir públicamente, excepto el Holocausto! ¿Cómo sería si la investigación y discusión pública de las personas y hechos citados fueran prohibidas y castigadas severamente? ¡Cuán seria puede ser una versión de la Historia cuando futuras generaciones de historiadores recurran a trabajos históricos tendenciosos o negligentes y se los reproduzca y cite irreflexivamente! ¡Qué se puede pensar de historiadores que quisieran ocultar a la opinión pública nuevos conocimientos comprobados, por razones de pedagogía popular, sólo porque los primitivos, aunque contrarios a la verdad, sirven mejor para sustentar la resquebrajada estructura del edificio ideológico! ¿La historia adobada para mantener una visión política occidental? El autor de este libro no es un historiador profesional; él simplemente ha recopilado el material original disponible – en especial las declaraciones de testigos – y de ese modo ha llegado a conclusiones irrefutables.

Las declaraciones absurdas de los testigos contradicen las leyes de la naturaleza y la lógica humana. Si se creen las descripciones de los testigos, el Holocausto se convierte en un milagro, pues las leyes de la física, la química y de la tecnología quedarían desahuciadas.

¿Puede entonces convertirse este milagro en dogma y rescatarlo contra toda crítica? En el proyecto de la ley contra el racismo, que el Consejo Federal sometió al parlamento ¡cualquier crítica al Holocausto se castiga con multa o cárcel! ¿Pueden censurarse nuestros pensamientos y perseguirse a los que piensan distinto a causa de su opinión equivocada? ¿Deseamos crear una Inquisición para cazar hechiceros, siguiendo el ejemplo de los fundamentalistas islámicos que han puesto pecio a la cabeza de Salman Rushdie? ¡Saludos a Orwell! Lea críticamente este bien documentado libro, a fin de que pueda formarse su propia opinión.

Escriba al autor, si tiene preguntas o alcances que hacer; él se complacerá ante un diálogo constructivo.

Navidad de 1992 Artur Karl Vogt

El único tabú

En una sociedad pluralista la redacción de la Historia no es la sirvienta de la política; la libre investigación está tan garantizada como la libertad de opinión.

Consecuentemente nuestra visión de épocas pasadas está siempre cambiando. Nuevos descubrimientos históricos nos obligan con regularidad, a revisar nuestras convicciones.

Asimismo es lícito embestir contra errores históricos con la ayuda de las ciencias exactas.

Hasta no hace mucho se daba por hecho en Suiza, que luego del Juramento de Rütli en 1291 se lanzó la Burgenbruch, campaña de destrucción de las fortalezas de los Habsburgos. Excavaciones recientes han demostrado que los fuertes se entregaron sin pelear tanto, mucho antes, como también después de 1291, por lo que la Burgenbruch es solamente un mito (Véase a W. Meyer: 1291, la historia)

No hemos sabido que los historiadores que dirigieron las excavaciones hayan sido arrastrados ante el cadí acusados de injurias a los ancestros.

Millones de peregrinos temerosos de Dios han contemplado atónitos el Santo Sudario en Turín, antes que investigaciones en laboratorios especializados revelaron que el paño provenía de la Edad Media. Hasta donde sabemos el Papa no ha excomulgado a los científicos encargados de las investigaciones.

Para un único período el principio de la libertad de investigación en la sociedad democrática occidental no se aplica. Quien ponga en duda la concepción vigente de ese período, arriesga sanciones jurídicas y su proscripción social así como la eliminación de su existencia profesional. Para ese lapso el dogma impuesto por el Estado suplanta al pensamiento crítico y la investigación libre; el uso de métodos científicos es entonces pecado. Se trata de los años de 1941 a 1944.

Los revisionistas

Víctimas de la mencionada represión y de la proscripción social son aquellos investigadores conocidos como revisionistas. En relación a la Segunda Guerra Mundial esta acepción se usa para designar a los historiadores que discuten el punto de vista corriente sobre la culpa única o principal de Alemania y Japón en ese conflicto, y en sentido más restringido a los que cuestionan el Holocausto, es decir, la eliminación sistemática de los judíos bajo Hitler, así como la existencia de cámaras de gas en los campos de concentración nazis (Es importante destacar que la palabra Holocausto deriva de la palabra griega para el sacrificio por el fuego y que se ha introducido en la lengua alemana tras la exhibición del film novelesco yanqui del mismo nombre. Bajo cámaras de gas entenderemos en adelante solamente aquellas destinadas a la eliminación de personas, no las de desinfección, cuya existencia nadie niega. En la presente obra, que de modo alguno cuestiona el asunto de la culpabilidad de la guerra, la expresión revisionismo tiene siempre el significado de revisionismo del Holocausto.)

Fundador del revisionismo fue el francés Paul Rassinier, socialista, miembro de la resistencia y detenido en los campos de concentración de Buchenwald y Dora-Mittelbau.

Después de su liberación Rassinier escribió el libro La mentira de Ulises, en el cual se enfrenta críticamente a los relatos de otros ex-reclusos de campos de concentración. El título proviene del incurable mentiroso Odiseo, el que a las cien penurias que realmente sufrió agregó otras mil inventadas, y se aprovechó del gusto por la fábula de los humanos.

A pesar de que al escribir La mentira de Ulises Rassinier pudiera aceptar que las cámaras de gas hubiesen aparentemente existido, ya que donde hay humo hay fuego, a lo largo de sus extensas investigaciones fue convenciéndose cada vez más que los tales gaseamientos, o bien no existieron jamás o en todo caso habrían sido la acción de uno que otro loco. Rassinier murió en 1967. Sus seguidores, los revisionistas, hoy son todavía una pequeña minoría, sin embargo van ganando fuerza y desde 1988 cuentan con el británico David Irving, para sus compatriotas el mejor conocedor de Hitler y del III Reich.

¿Son humanamente posibles las dudas sobre el Holocausto?

Prácticamente todo el mundo cree en el asesinato de millones de judíos bajo Hitler y en las cámaras de gas nazis. Miles de libros y cientos de miles de artículos periodísticos tratan sobre el Holocausto, y más aún incontables películas. Y no basta todavía con eso: ¡unos cuantos actores directos han reconocido en sus juicios la existencia de las cámaras de gas! ¿Cómo pueden abrigarse dudas ante estas pruebas aplastantes? Con permiso: por este camino puede también probarse que existen las brujas. Por siglos Europa creyó en las brujas. Gruesos textos, escritos por señores eruditos, colocaban a las malvadas prácticas de las brujas en la picota. Finalmente incontables brujas confesaron ante sus jueces que durante la Noche de Walpurgis volaban con sus escobas por los aires y copulaban en la cumbre más alta del Harz. En consecuencia las brujas existen. ¿Es verdaderamente seguro que en el trascurso de algunos siglos el hombre se haya hecho más inteligente? ¿No creeríamos todos, o casi todos, en brujas si de niños viniéramos escuchando historias terroríficas sobre brujas y los medios de prensa nos informaran día a día sobre sus horribles prácticas?

Cómo reaccionan los historiadores del sistema ante el revisionismo?

Quien no se ocupe en forma especial del destino de los judíos en el III Reich y los campos de concentración alemanes quizás gustaría de poder presenciar un debate entre un revisionista y un exterminacionista (así llaman los revisionistas a quienes defienden la teoría del genocidio) Lástima que no tenga la más mínima posibilidad de lograrlo, porque los exterminacionistas no están dispuestos a tal debate. Mientras los revisionistas dedican la mayor parte de su tiempo a leer y verificar las tesis de su contraparte, los historiadores ortodoxos se conforman con una batería de frases hechas y andanadas descalificatorias. He aquí algunos de sus argumentos estándar:

1) “El Holocausto es un hecho establecido” (que el sol giraba alrededor de la Tierra fue un hecho establecido por miles de años)

2) “Quien ponga en duda las cámaras de gas ofende a las víctimas de la dictadura parda” (¿hacemos un honor a los 32.000 seres que encontraron la muerte en el campo de Dachau, si elevamos su cantidad a 238.000, como sucedió ya en los primeros años de la post-guerra?)

3) “Los revisionistas son antisemitas y nazis” (¿era nazi el socialista y ex-recluso Rassinier? se reconoce abiertamente que entre los revisionistas hay unos pocos que se declaran partidarios del nacionalsocialismo. Pero dos más dos son cuatro, incluso cuando es un nazi quien lo dice)

4) “Los revisionistas son como esas personas que aseguran que la Tierra es plana. Con ellos no hay discusión posible” (de hecho hay personas que creen que la Tierra es plana) No obstante, muy excepcionalmente, podría alguien atacarlas; a nadie se le ocurre llevarlas ante los tribunales. Nadie los toma en serio, se les toma por excéntricos inofensivos. Pero los revisionistas no son considerados excéntricos inofensivos, sino por el contrario, se les toma mortalmente en serio. De otro modo ¿por qué se aprueban leyes especiales contra ellos?

Represión en lugar de diálogo

En 1990 fue votada en Francia la ley Gayssot que castiga con un año de cárcel a quien dude del genocidio judío. Una ley similar, promulgada en Austria en 1992, considera hasta diez años de cárcel para el delito de negar el Holocausto. En otros países, los que detentan el poder, se sirven de párrafos elásticos como subversión popular o injuria a la memoria de los muertos. Un párrafo elástico por el estilo sería introducido también por el Consejo Federal de Suiza.

Libros y revistas revisionistas están prohibidos en varios Estados.

El politólogo alemán Udo Walendy, editor de la revista Historische Tatsachen, debe librar una incesante batalla de trincheras con la censura, la cual, de acuerdo a la constitución, no existe en absoluto.

Al juez Wilhelm Stäglich, autor del libro El mito de Auschwitz, se le redujo su pensión y se le despojó de su título de doctor; para ello se recurrió deliberadamente a una ley firmada personalmente por Hitler en el año 1939, que permitía la caducidad de distinciones académicas.

Robert Faurisson, junto con el máximo pensador revisionista estadounidense, Arthur Butz, es calumniado sin descanso desde 1979. Perdió su puesto como catedrático de Literatura y Crítica de Textos en la Universidad de Lyon, porque la universidad, supuestamente, no podía garantizar su seguridad personal; los medios lo cubren de basura y se niegan a publicar sus desmentidos; los tribunales lo condenan a pagar elevadas multas, que debieran llevarlo a la ruina; su familia vive en constante sobresalto.

En 1989 mostraron los anti-fascistas de qué argumentos contundentes disponían. Tres matones del grupo Hijos de la Memoria Judía asaltaron a Faurisson durante una caminata y lo dejaron medio muerto a golpes. En todo caso logró sobrevivir, al contrario del profesor de Historia francés François Duprat, quien fue despedazado entre las llamas de un auto-bomba. Represión y terror físico que llega al asesinato, en lugar de diálogo, prohibición estatal de toda discusión pública, esto debiera llevarnos a desconfiar. ¿Por qué las cámaras de gas son defendidas con rabia ratonil por el establishment del mundo libre? ¿Pertenecen de algún modo a la herencia de una humanidad que construyó las pirámides, o la Basílica de San Pedro? ¿Acaso el mundo ya no será tan bello si no hubo cámaras de gas en Auschwitz, donde 1 millón de judíos, hombres, mujeres y niños indefensos fueron envenenados como bichos con ácido sulfúrico? ¿Qué clase de verdad histórica es esa que debe ser protegida con leyes condenatorias?

¿Por qué los exterminacionistas rehúyen el diálogo?

Es fácil de imaginar la causa para que el debate no llegue a realizarse. Desde que el experto en Holocausto Wolfgang Scheffler se enredó en una discusión televisiva con Robert Faurisson, en Tessin, durante 1979, y llegó a sufrir una hemorragia nasal, ningún exterminacionista desea ya arriesgarse a un bochorno semejante.

Los historiadores del establishment tienen muy claro que en tal debate no tienen ni una pizca de chances de ganar. La tesis, creída prácticamente por todo el mundo tras un incesante lavado de cerebro, de que los alemanes habrían gaseado a millones de judíos durante el III Reich, al inspeccionarla más de cerca se revela como el desvarío de un cerebro calenturiento, en cuanto es una imposibilidad defenderla frente a alguno de sus detractores familiarizado con los hechos reales.

Debería preguntarse ahora por qué la mentira se mantiene a pie firme y por qué apenas unos pocos saben algo de los revisionistas y de sus argumentos. La razón es la siguiente: la difusión de los descubrimientos es impedida por la más perfecta censura que haya jamás existido en la Historia, aquella censura de la cual prácticamente nadie llega a enterarse. A quién sirve esta censura, cómo se la aplica, por qué en nuestra sociedad supuestamente libre de tabúes existe un tabú, el del Holocausto, a qué se debe que hoy podamos dudar de todo y de todos, hasta del mismísimo Padre Eterno, su hijo Jesucristo y del Espíritu Santo, pero por ningún motivo de las cámaras de gas de Auschwitz y Treblinka, son temas sobre los cuales nos explayaremos más adelante.

¿Cuestionan los revisionistas la persecución de los judíos bajo Hitler?

En absoluto. A partir de 1933 los judíos fueron reprimidos y privados de sus derechos en forma creciente; fueron enviados al exilio; aquellos que a partir de 1941 se encontraban dentro de los territorios bajo dominio alemán en su mayoría fueron detenidos en campos de trabajo, encerrados en guetos, deportados a Polonia y Rusia, perdiendo sus bienes entretanto. Durante la campaña del este las Einsatzgruppen, tropas especiales, ejecutaron a muchos judíos (fijar una cifra total es algo imposible, aunque se sospecha que podría ser del orden de decenas de miles)

Estas persecuciones son hechos probados históricamente.

Por el contrario, no son hechos verídicos, sino propaganda mentirosa, todos los siguientes:

1) Que existió un plan para la eliminación física de los judíos.

2) Que existieron cámaras de gas en los campos de concentración para matar seres humanos.

3) Que bajo el gobierno de Hitler encontraran la muerte de 5 a 6 millones de judíos. Cuántos judíos murieron por la guerra y las persecuciones es hoy en día totalmente imposible de determinar, ya que no es permitido investigar libremente y ningún historiador independiente tiene acceso a los archivos alemanes, polacos, rusos e israelitas. En consecuencia hay que conformarse con aproximaciones. Rassinier opinaba que llegaría a alrededor de 1 millón la cantidad de judíos fallecidos en el radio de acción de Hitler por la guerra y las persecuciones. Otros revisionistas, como Walter Sanning, quien en su trascendental estudio demográfico La disolución de la judería europea oriental, basado casi exclusivamente en fuentes judías y aliadas, llegan a diversas cifras mucho menores.

Varios cientos de miles, posiblemente hasta cerca del millón de judíos murieron en guetos y campos principalmente a causa de epidemias y extenuación, por acciones de guerra y crímenes de guerra – como la destrucción del gueto de Varsovia o a manos de las Einsatzgruppen -, o cayeron víctimas de pogromos. Todo esto es suficientemente grave, y no existe la más mínima razón moral para sextuplicar o más la cifra de víctimas e inventar cámaras de gas.

¿Qué entendían los nazis como solución final de la cuestión judía?

Al tomar Hitler el poder en 1933, todos sabían que un furibundo antisemita quedaba al mando. Párrafos de odio contra los judíos comportan una apreciable parte del libro de Hitler, Mi lucha, y por disposición del programa del partido nacionalsocialista alemán de los trabajadores ningún judío podía ser ciudadano alemán. Las múltiples triquiñuelas a las que se vieron expuestos los judíos desde 1933 tenían por fin empujarlos al exilio. Para fomentar la salida de los judíos cooperaron estrechamente los nacionalsocialistas con los círculos sionistas, quienes estaban muy interesados en el máximo asentamiento de judíos en Palestina (sobre este trabajo conjunto silenciado férreamente hoy en día informa algo Heinz Höhne en su obra modelo sobre las SS: La Orden bajo la calavera) Aún antes que Hitler pusiera en efecto una sola ley anti-judía, desataron las organizaciones sionistas en los Estados Unidos, Inglaterra y otros países una descomunal campaña de boicot, la cual provocó enormes pérdidas económicas a Alemania. Dado que los nazis no podían echar mano de los responsables directos, descargaron su furia en contra de los judíos locales. La meta de los sionistas era forzar a Hitler a aprobar medidas de represión cada vez más severas contra los judíos a fin de acelerar la emigración de judíos desde Alemania hacia Palestina. Hasta 1941, cuando la emigración fue prohibida (la prohibición por lo demás no fue introducida como consecuencia), 2/3 tercios de la judería en Alemania había abandonado el Reich; permanecieron en su mayoría los de más edad. También los judíos de Austria en su mayoría abandonaron el país después del Anschluss (anexión), así como una parte considerable de los judíos checos después de la división de Checoslovaquia en 1939. Empezada la Segunda Guerra Mundial, el Plan Madagascar, que pretendía crear un Estado judío en la isla de Madagascar, pareció acercarse al campo de lo posible. Sin embargo Pétain no deseaba abandonar la isla y los británicos controlaban su acceso por mar. Por ello se sopesó la creación de un espacio de asentamiento judío en el este. En 1941 comenzaron las deportaciones en masa; cientos de miles de judíos fueron detenidos en campos de trabajo o enviados a Rusia (como estación de tránsito se usó a Polonia) Esta política tuvo las siguientes consecuencias:

1) Los alemanes necesitaban fuerzas de trabajo en forma urgente, ahora que los hombres capacitados estaban en el frente.

2) Los judíos representaban un riesgo para la seguridad interna, ya que indudablemente estaban todos de parte de los aliados.

3) La guerra brindaba a los nazis una preciosa oportunidad para intentar la solución final del problema judío.

Que los nacionalsocialistas bajo esta solución final no entendían la eliminación física de los judíos, sino sólo su asentamiento en el este se desprende claramente de sus propios documentos. Así Göring escribía a Heydrich el 31 de julio de 1941: “En complementación de la tarea que se le asignó con vigencia al 24 de enero de 1939, es decir, encontrar la mejor solución, de acuerdo a las condiciones actuales, al problema judío en la forma de su emigración o evacuación, yo le comisiono por la presente para que disponga todos los preparativos tanto organizacionales, como técnicos y materiales para la solución definitiva del problema judío en el territorio europeo bajo dominio alemán… Le comisiono además para presentarme a la mayor brevedad un proyecto general de medidas previas tanto de organización como técnicas y materiales para la ejecución de la solución final del problema judío que buscamos.” (citado por Raul Hilberg en La eliminación de los judíos europeos, editorial de libros de bolsillo Fischer, 1990, pág. 420)

En la conferencia berlinesa de Wannsee el 20 de enero de 1942, durante la cual la leyenda pretende que se decidió la eliminación física de los judíos, se habló en realidad, de hecho, sobre su asentamiento exterior, como se puede ver claramente en el acta (la autenticidad del documento es cuestionada, por lo demás, por revisionistas tales como Stäglich y Walendy) Y uno de los participantes en esa conferencia, Martin Luther, del ministerio de Exterior, escribió en un memorándum del 21 de agosto de 1942: “El principio básico de la política alemana respecto de los judíos, luego del ascenso al poder, fue promover por todos los medios la emigración judía… La actual guerra brinda a Alemania la oportunidad, y más bien el deber, de solucionar el problema judío en Europa… A causa de… la instrucción del Führer ya mencionada se empezó la evacuación de los judíos de Alemania. Era de suponer, que incluso los habitantes judíos de esos países captaran que se habían tomado asimismo medidas judías… El número de judíos desplazados hacia el este por estos medios no alcanzaba a cubrir las necesidades de mano de obra.” (Documento de Núremberg NG-2586)

Los historiadores ortodoxos se valen ahora de la risible explicación que evacuación, asentamiento y emigración serían sólo palabras clave para gaseamiento. De verdad, en el hecho fueron enviados mucho más de 1 millón de judíos a Rusia, tal cual lo sostienen los documentos alemanes. A falta de documentación escrita sobre la eliminación de los judíos y de las cámaras de gas los señores exterminacionistas se ven obligados a interpretar los documentos incorporándoles cosas que jamás estuvieron allí hasta ese preciso momento.

Los campos de concentración

Apenas dos meses después del ascenso de Hitler al poder se levantó en Dachau el primer campo de concentración; otros le siguieron. Antes de la guerra no se le asignó ninguna significación económica a los campos. Servían para aislar a aquellas personas que podían entrañar algún peligro para el gobierno nacionalsocialista. Entre las diferentes categorías de detenidos estaban los políticos (rojos), los criminales (verdes), además los asociales o negros (mendigos, vagos, rameras, etc.), los predicadores (miembros de sectas que eludían el servicio militar), y los homosexuales. Hasta 1938 los judíos eran confinados en estos lugares sólo cuando pertenecían a alguno de estos grupos.

En noviembre de 1938, tras el asesinato de un diplomático en París y de la tristemente célebre Noche de los Cristales por primera vez los judíos fueron encerrados masivamente sólo por serlo; pero en verdad los casi 30.000 internados pronto fueron liberados casi en su totalidad.

Antes de la guerra oscilaba la cantidad de reclusos (¡criminales incluidos!), entre algunos miles y algunas decenas de miles.

Iniciada la guerra brotaron como callampas nuevos campos en la Europa ocupada, desde Struthof-Natzweiler, en Alsacia, hasta Majdanek, en la gobernación general, es decir, la Polonia ocupada. En total hubo finalmente catorce campos mayores y una variedad de campos menores. Adicionalmente había alrededor de quinientos campos de trabajo (Arbeitslager), cada uno con algunos cientos hasta poco más de mil reclusos.

Estos campos de trabajo eran anexos a plantas industriales; los trabajadores forzados eran proporcionados a éstos por los campos de concentración. Los internos fallecidos en los campos de trabajo eran consignados en las estadísticas del campo de concentración del cual provenían. Estos campos jugaron un papel relevante en la industria de guerra. En Auschwitz, el más grande de los campos de concentración, se fabricaba buna – caucho sintético -, usada en la fabricación de neumáticos y, por lo tanto, de gran importancia bélica. En el especialmente temido campo de concentración Dora-Mittelbau, a causa de las inhumanas condiciones de trabajo, se construían los cohetes, con los que Hitler esperaba dar un vuelco a la guerra en 1944.

El maltrato de los detenidos no era una política de Estado, pues al régimen le interesaba contar con trabajadores lo más sanos posible. A pesar de eso siempre se caía en excesos y crueldades. Cada reglamento vale tanto como los que deben aplicarlo, y realmente no era la elite de la sociedad la que se presentaba para servir en los campos de concentración. En muchos campos las peores brutalidades no fueron en modo alguno protagonizadas por los SS, sino por los delincuentes, que aterrorizaban de lo lindo a los políticos. Records de inhumanidad se batieron en el Mauthausen austríaco.

Contra los jefes SS se procedió oportunamente con gran severidad. Karl Koch, comandante de Buchenwald, fue llevado al paredón por corrupción y asesinato; Hermann Florstedt, el tan mal afamado comandante de Majdanek fue colgado por los mismos presos. Entre el 1 de julio de 1942 y el 30 de junio de 1943 murieron, como se desprende claramente de una estadística preparada para Himmler por el General SS Oswald Pohl, 110.812 presos. El que los campos no se vaciaran se debía a que los egresos eran remplazados por nuevos ingresos. En agosto de 1943 la cifra total de reclusos en campos de concentración ascendía a 224.000, un año más tarde eran 524.000 (sin considerar los campos de tránsito)

La mayoría de los fallecimientos se debieron a epidemias.

Especialmente temida era la fiebre tifoidea, una variante del tifus, que es transmitida por los piojos. Para combatirla se utilizó, entre otros, el insecticida llamado Zyklon-B, el cual los chamanes del Holocausto transformaron más tarde en una herramienta de exterminio humano.

Dejando de lado los caóticos meses del fin de la guerra, la peor época en los campos fueron el verano y otoño de 1942. En ese lapso murieron mensualmente en Auschwitz, en promedio, más de trescientos internos al día de fiebre tifoidea. La plaga buscaba también entre el personal de la SS a sus víctimas. Dentro del complejo de Auschwitz se produjo la mayor cantidad de muertes en Birkenau, ubicado a unos 3 kilómetros del campo principal y que había asumido la función de un campo para enfermos. Durante ese tiempo murieron en Birkenau más internos que en todos los demás campos juntos. En este campo de la muerte de Birkenau, donde aparentemente perecieron 100.000 a 120.000 detenidos, mayoritariamente por enfermedad (¡había también ajusticiamientos y asesinatos!), llegó a ser un campo de exterminio para la leyenda, donde según cada historiador fueron asesinadas de 1 a 4 millones de personas. Para la incineración de las víctimas de la plaga se construyeron hornos crematorios, y para ubicarlos se construyeron depósitos de cadáveres y bodegas, de los cuales los mitólogos del genocidio hicieron más tarde cámaras de gas. También de las duchas hicieron cámaras de gas en parte. Y de la selección de los capacitados y no capacitados para trabajar hicieron las selecciones para la cámara de gas.

De este modo nació la más monstruosa mentira de este siglo, la mentira de Auschwitz.

La peor de las catástrofes se desató en los crueles últimos meses de guerra. A medida que ingleses y estadounidenses liberaban campo tras campo en 1945, se encontraban con miles de cadáveres sin enterrar, así como decenas de miles de presos casi muertos de hambre. Sus fotos recorrieron el mundo como pruebas de un asesinato masivo sin parangón. En realidad la mortandad no tenía nada que ver con una política consciente de exterminio. Esto se deduce fácilmente de las cifras de muertes para cada campo; a continuación las cifras para Dachau (fuente: Paul Berben: Dachau 1933-1945: la historia oficial, The Norfolk Press, 1975):

1940: 1.515 muertos.

1941: 2.576 muertos.

1942: 2.470 muertos.

1943: 1.100 muertos.

1944: 4.794 muertos.

1945: 15.384 muertos.

En los últimos cuatro meses, durante toda la existencia del campo, murieron entonces más internos que en todos los demás años de guerra juntos. Incluso después de la liberación por los yanquis murieron unos 2.000 reclusos por debilidad; y 1.588 murieron en los primeros diecisiete días de mayo. Las causas para esta terrible mortandad fueron las siguientes:

1) En lugar de sencillamente abandonar a los presos en los campos orientales a las tropas rusas que avanzaban, los nazis los evacuaron hacia el oeste. Como la mayor parte de las vías férreas habían sido bombardeadas, decenas de miles fueron conducidos en caminatas de semanas a través del hielo y la nieve al interior de Alemania; una buena parte ya no sobrevivió la guerra. Y en los campos que recibieron a los evacuados no había dormitorios, ni letrinas, ni comida, ni medicamentos, ni nada. El motivo de esta alucinada política de evacuación era sencillamente que no se deseaba dejar caer en las garras de los soviéticos ni trabajadores ni soldados. A los enfermos se les permitió permanecer en Auschwitz y fueron liberados por el Ejército Rojo.

2) A partir del otoño de 1944 oleadas de millones de fugitivos se dirigían a Occidente procedentes de los territorios tomados por los soviéticos. Simultáneamente los bombardeos terroristas anglo-yanquis reducían a escombros ciudad tras ciudad y hacían desaparecer toda infraestructura. En tales condiciones murieron, aún en libertad, innumerables personas por debilitamiento y enfermedades contagiosas.

Chuck Yeager, primer piloto que cruzó la barrera del sonido, escribe en su autobiografía (Yeager: Una autobiografía, Nueva York, Bantam Books, 1985, pág. 79 y 80), que su brigada tenía instrucciones de disparar a todo lo que se moviese en una superficie de 50 kilómetros cuadrados. “Alemania no se dividía sencillamente en civiles y militares. El campesino con su huerto de papas alimentaba las tropas Alemanas.” Luego, los aliados produjeron la hambruna total con sus bombardeos terroristas, ¡para entonces acusar a los vencidos de no haber sido capaces de alimentar suficientemente a los presos en los campos de concentración! Y aún a pesar de todo eso los libertadores en campos como Bergen-Belsen, Buchenwald y Dachau, junto a las pilas de cadáveres y piltrafas humanas deambulantes, encontraron decenas de miles de presos con buena salud y relativamente bien alimentados. De los cuales se tomaron fotos que apenas habrán sido mostradas alguna vez.

Se pueden establecer paralelos históricos con los campos de concentración nazis, por la época de la Guerra Civil estadounidense. En los campos de prisioneros de los norteños Camp Douglas y Rock Island la tasa de mortalidad era del 2 al 4 % mensual. Y más al sur, en Andersonville, de 52.000 soldados norteños murieron 13.000. En la Guerra Boer los británicos internaron alrededor de 120.000 civiles así como decenas de miles de negros africanos, de los cuales murió uno de cada seis. Ni los prisioneros de la Guerra Civil yanqui ni los de la Guerra de los Boers fueron eliminados deliberadamente; casi todos sufrieron enfermedades contagiosas, las cuales no pudieron ser reducidas.

Las cifras de muertos son comparables a las de Dachau (84 % vivos y 16 % muertos), y Buchenwald (86 % vivos y 14% muertos) La Oficina de Registro Civil Especial en Arolsen (de la República Federal Alemana), registró los decesos en los campos de concentración. Este es el balance hasta fines de 1990:

Mauthausen: 78.851 muertos.

Auschwitz: 57.353 muertos.

Buchenwald: 20.686 muertos.

Dachau: 18.455 muertos.

Flossenburg: 18.334 muertos.

Stutthof: 12.628 muertos.

Gross-Rosen: 10.950 muertos.

Majdanek: 8.826 muertos.

Dora-Mittelbau: 7.467 muertos. No

Bergen-Belsen: 6.853 muertos.

Neuengamme: 5.780 muertos.

Sachsenhausen-Oranienburg: 5.013 muertos.

Natzweiler-Strutthof: 4.431 muertos.

Ravensbrück: 3.640 muertos.

En la estadística de Arolsen figura también Theresienstadt, con 29.339 muertos, pero ese no era propiamente un campo de concentración sino un gueto para judíos viejos y privilegiados.

Arolsen también menciona que la estadística es incompleta. Ya en otros registros civiles los decesos registrados no vuelven a ser citados, y en varios campos falta parte de la documentación.

Si se deseara establecer exactamente con un margen de error de un par de miles la cifra de los fallecidos en los campos de concentración, nadie estaría más capacitado que Arolsen al disponer de mucha mayor cantidad de documentos que cualquier otro registro civil del mundo. No obstante Arolsen está bajo jurisdicción del gobierno alemán, el cual teme a la verdad histórica más que el diablo al agua bendita. Por ese motivo Arolsen no permite el acceso a sus archivos a ningún investigador independiente y divulga en sus folletos arbitrariedades tan desfachatadas como que en los campos de exterminio no se encontró documentación alguna. Que tal documentación no existe porque los campos de exterminio sencillamente jamás existieron, nadie lo sabe mejor que el mismo Arolsen.

Para Dachau y Buchenwald las cifras de muertos son indiscutibles por lo que sabemos (32.000 y 33.000 respectivamente) En 1990 los rusos pusieron a disposición de la dirigencia de la Cruz Roja Internacional los registros necrológicos de Auschwitz que hasta entonces habían mantenido en secreto bajo siete llaves. Cubren, con algunas lagunas, el período de agosto de 1941 a diciembre de 1943 y contienen 74.000 nombres. Dónde se ocultan los demás registros es por supuesto algo que se desconoce. El número de víctimas de Auschwitz debería entonces bordear los 150.000. De lo expuesto hasta aquí sacamos las siguientes conclusiones:

1) Aparentemente murieron desde 1933 hasta 1945 entre 600.000 y 800.000 personas en los campos de concentración nazis.

2) Menos de la mitad eran judíos, ya que en muchos campos representaban sólo una pequeña minoría (en Auschwitz la población penal judía era al final cerca del 80 %)

3) Más que probablemente muchos más judíos encontraron la muerte fuera de los campos que dentro de ellos.

La Seta Venenosa / Traducción al español por Samuel Cruz. Ediciones Boca del Lobo 2020.

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Cuentos Infantiles Publicados en 1938 por Ernst Hiemer

Prólogo del Traductor – Samuel Cruz

1939 es marcado en la historia oficial como el año en que inició la Segunda Guerra
Mundial, sin embargo, desde 1933, año en que apenas había llegado Hitler al poder,
el sionismo había declarado la guerra a Alemania, así quedó patente en la publicación del viernes 24 de marzo de 1933 del periódico británico Daily Express con el titular “Judea declara la guerra a Alemania”. La publicación invitaba a todos los judíos del
mundo a boicotear los productos alemanes. Ésta verdad elemental se ha propagado
por el mundo gracias a internet, pero más que todo fue gracias al valiente trabajo de
los historiadores revisionistas. La guerra económica es un mecanismo de presión
contra los países y busca someterlos a la voluntad de los señores del dinero, no por
casualidad, Richard Coudenhove-Kalergi mencionó en su libro de 1925, Praktischer
Idealismus: “Ahora, la lucha comercial está reemplazando a la militar: el boicot y el
bloqueo se emplean en lugar de la guerra; la huelga política en vez de la revolución”,
éste modus operandi de los reyes del oro suele llevar a las naciones al
quebrantamiento económico y moral, además de provocar tantas muertes por hambre como las que provoca un bombardeo masivo. Gerd Honsik mencionó que “El boicot y el bloqueo son armas dirigidas contra las madres y sus hijos”.
Con esto el sionismo había demostrado su verdadero rostro y los Nacionalsocialistas tenían muy claro quién era su enemigo, en respuesta, en 1935 los alemanes dictaron Las Leyes de Nuremberg, por medio de las cuales se buscaba aplicar restricciones a las actividades de los judíos, ahora enemigos declarados, dentro de Alemania, pero además los Nacionalsocialistas emprendieron la titánica tarea de educar al pueblo en ésta verdad ineludible incluidos los niños. Con ese objetivo, el libro que usted tiene en sus manos fue editado en 1938 con el título Der Giftpilz (La Seta) y fue publicado por Julius Streicher, editor del diario Der Sturmer de corte Nacionalsocialista. El texto es de Ernst Hiemer y las ilustraciones de Philipp Rupprecht quien firmaba como Fips. Las historias e ilustraciones fueron pensadas
para niños y el libro se distribuyó en las escuelas primarias con el objetivo de enseñar a los niños sobre los peligros que los judíos representaban para todo el pueblo
alemán. Hoy en día, el sionismo hace lo mismo que hicieron los Nacionalsocialistas
pero estos obligan a los niños alemanes a leer el Diario de Ana Frank con el objetivo
de sembrar la autoculpabilidad en las nuevas generaciones de alemanes. Lo que
podríamos fácilmente denominar como “El Tratamiento de Desnazificación en la
Actualidad”.
Una copia del presente libro se exhibe en el Museo Memorial del Holocausto en
Washington, Estados Unidos, y en 2019 el Museo Judío de Londres exhibió una
exposición con la que buscaba demostrar que el estereotipo del judío adinerado es un
error y se exhibió el presente libro, puesto que habla sobre la preponderancia de los
banqueros judíos en la economía. Abigail Morris, directora del Museo Judío de
Londres dijo: “Los mitos y los estereotipos tienen sus orígenes, y ésta exposición se
basa en objetos de más de 2,000 años para ir a las raíces de las prácticas judías en
torno al dinero. Al mismo tiempo, muestra cómo ciertas interpretaciones peligrosas,
incluso mortales, surgieron y aún proliferan en todo el mundo”. Los maestros de la
mentira buscan con esto, hacer creer a las masas que es un simple mito que la mayoría de los grandes bancos del mundo pertenecen desde hace siglos a familias judías entre las que podemos citar a los Rothschild y a los Warburg.
La traducción del alemán al inglés fue realizada por Gary Lauck y la publicó con el
título “The Poisonous Mushroom” (La Seta Venenosa), lo que le acarreó acusaciones
de “antisemita” y “neonazi”. En 1995 fue arrestado en Dinamarca y deportado a
Hamburgo Alemania donde tenía una acusación y era buscado por distribuir
“propaganda neonazi”, lo que le valió una condena a cuatro años de prisión. Fue
liberado el 19 de marzo de 1999 y deportado a los Estados Unidos. En 2007 produjo
la traducción al estonio, motivo por el cual el Servicio de Seguridad Interna de Estonia
presionado por el Lobby Judío, inició una investigación bajo la acusación de
“incitación al odio”. El caso de Lauck es uno entre miles de personas que han sido
encarceladas por criticar al sionismo, lo que nos recuerda las palabras de Voltaire:
“Para saber quien gobierna sobre ti, simplemente encuentra a quién no estás
autorizado a criticar”.
Robert Faurisson mencionó en una conferencia: “El revisionismo no es una
ideología, es una metodología”, como metodología nos permite revisar la historia
imparcialmente y arrojar resultados igualmente imparciales, cosa contraria a lo que sucede cuando la Historia se estudia desde un punto de vista ideológico. Por lo tanto, el lector observador, notará que el presente libro de cuentos infantiles, tenía en 1938 la misma función propagandística que hoy tienen Hollywood y la enorme producción literaria sobre el holocausto judío recalcando la maldad alemana durante la época del Nacionalsocialismo, es decir, identificar, señalar y por supuesto denostar a un enemigo abiertamente declarado, ese es el objetivo de la propaganda, sea quien sea
el que la pone en práctica. De tal modo que si los alemanes hubiesen ganado la
guerra, las películas y libros que se producen masivamente sobre la Segunda Guerra Mundial, serían anti judíos y anti Aliados al contrario de anti alemanes.

Así como a menudo es difícil distinguir una seta venenosa de una seta comestible,
también es muy difícil reconocer al Judío como un estafador y criminal.

Ediciones Boca del Lobo tiene el Honor de distribuir el título LA SETA VENENOSA escrita por Ernst Hiemer en 1939 en Alemania, traducido por nuestro amigo y colaborador el reconocido Escritor y revisionista Mexicano Samuel Cruz, quién adapta este título con la finalidad de que su contenido sea conocido en los países de habla Hispana. La Seta Venenosa es un título que a pesar de ser un libro hecho para niños, actualmente es un libro de colección. Invitamos cordialmente a que se pongan en contacto con nosotros para obtener tu ejemplar hecho a mano a través de los sitios virtuales ya conocidos, en donde nos encontrarás como Ediciones Boca del Lobo.

DERROTA MUNDIAL “Salvador Borrego Escalante”

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Prólogo a la Segunda Edición

La obra de Salvador Borrego Escalante que hoy alcanza su segunda edición, es una de las más importantes que se hayan publicado en América. Causa satisfacción que un mexicano de la nueva generación , haya sido capaz de juzgar con tanto acierto los sucesos que conocemos bajo el nombre de la Segunda Guerra Mundial. Colocados nosotros del lado de los enemigos del poderío alemán, es natural que todas nuestras ideas se encuentren teñidas con el color de la propaganda aliada. Las guerras modernas se desarrollan tanto en el frente de combate como en las páginas de la imprenta. La propaganda es una arma poderosa, a veces decisiva para engañar la opinión mundial. Ya desde la primera guerra euro-pea, se vio la audacia para mentir, que pusieron en práctica agencias y diarios que disfrutaban de reputación aparentemente intachable. La mentira, sin embargo, logró su objeto. Poblaciones enteras de naciones que debieron ser neutrales, se vieron arrastradas a participar en el conflicto, movidas por sentimientos fundados en informaciones que después se supo, habían sido deliberadamente fabricadas por el bando que controlaba las comunicaciones mundiales. Y menos mal que necesidades geográficas o políticas nos hayan llevado a participar en conflictos que son ajenos a nuestro destino histórico; lo peor es que nos dejemos convencer por el engaño. Enhorabuena que hayamos tenido que afiliarnos con el bando que estaba más cerca de nosotros; lo malo es que haya sido tan numerosa, entre nosotros, la casta de los entusiastas de la mentira. Desventurado es el espectáculo que todavía siguen dando algunos «intelectuales» nuestros, cuando hablan de la defensa de la democracia, al mismo tiempo que no pueden borrar de sus frentes la marca infamante de haber servido dictaduras vernáculas que hacen gala de burlar sistemáticamente el sufragio. Olvidemos a estos seudo-revolucionarios, que no son otra cosa que logreros de una Revolución que han contribuido a deshonrar, y procuremos despejar el ánimo de aquellos que de buena fe se mantienen engañados.

«Durante seis años, dice Borrego, el mundo creyó luchar por la bandera de libertad y democracia que los países aliados enarbolaron a nombre de Polonia. Pero al consumarse la victoria, países enteros, incluyendo Polonia misma, perdieron su soberanía bajo el conjuro inexplicable de una victoria cuyo desastre muy pocos alcanzaron a prever».

Edición Artesanal Boca del Lobo ua disposición

La primera edición del libro de Borrego se publicó hace dos años escasos y en tan corto tiempo, el curso de los sucesos ha confirmado sus predicciones, ha multiplicado los males que tan valien-temente descubriera. Ya no es sólo Polonia; media docena de naciones europeas que fueron otros tantos florones de la cultura cristiana occidental, se encuentran aplastadas por la bota soviética, se hallan en estado de «desintegración definitiva». Y el monstruo anticristiano sigue avanzando. Detrás de la sonrisa de MendesFrance, siempre victorioso, dicen sus secuaces; detrás de esa enigmática sonrisa, seis millones de católicos del Vietnam, fruto precioso de un siglo de labor misionera francesa, han caído dentro de la órbita de esclavitud y de tortura que los marxistas dedican a las poblaciones cristianas. E1 caso contemporáneo tiene antecedentes en las invasiones asiáticas de un Gengis-Kan, que esclavizaba naciones; tiene antecedentes en las conquistas de Solimán, que degollaba cristianos den-tro de los templos mismos que habían levantado para su fe. El conflicto de la hora es otro de los momentos angustiosos y cruciales de la lucha perenne que tiene que librar el cristianismo para subsistir. En el libro de Borrego, penetrante y analítico, al mismo tiempo que iluminado y profético, se revelan los pormenores de la conjura tremenda. La difusión del libro de Borrego es del más alto interés patriótico en todos los pueblos de habla española. Herederos, nosotros, de la epopeya de la Reconquista que salvó el cristianismo de la in-vasión de los moros, y de la Contra Reforma encabezada por Felipe II, que salvó el catolicismo de la peligrosa conjuración de luteranos y calvinistas, nadie está más obligado que nosotros a desenmascarar a los hipócritas y a contener el avance de los perversos. La lucha ha de costamos penalidades sin cuento. Ningún pueblo puede escapar en el día, a las exigencias de la historia, que son de acción y de sacrificio. La comodidad es anhelo de siempre, jamás realizado. La lucha entre los hombres ha de seguir indefinida y periódicamente implacable, hasta en tanto se acerque el fin de los tiempos, según advierte la profecía.

José Vasconcelos.

Febrero de 1955

Testamento Político de Adolf H.

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Testamento político de Adolf Hitler, del 29 de abril de 1945 Adolf Hitler

Mi Testamento Político

Desde que, en 1914, puse mis modestas fuerzas como voluntario al servicio de la Primera Guerra Mundial impuesta al Reich, han transcurrido más de treinta años. Durante estos tres decenios, en todos mis pensamientos, actos y en toda mi vida sólo me han movido el amor y la lealtad hacia mi pueblo.

Ellos me han dado la fuerza necesaria para tomar las más difíciles decisiones que haya tenido que tomar cualquier mortal. Durante estos tres decenios, he gastado mi tiempo, mi energía y mi salud. Es falso que yo o cualquier otra persona en Alemania quisiera la guerra en La querían y la instigaban exclusivamente los estadistas internacionales que, o bien eran de ascendencia judía o trabajaban a favor de los judíos. Son demasiados los ofrecimientos de limitación de armamento que hice y que el mundo no podrá seguir desmintiendo durante toda la eternidad, para que deba recaer sobre mí la responsabilidad por el desencadenamiento de esta guerra. Nunca deseé que, después de la primera y funesta Guerra Mundial, hubiera otra contra Inglaterra o contra Norteamérica. Pasarán siglos, pero de las ruinas de nuestras ciudades y monumentos seguirá brotando, renovado, el odio contra el pueblo que, en última instancia, es el responsable de todo esto: |el judaismo internacional y sus secuaces!

Tres días antes de que estallara la guerra germano-polaca, propuse al embajador británico en Berlín una solución de los problemas germano-polacos: similar a la del Sarre, bajo control internacional. Tampoco este ofrecimiento puede ser desmentido. Fue rechazado, porque las altas esferas de la política inglesa querían la guerra, debido, en parte, a los grandes negocios que esperaban realizar y, en parte, a la propaganda montada por el judaismointernacional. No he dejado lugar a dudas de que si los pueblos de Europa vuelven a ser considerados sólo como paquetes de acciones de estos conjurados de las finanzas internacionales, la responsabilidad será también de ese pueblo que en realidad es el culpable de esta criminal refriega: los judíos. Tampoco he dejado a nadie en la duda de que esta vez no sólo morirán de hambre millones de niños europeos de los pueblos arios, no sólo sufrirán la muerte millones de hombres adultos y no sólo arderían y morirían destrozados por las bombas cientos de miles de mujeres y niños en nuestras ciudades sin que el verdadero culpable pague su culpa, aunque por medios más humanos. 1

1 Hitler con sus compañeros de compañia (derecha) y su perro, I Guerra Mundial

Después de una lucha de seis años que, a pesar de todos los contratiempos, pasará a la Historia como el más glorioso y valeroso exponente de la voluntad de supervivencia de un pueblo, no puedo abandonar la ciudad que es la capital de este Imperio. Dado que las fuerzas son ya muy escasas para seguir resistiendo el asalto enemigo en este punto y la resistencia propia está siendo progresivamente deteriorada por el elementos tan obcecados como inconsistentes, quisiera unir mi suerte a la que han seguido millones de seres, quedándome en esta ciudad. Por otra parte, no quiero caer en manos de los enemigos que, para divertir a sus masas soliviantadas, necesitan un nuevo espectáculo montado por los judíos.

Por lo tanto, he decidido permanecer en Berlín y buscar la muerte en el momento en que crea que la sed del Führer y Canciller no puede seguir siendo defendida. Muero contento, pensando en las inconmensurables gestas realizadas por nuestros soldados en el frente, por nuestras mujeres en el hogar, las hazañas de nuestros campesinos y trabajadores y el arrojo de nuestras Juventudes, que llevan mi nombre, sin parangón en la Historia. El que yo les dé las gracias de todo corazón es algo tan natural como mi deseo de que en modo alguno abandonen la lucha sino que dondequiera que sea la continúen, contra el enemigo de la patria, fieles a los principios de un gran Clausewitz. Del sacrificio de nuestros soldados y de mi propia comunión con ellos hasta la muerte, ha de germinar un día en la Historia alemanala semilla de un esplendoroso renacer del movimiento nacionalsocialista y, con él, la realización de una verdadera comunidad de pueblos. Muchos hombres y mujeres valerosos han decidido unir su destino al mío hasta el final. Yo les he rogado y, finalmente, ordenado que no lo hagan y que sigan empeñados en la lucha de la nación. Pido a los jefes de los Ejércitos, la Marina y la Luftwaffe que consoliden por todos los medios el espíritu de resistencia de nuestros soldados, en el sentido nacionalsocialista y recalquen especialmente que yo mismo, fundador y creador de este movimiento, he preferido la muerte a una cobarde claudicación e, incluso, a una capitulación.

Ojalá un día forme parte del concepto del honor del oficial alemán —como sucede ya en nuestra Marina— el que la cesión de un territorio o una ciudad es imposible y que los jefes deben ir delante, dando brillante ejemplo en cumplimiento fiel de su deber, hasta la muerte.

SEGUNDA PARTE

Antes de morir, expulso del Partido al antiguo Mariscal del Reich HermannGoring y le despojo de todos los derechos que pudieran derivarse del decreto de 29 de junio de 1941, así como de mi declaración hecha en el Reichstag el 1° de septiembre de 1939. Nombro en su lugar al gran almirante Donitz presidente del Reich y jefe supremo de la Wehrmacht. Antes de morir, expulso del Partido y de todos sus cargos oficiales al antiguo Jefe de la SS y Ministro del Interior, Heinrich Himmler. Nombro en su lugar al Jefe provincial Karl Hanke, jefe de la SS y de la Policía alemana y al jefe provincial Paul Giesler, ministro del Interior. Goring y Himmler, con negociaciones secretas con el enemigo, realizadas sin mi conocimiento y contra mi voluntad, así como con el intento, contrario a la ley, de hacerse con el poder del Estado, han ocasionado al país y a todo el pueblo alemán daños incalculables, aparte de la deslealtad que su proceder supone hacia mi persona. A fin de dar al pueblo alemán un Gobierno compuesto por hombres honorables, que cumpla con la obligación de continuar la guerra por todos los medios, nombro jefes de la nación a los siguientes miembros del nuevo gabinete: Presidente del Reich: Donitz

Canciller del Reich: Doctor Goebbels Ministro del Partido: Bormann

Ministro de Asuntos Exteriores: Seyss-Inquart

Ministro del Interior: jefe provincial Giesler Ministro de la Guerra: Donitz

Jefe supremo del Ejército: Schorner

Jefe supremo de la Kriegsmarine: Donitz

Jefe supremo de la Luftwaffe: Greim

Jefe de la SS y de la Policía Alemana: jefe provincial Hanke

Economía: Funk Agricultura: Backe

Justicia: Thierack

Cultura: Doctor Scheel

Propaganda: Doctor Naumann

Finanzas: Schwerin-Crossigk

Trabajo: Doctor Hupfauer

Armamento: Saur

Jefe del Frente de Trabajo Alemán y miembro del gabinete del Reich: ministro del Reich doctor Ley.

Aunque muchos de estos hombres, como Martin Bormann, el doctor Goebbels, etcétera, con sus esposas, por propia voluntad, se han congregado en torno a mí y bajo ningún concepto querían abandonar la capital del Reich sino que estaban dispuestos a sucumbir conmigo, tengo que pedirles que obedezcan mi requerimiento y en este caso pongan el interés de la nación por encima de sus propios sentimientos. Con su trabajo y su lealtad seguirán estando tan cerca dé mí después de la muerte como espero que mi espíritu lo esté de ellos y los acompañe siempre. Deseo que sean estrictos pero nunca injustos, que nunca tomen al temor por consejero de sus actos y que pongan el honor de la nación por encima de todo lo que hay en el mundo. Que entiendan que nuestra misión de construir un Estado nacionalsocialista representa el trabajo de siglos venideros, que obliga a cada uno a servir el interés común y supeditar a éste sus propias conveniencias. A todos los alemanes, a todos los nacionalsocialistas, hombres y mujeres y a todos los soldados de la Wehrmacht les pido que sean fíeles al nuevo Gobierno y a su Presidente hasta la muerte. Ante todo, comprometo al Gobierno de la nación y a todos los compañeros al estricto mantenimiento de las leyes raciales y a la implacable resistencia contra el veneno de todos los pueblos, el judaismo internacional. Dado enBerlín, a 29 de abril de 1945, 4:00 horas. Adolf Hitler

Testigos; Doctor Joseph Goebbels Martin Bonnann Wilhelm Burgdorf Hans Krebs

El Instituto Tavistock y la Guerra Psicológica

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www.youtube.com/watch

Vamos con un trabajo reciente del autor Mexicano Samuel Cruz parte de nuestra editorial artesanal Ediciones Boca del Lobo quien nos entrega esta información para todo aquel que necesite aprender más sobre este tema relacionado con la contingencia internacional.

EL INSTITUTO TAVISTOCK Y LA GUERRA PSICOLÓGICA. Con una perspectiva revisionista del tema.

El presente video pertenece a un taller dictado en el año 2019 por Samuel Cruz en la ciudad de la Paz Bolivia titulado: El Instituto Tavistock; Historia, Objetivos y Presente.

En estos 30 minutos , se responde a las preguntas: ¿Dedónde vienen las raíces de Tavistock? ¿Cómo surgió Tavistock? ¿Qué papel jugo durante la Segunda Guerra Mundial? ¿Cómo se involucró en el cambio de personalidad del pueblo alemán en la era pos Hitler?

Concretamente hablando sobre el cambio de personalidad que le hicieron a los alemanes a través de los tratamientos de desnazifición. Sean libres de dejar preguntas en el canal de YouTube y allí mismo les daremos respuesta.

El Arte de la Guerra Sun Tzu en audiolibro

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El arte de la guerra (en chino simplificado, 孙子兵法; en chino tradicional, 孫子兵法; pinyin, Sūn Zǐ Bīngfǎ; literalmente, «El arte de la guerra de Sun Tzu») es un libro sobre tácticas y estrategias militares, escrito por Sun Tzu («Maestro Sun», también llamado Sūnzǐ), un famoso estratega militar chino. Se trata de un antiguo tratado militar chino que data del final del periodo de las primaveras y otoños (aproximadamente del siglo v a. C.). La obra consta de 13 capítulos, cada uno dedicado a un aspecto de la guerra y cómo se aplica a la estrategia y tácticas militares. Durante casi 1500 años fue el texto principal de una antología que se formalizaría como los siete clásicos militares del emperador Song Shenzong en 1080. El arte de la guerra sigue siendo el texto de estrategia más influyente en la guerra de Asia Oriental y ha influido en el pensamiento militar oriental y occidental, así como en las tácticas de negocios y en la estrategia legal, entre otros campos. Este libro contiene una explicación detallada y un análisis del ejército chino, desde las armas y la estrategia hasta el rango y la disciplina. Sun Tzu también subrayó la importancia de los agentes de inteligencia y el espionaje para el esfuerzo bélico. Debido a que Sun Tzu ha sido considerado durante mucho tiempo como uno de los mejores tácticos y analistas militares de la historia, sus enseñanzas y estrategias formaron la base del entrenamiento militar avanzado durante los siguientes siglos.

Ediciones Boca del Lobo invita a nuestros lectores a disfrutar de este lindo trabajo de una obra tan importante como es El Arte de la Guerra de Sun Tzu en audiolibro disponible en nuestro canal de Ivoox.

https://cl.ivoox.com/es/arte-guerra-sun-tzu-en-audios-mp3_rf_50086851_1.html

Así Habló Zaratustra Audiolibro Friedrich Nietzsche

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Un registro en audio del Libro completo Así hablo Zaratustra del Filosofo Alemán Friedrich Nietzsche, lejos una de las obras más importantes, quiénes comprenden el real sentido de su relato pueden afirmar que es contemporánea y describe la historia del hombre moderno desde sus inicios hasta la actualidad. Como Ediciones Boca del Lobo recomendamos no solo poner atención a este relato que los podrá acompañar en estos momentos tan complejos sino profundizar en la obra de este grande de la filosofía.

https://cl.ivoox.com/es/asi-hablo-zaratustra-friedrich-nietzsche-audios-mp3_rf_50043724_1.html

Cuando Zaratustra tenía treinta años abandonó su patria y el lago de su patria y marchó
a las montañas. Allí gozó de su espíritu y de su soledad y durante diez años no se cansó
de hacerlo. Pero al fin su corazón se transformó, – y una mañana, levantándose con la
aurora, se colocó delante del sol y le habló así:
«¡Tú gran astro! ¡Qué sería de tu felicidad si no tuvieras a aquellos a quienes iluminas!
Durante diez años has venido subiendo hasta mi caverna: sin mí, mi águila y mi serpiente
te habrías hartado de tu luz y de este camino.
Pero nosotros te aguardábamos cada mañana, te liberábamos de tu sobreabundancia y te
bendecíamos por ello. ¡Mira! Estoy hastiado de mi sabiduría como la abeja que ha recogido
demasiada miel, tengo necesidad de manos que se extiendan.
Me gustaría regalar y repartir hasta que los sabios entre los hombres hayan vuelto a regocijarse
con su locura, y los pobres, con su riqueza.
Para ello tengo que bajar a la profundidad: como haces tú al atardecer, cuando traspones
el mar llevando luz incluso al submundo, ¡astro inmensamente rico!
Yo, lo mismo que tú, tengo que hundirme en mi ocaso, como dicen los hombres a
quienes quiero bajar. ¡Bendíceme, pues, ojo tranquilo, capaz de mirar sin envidia incluso
una felicidad demasiado grande!
¡Bendice la copa que quiere desbordarse para que de ella fluya el agua de oro llevando
a todas partes el resplandor de tus delicias!
¡Mira! Esta copa quiere vaciarse de nuevo, y Zaratustra quiere volver a hacerse hombre.
»

  • Así comenzó el ocaso de Zaratustra.

Instauración del Gobierno Mundial Parte I Samuel Cruz.

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www.facebook.com/112992956807470/posts/207533490686749/

Continuamos con una conferencia a Samuel Cruz, revisionista mexicano autor de El Mundo detrás de las Cortinas, conferencia que fue realizada hace el año 2019 acerca de cómo se llevará a cabo la instauración del Gobierno Mundial, la cual se está llevando a cabo actualmente https://youtu.be/QCOBtcuwv8A

INFORME LEUCHTER EDICIÓN ESPECIAL

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Ediciones Boca del Lobo se complace en presentar una edición realizada por nuestro grupo de trabajo. Este es uno de los títulos más peligrosos y precursores en cuanto a Revisionismo Histórico refiere. “EL INFORME LEUCHTER”, escrito por Fred A. Leuchter, en esta edición especial incluimos “El Segundo Informe Leuchter”, que corresponde a la segunda parte de este informe, documento inédito el cual se distribuyó en círculos cerrados por Ingrid Zündel en el momento en que Ernst Zündel fue encarcelado y deportado a Canadá. También incluye un documento titulado “Murieron realmente 6 millones ?” Escrito por Richard Hardwood el cual nos sorprende con más datos que ponen en tela de juicio la mentira más grande de la historia.

Edición Especial Informe Leuchter 198 páginas confeccionando artesanalmente

Contáctate con nuestra editorial para obtener uno de estos ejemplares artesanales.

Prefacio por Robert Faurisson y Prólogo por David Irving.

Pocas veces en la historia se presenta la oportunidad de leer un documento que tiene el potencial de destrozar un mito histórico ya convertido en leyenda; es decir , el “Holocausto” judío, que acusa a los alemanes de la gasificación de millones de judíos en campos de concentración en Polonia durante la Segunda Guerra Mundial.

El Informe Leuchter es uno de aquellos documentos raros y preciosos. Preparado y escrito por Fred. A. Leuchter, un consultor en los Estados Unidos para el diseño, la construcción y el mantenimiento de cámaras de gas para ejecución; el informe expone la metodología y los resultados de la primera investigación forense de los actuales sitios en Polonia donde las gasificaciones supuestamente habrían ocurrido.

La conclusión de Leuchter, después de haber inspeccionado los sitios y analizado muestras que tomó de las paredes y de los pisos, por su contenido total de cianuro, fue definitiva: las supuestas cámaras de gas jamás podrían haber sido usadas – ahora o en aquellos tiempos – como cámara de gas para la ejecución.

David Irving, él distinguido historiador británico, ha denominado al Informe Leuchter como un documento “destrozador” , el cual fue elemental para reforzar sus convicciones de que toda la mitología del Holocausto está ahora expuesta a la duda. Este constituye un documento que los historiadores del “Holocausto” pueden ignorar solamente so pena de perder su reputación como científicos objetivos. Después del Informe Leuchter, el supuesto genocidio perpetrado por los alemanes contra los judíos, usando cámaras de gas como instrumento de matanza, no puede ser sostenido por más tiempo. El editor se enorgullece en presentar el Informe Leuchter, a los lectores imparciales y honestos.